Socios de HPC reclaman lugar en gabinete (Avilés pide pista)

Piden reunión en El Panal para revalidar acuerdos previos a las elecciones provinciales. El ex intendente de Carlos Paz quiere ir a Turismo, lugar al que también aspira a volver Gustavo Santos con proyecto de unificación de áreas.

Por Bettina Marengo
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“Hemos sido más schiarettistas que algunos”, aseveran los aliados del PJ provincial que se sumaron a la remozada coalición que lidera el gobernador Juan Schiaretti. La vieja Unión por Córdoba mutó a Hacemos por Córdoba a comienzos del año político, y sumó como socios al exintendente de Villa Carlos Paz, Esteban Avilés, al Partido Socialista y al partido GEN. En el vértice de esa alianza, el 12 de mayo el actual mandatario logró su reelección con el récord del 57% de los votos. Avilés ocupó el cuarto lugar de la lista sábana e ingresó a la Unicameral, y las otras dos fuerzas obtuvieron una banca cada una (el socialista Matías Chamorro y la “margarita” Dora Mansilla). Finalizadas las elecciones nacionales, con el triunfo en primera vuelta del peronista Alberto Fernández y el arrollador resultado de Juntos para el Cambio en la provincia de Córdoba, ahora las miradas se posan sobre el armado del futuro gobierno de Schiaretti.

En ese marco, los nuevos socios de Hacemos por Córdoba –Avilés y los referentes de los partidos mencionados- tuvieron la semana pasada una primera reunión post 28-O. Hablaron entre otras cosas del nuevo escenario nacional y de las repercusiones en el oficialismo provincial. Las evaluaciones fueron múltiples. Una de ellas fue sobre el impacto que tuvo puertas adentro del PJ cordobés la movida del senador Carlos Caserio, quien contra la opinión de Schiaretti se alineó a Fernández y, sin romper, exhibió grietas subterráneas en el peronismo desde el triunfo electoral de diciembre de 1998. Esos ruidos, sostienen, deberían ser funcionales a los intereses de los nuevos, que fueron prolijamente schiarettistas aún en medio de la contienda nacional.

Ahora, los dirigentes de la “pata progre” esperan ser recibidos por Schiaretti o por su ministro político, Carlos Massei, lo que sucedería esta semana. ¿El motivo? Quieren que El Panal cumpla con los acuerdos que dieron origen a la sociedad político-electoral que ganó el 12 de mayo y que Avilés tenga un lugar en el futuro gabinete, concretamente al frente de la Agencia Córdoba Turismo. “No le interesa ningún otro cargo ejecutivo”, exageran cerca del legislador electo, y recuerdan que acercó votos punillenses para la reelección del gobernador.

La designación de Avilés en esa área era considerada un hecho hasta hace relativamente poco, pero sus acciones cayeron. Las fuentes que hablaron con este diario sostienen el exradical y exjuecista fue objetado por Caserio, con quien está enfrentado por el control político de Villa Carlos Paz y de Punilla, además de por haber impuesto como candidato a intendente de la villa a su delfín, Daniel Gómez Gesteira, en detrimento de Mariana Caserio, hija del senador. Por lo demás, Avilés fue el único intendente de Hacemos por Córdoba que apoyó públicamente a Mauricio Macri. Y hasta le grabó un video convocando a la marcha del “Si se puede” en la ciudad serrana.

Si bien posición quedó bien parada con los resultados provinciales y locales (en Carlos Paz Juntos para el Cambio sacó el 63% de los votos), lo ubicó en la vereda del frente del ganador de las elecciones nacionales. Un dato no menor en tiempos de acercamientos Schiaretti-Alberto.
Turismo, además de ser un lugar de gran visibilidad en provincias como Córdoba, es un cargo que requiere de una aceitada relación con su homólogo de la Nación. A nivel nacional, para ese puesto se habla de la vuelta de Daniel Scioli, que lo ocupó durante el gobierno de Carlos Menem y que hoy está muy cerca de Alberto F. También quiere el cargo Enrique Meyer, ex ministro de Turismo de Cristina Kirchner.

El bloque que conforman los nuevos aliados del PJ cordobés (dentro del socialismo está el reelegido intendente coscoíno Gabriel Musso) apuesta a que el gobernador sostenga en la gestión que inicia el 10 de diciembre la estrategia aperturista que se dio para renovar al oficialismo luego de 20 años en el poder. Claro que hoy el escenario es otro: el proyecto Alternativa Federal que iba a contener al PJ Córdoba no se dio y por ahora, el oficialismo provincial habla de sostener a sus cuatro diputados nacionales en un bloque con tonada cordobesa. Además, claro, del vínculo necesario con el presidente electo de signo peronista. De hecho, algunas fuentes afirman que Schiaretti le ofrecería a Alberto algún lugar en su gabinete para algún funcionario cercano.

Mientras, en las últimas semanas comenzó a hablarse del regreso de incombustible Gustavo Santos a Turismo, como antes sonó la continuidad de Julio Bañuelos, el actual funcionario. Santos ocupó el área en el primer mandato de Schiaretti (cuando hubo una experiencia de transversalidad en UPC), se quedó con De la Sota y luego pasó al gobierno nacional de Mauricio Macri. El funcionario, también de origen radical, tiene como carta a favor el respaldo de Roberto Sposetti, asesor del gobernador desde 2007. Según supo este diario, el ministro nacional ya presentó un proyecto a El Panal: quiere unificar Turismo y Cultura en un gran ministerio a su cargo, con una secretaría para cada área.

Hasta ahora, solo especulaciones han girado en torno al gabinete de Schiaretti. Los nombres en danza son los históricos, con pocas sorpresas. La pregunta es, en todo caso, si el mandatario cordobés evitará tensionar más con un Caserio empoderado tras el 28-O o si, fiel a su electorado provincial, priorizará al macrista Avilés en tan visible área.