El juego de alineaciones de los diputados de AF en Córdoba

Los legisladores del Frente de Todos estrenan rol oficialista y miden sus referencias nacionales. La rosca de cada uno en el reparto de poder.

Por Bettina Marengo
[email protected]

El próximo 4 de diciembre asumirán los diputados nacionales que resultaron electos el 27 de octubre. Ese mismo día jurarán las nuevas autoridades del cuerpo. En el Frente de Todos, el martes 3 se realizará una reunión de bloque con los nuevos legisladores, en la que todavía oficiará de presidente el santafesino Agustín Rossi. Al día siguiente tomará el mando Máximo Kirchner, el nuevo jefe de lo que será un bloque unificado con los distintos sectores adentro: PJ, camporistas, renovadores, progresistas, evitistas, etc. En esa bancada se insertarán los tres diputados nacionales cordobeses que responderán al presidente Alberto Fernández: la reelecta Gabriela Estévez, Pablo Carro, con mandato hasta 2021, y el recién arribado Eduardo Fernández, quien fue cabeza de la lista de diputados del Frente de Todos en las últimas elecciones.
Por fuera de la bancada Frente de Todos se sentarán los cuatro diputados de Hacemos por Córdoba que formarán el bloque Córdoba Federal, que reportan al gobernador Juan Schiaretti: Alejandra Vigo, Carlos Gutiérrez, Paulo Cassinierio y Claudia Márquez o Héctor Muñoz, según decida la Justicia Electoral Federal. Hasta lo que ha trascendido del Centro Cívico, la idea es hacer rancho aparte pero con ánimo conciliador y de facilitar gobernabilidad.
En términos del reparto del poder en el Frente de Todos, donde el Congreso responde a la estrategia de Cristina y el Ejecutivo al presidente electo, cada uno de los diputados cordobeses de Alberto tiene sus terminales en Buenos Aires y su propio juego.
Fernández pertenece al partido Solidario, cuyo principal referente es Carlos Heller, exdiputado nacional y presidente del Banco Credicoop. Por estas horas, se especula en Heller podría ingresar a la Cámara de Diputados en una banca por CABA, si es que se confirma que Juan Cabandié, quien fue cabeza de lista, es designado en el Ejecutivo nacional. Las versiones indicaban que el economista podría tener un cargo importante en la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la cámara baja (incluso presidirla), lo que le daría al cordobés Fernández un palenque importante en el cuerpo. El titular de Apyme Córdoba se reunió con Santiago Cafiero en las oficinas de Puerto Madero de Alberto Fernández y también con el presidente del PJ nacional, José Luis Gioja, en un intento de estrechar lazos con el peronismo. A nivel local, Fernández cuenta con el apoyo de algunos de los partidos políticos con personería jurídica del kirchnerismo cordobés, pero no tiene relaciones consolidadas con el gobierno provincial.
Estévez, presidenta de La Cámpora en Córdoba, recibió una gran noticia con el ascenso de Máximo Kirchner, jefe de la Cámpora a nivel nacional, a la jefatura del bloque del Frente de Todos en Diputados. Alineada al ala cristinista del Frente de Todos, su terminal última es la expresidenta Cristina Kirchner, aunque tiene buenos vínculos con Alberto F. Pero cuando viaja a Buenos Aires, se remite al Instituto Patria fundamentalmente, y de allí recibe sus instrucciones políticas.
Desde ese lugar y como jefa de la Mesa Peronista de Córdoba que encabeza, Estévez es una de la que está tallando en Buenos Aires en el reparto de cargos nacionales con sede en la Provincia. El camporista-albertista Wado de Pedro, uno de los pocos funcionarios confirmados del futuro gobierno nacional –irá como ministro del Interior- tiene la lapicera de las designaciones en las provincias y en ese sentido es una buena noticia para la diputada, que sin embargo no está sola en la negociación. Desde el senador Carlos Caserio, pasando por Natalia de la Sota, el partido Parte al diputado Carro, la lista de los que reclaman cargos está abierta.
Uno de los dirigentes locales más cercanos a Estévez es el legislador provincial del kirchnerismo Martín Fresneda, quien tiene vasos comunicantes con el oficialismo legislativo y con El Panal. Ambos, Estévez y Fresneda, aspiran a integrarse colectivamente al PJ provincial a partir de sus respectivas identidades peronistas, pero sin perder identidad.
En cuanto a Carro, su grupo de referencia local tiene que ver con el kirchnerismo de la Universidad Nacional de Córdoba y con la CTA (central a la que pertenece su gremio de origen, Adiuc), aunque en los últimos meses se acercó al senador nacional Caserio. De la mano del punillense, Carro intenta convertirse en una de las patas del albertismo cordobés. En ese marco, participó como uno de los oradores principales del acto peronista por los 70 años de la gratuidad de la enseñanza universitaria, evento que tuvo el sello de los integrantes de su entorno universitario, como el exrector Francisco Tamarit, y de la Juventud Universitaria Peronista. Su relación con La Cámpora y con Máximo K tiene un antecedente complicado: en abril de este año, el ahora jefe del bloque bajó su candidatura a gobernador de Córdoba desde un teléfono de Buenos Aires. Sin embargo, en la cuestión de los cargos nacionales, su proximidad a Caserio sería su carta de valor antes los que deciden. Además, el diputado nacional se movió fuerte en los últimos meses para traer a la Casa Ciudadana que conduce a distintos especialistas nacionales vinculados al albertismo, lo que fue leído como un gesto hacia el futuro.