Habrá debate sobre Uber en 2020

Juan Negri presentó un proyecto para regular aplicaciones. Para mitigar previsibles lamentos de amarillos y verdes -que dejaron a pie a los cordobeses el 24 y el 25 y harán lo propio en año nuevo- aclaró que el articulado tiene exigencias para unidades y choferes y que contempla pago de impuestos.

A tres meses de que la Municipalidad doblegara a Uber, que poco después de activarse en la ciudad suspendió actividades para proteger a sus conductores de multas exorbitantes, se presentó un proyecto de ordenanza sobre aplicaciones que reactivará el debate en 2020.
La propuesta es del concejal de Córdoba Cambia, Juan Negri, y busca darle un marco legal a giros como el de Uber y Cabify, para modernizar el transporte en la ciudad.
El edil entiende que se trata de tecnologías que llegaron para quedarse y que, además, generan trabajo y competencia.
A principios de septiembre, aunque los planes de la firma norteamericana eran conocidos, el anuncio de su inminente desembarco generó decenas de protestas preventivas: taxistas y remiseros comenzaron a ejercer presión.
Una vez que estuvo disponible, expresaron su descontento bloqueando los ingresos al aeropuerto y a la terminal y complicado el tránsito en distintos puntos de la ciudad.
Ramón Mestre instruyó a los agentes de control de tránsito a secuestrar vehículos. Días después, la Cámara Contencioso- Administrativa de 2ª Nominación hizo lugar al amparo que promovió la comuna y ordenó la suspensión de Uber alegando que el transporte público de pasajeros está regulado por ordenanzas.
Aunque reconoció que la modalidad podría estar contemplada en el derecho privado para conductores y usuarios, estableció que su funcionamiento impone nuevas regulaciones.
Antes, el Concejo Deliberante subió las sanciones pecuniarias para los denominados “socios conductores”. Sin las voluntades de Laura Sesma y Abelardo Losano, el radicalismo acató la manda anti Uber de Mestre.
Ahora, Negri retomó el tema. Para mitigar los previsibles lamentos y movilizaciones de amarillos y verdes -que dejaron a pie a los cordobeses el 24 y el 25 y harán lo propio en año nuevo- aclaró que el articulado tiene exigencias y requisitos tanto para las unidades como para los choferes y que contempla el pago de impuestos y tasas.
Mientras Uber estuvo operativo en Córdoba, y en pleno conflicto con taxis y remises, Negri opinó que debería funcionar por las necesidades y pedidos de los usuarios, pero regulado.
“La última ordenanza (12.859) generó una discusión grande. Los que estamos a favor de este tipo de apps no desconocíamos que para que puedan funcionar tenían que estar en el marco de la legalidad. Nosotros solicitábamos que no quedara prohibido”, remarcó.
Desde que desembarcó en la Ciudad de Buenos Aires, en marzo de 2016, Uber adelantó que la aplicación iba a activarse en todas las jurisdicciones en donde pudiera ser una elección de movilidad.
A pesar de que se le vedó la posibilidad de operar con tarjetas de crédito y de los variados frentes judiciales que se abrieron en su contra, sorteó los inconvenientes y prosperó.
Diciembre de 2016 fue un punto de inflexión. En esa oportunidad, capitalizó la medida de fuerza del sector del transporte en reclamo por Ganancias: triplicó sus viajes y ganó nuevos usuarios.
Durante el paro general de abril de 2017 se posicionó definitivamente entre los usuarios porteños y en junio, mientras Córdoba estaba casi congelada por el conflicto del transporte, anunció que reforzaría sus inversiones en el país. “La gente está buscando otra opción y vamos a redoblar los esfuerzos”, disparó en ese entonces el director general de la firma para América Latina, Rodrigo Arévalo.
Promediando 2018 su actividad se potenció luego de un nuevo paro general y de que el Tribunal Superior de Justicia porteño dejara sin efecto el bloqueo de su página web.
El Alto Cuerpo sostuvo que la medida lesionó “innecesaria y desproporcionadamente” derechos tales como el acceso e intercambio de información, la obtención de conocimientos y su transmisión y la posibilidad de cualquier usuario de Internet de comunicarse o desenvolverse libremente en la red.
Además, resaltó que puso en riesgo el derecho humano a las comunicaciones y el principio de la “completa neutralidad de las redes” que nuestro ordenamiento jurídico asegura.
Uber celebró la decisión y confirmó que su próxima meta era comenzar a operar en el interior.
El debate en Córdoba ya estaba en marcha. Mientras otras ciudades analizaban regular y permitir el uso de aplicaciones -Mendoza ya lo había hecho- en el Concejo Deliberante se analizaban proyectos de ordenanza que, con distintas modalidades, buscaban prohibirlas.
Uber le envió correos electrónicos a los 100 mil cordobeses que se interesaron en usar su plataforma y los alentó a no permitir que limitaran su libertad de elección.
Tras el fracaso del tratamiento de la propuesta “anti Uber”, taxistas y remiseros protestaron. La medida incluyó hechos de violencia y agresiones en contra de las personas que no se plegaron a la marcha y optaron por trabajar.