El Tribunal de Conducta de UCR no salió de vacaciones

Analizan si aplicar sanciones a los que fueron candidatos por la alianza Córdoba Cambia

Las fiestas de fin de año pausaron parcialmente la actividad política del radicalismo cordobés, porque si bien el Comité Central culminó sus sesiones anuales y lo mismo hizo el Ente de Intendentes (los dos principales polos de poder interno), el Tribunal de Conducta aún mantiene reuniones.

Después de un año crispado por la división que ocurrió para las elecciones del 12 de mayo -cuando la UCR llevó como candidato a gobernador a Ramón Mestre pero el también radical Mario Negri encabezó la boleta de la alianza Córdoba Cambia conformada por el PRO, el Frente Cívico y la Coalición Cívica-ARI-, no sorprende que lo único que trabaje aún después de Navidad sea el Tribunal de Conducta.

El Tribunal es presidido por el mestrista Pablo Farías, y es el órgano partidario encargado de analizar si algún afiliado cometió una falta merecedora de una sanción.

Aunque no se hicieron públicas, muchas acusaciones han sido formuladas por afiliados y dirigentes de menor vuelo contra quienes han sido candidatos por fuera de la estructura partidaria, es decir por la coalición macrista, juecista y lilista. Mario Negri y los candidatos a legisladores provinciales están apuntados por esa falta, que efectivamente la Carta Orgánica la prevé con penas que llegan a la expulsión. Los disidentes suelen argumentar en sus declaraciones públicas que la presentación de una lista alternativa fue avalada por el Comité Nacional de la UCR, por lo cual no habrían traicionado al partido.

Los pedidos de sanciones estuvieron adormecidos mientras transcurría el proceso electoral nacional, y todavía luego cuando se negociaba la unidad de los bloques en la Legislatura y en el Concejo Deliberante, lo que, por otra parte, no llegó a buen puerto.

En la última y para algunos sorpresiva reunión del Comité Central, la mayoría mestrista y de sus aliados votó la suspensión de la vicepresidente 1°, la negrista Patricia de Ferrari, porque es legisladora provincial electa por la alianza Córdoba Cambia. Por su cargo, estaría por estos días reemplazando a Ramón Mestre, el presidente del Comité, quien salió de vacaciones tras concluir sus ocho años como intendente de Córdoba. La segunda fuerte decisión del Comité fue la de aceptar el pedido de Carla Abugauch para que se solicite a la deloredista Elisa Caffaratti que renuncie a su banca en la Legislatura por haber sido electa por la UCR y optar por integrar la bancada de la coalición Juntos por el Cambio.

Estos expedientes pasaron a manos de los miembros del Tribunal de Cuentas, quienes el viernes pasado se reunieron para comenzar a analizarlos.

Las sanciones, si suceden, elevarán la temperatura del radicalismo cordobés, colocando al partido al borde de una ruptura.