El cambio en la política monetaria, ¿permite prestarle al sector privado?

La posición de liquidez de los bancos se mantiene alta, algo que es esperable que continúe en la medida en que subsista la incertidumbre que afecta la demanda de dinero. Mientras no se revierta, será difícil que el acotado proceso de expansión del crédito se consolide.

Desde hace prácticamente un mes los préstamos en pesos al sector privado comenzaron a recuperarse. El cambio en el sesgo de la política monetaria, de más a menos contractiva, parece estar generando condiciones para que los bancos presten más al sector privado.
Sin embargo, la consultora Quantum plantea que la posición de liquidez de los bancos se mantiene alta, algo que es esperable que continúe en la medida en que subsista la incertidumbre que afecta la demanda de dinero. Mientras que ello no se revierta, será difícil que el acotado proceso de expansión del crédito se consolide.
Desde principios de octubre, y más allá de cierta estacionalidad, los préstamos al sector privado aceleraron su ritmo de crecimiento, una expansión de 7% en el período. El aumento coincide en el tiempo con la baja de la tasa de interés de Leliqs (en la actualidad en 63% TNA).
El cambio en la política monetaria es claro y es lo que estaría facilitando esta tenue reactivación del crédito. Entre el 9 de octubre, cuando se acelera el otorgamiento de préstamos en ARS al sector privado, y el 13 de noviembre, la base monetaria se expandió 20%, el equivalente a ARS 262,5 mil millones. El principal factor de explicación es la cancelación de Leliqs y Pases netos, por 303,8 mil millones de pesos.
La expansión de la base monetaria contrarresta, en parte, la mayor demanda por eliminar la posibilidad de integrar 10 puntos porcentuales del efectivo mínimo sobre los depósitos a la vista, estimada en ARS 154 mil millones. Este cambio, indica Quantum, en combinación con la baja en la tasa de interés de las Leliqs, afectó negativamente la rentabilidad de los bancos.
Una de las formas de mejorarla es con préstamos a tasas mayores que las Leliqs, siempre considerando los riesgos que ello implica, no sólo por el riesgo de crédito sino también por un eventual cambio en las condiciones del mercado (reversión de las tasas y de la evolución de los depósitos). También influyó la mayor calma cambiaria y la relativa estabilidad de los depósitos a plazo fijo.
El aumento se explica mayormente por la evolución de financiamiento a tenedores de tarjetas de crédito, que explica el 60% del total del aumento del período (existe el incentivo –marginal- para prestar en este segmento, en particular con el Programa Ahora 12, que permite a los bancos descontar hasta un punto porcentual el total de la exigencia de efectivo mínimo). En todos los casos son líneas de corto plazo que permiten rápidos ajustes de tasas ante cambios de las condiciones de mercado.

Tasas en 63% hasta el final
El Banco Central mantendrá en el 63% la tasa de interés de política monetaria, que se expresa en lo que paga por las Leliqs que emite a cambio de sacar pesos de circulación. Esa tasa-piso regirá hasta el 31 de enero de 2020. Obviamente, cuando el 10 de diciembre asuman las nuevas autoridades que designe el presidente electo Alberto Fernández, esa resolución podría ser modificada. Se sabe que el futuro gobierno quiere tasas de interés más bajas. Seguramente será de las primeras decisiones que adopte Miguel Pesce, quien es el más firme candidato a suceder a Guido Sandleris al frente del BCRA.
También para el bimestre diciembre-enero se estableció que la meta de base monetaria será de 1.732 mil millones de pesos ($ 1,732 billones). “Esta meta surge de un incremento calculado sobre el promedio de la base monetaria observada de noviembre, que incluye el aumento mensual de 2,5% aplicado desde octubre y el ajuste estacional del bimestre, corregido por el impacto estimado del reciente endurecimiento de los controles cambiarios” señaló el último comunicado elaborado por el Comité de política monetaria (Copom) del BCRA el viernes.
“La meta se ajustará por el efecto remanente de las operaciones cambiarias del BCRA de noviembre y por las que se realicen durante el bimestre. En el contexto actual, se refuerza la importancia de sostener un rendimiento real positivo para los ahorristas. Por lo tanto, el COPOM juzga necesario mantener el límite inferior para la tasa de interés de las LELIQ en 63% anual”.