Crece la rebelión del interior por una renovación en la UCR

También reclaman por jornadas de debate interno en el radicalismo

Por Alejandro Moreno
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La discusión que abrió Luis Picat al reclamar que los principales referentes provinciales de la Unión Cívica Radical, Mario Negri y Ramón Mestre, den un paso al costado y permitan una renovación, tuvo ayer un nuevo capítulo.
Muchos dirigentes radicales creyeron ver en gestos de Negri y de Mestre un afán por apropiarse del enorme triunfo que obtuvo Mauricio Macri en la provincia de Córdoba en la elección presidencial del domingo pasado. Los radicales están muy susceptibles.
El primer en hacerlo notar fue el intendente electo de Jesús María, Luis Picat, quien pidió que nadie se adueñe de los votos que, masivamente, consiguió Macri. Además, sostuvo que en la UCR “los viejos actores, que están desde hace mucho, como Negri y Mestre, deben dar un paso al costado y acompañar desde afuera, con grandeza”.
Mestre le respondió que él, tanto en su gestión al frente del Palacio 6 de Julio como en la conducción del Comité Central ofrece oportunidades para la renovación dirigencial.
Ayer, el intendente de Mendiolaza, Daniel Salibi, se incorporó al debate. “Los votos que sacó Macri en Córdoba son de Macri. Que ningún dirigente del PRO ni ningún dirigente radical salga a decir que son dueños de los votos”, afirmó sin querer dar nombres de a quién se refería, aunque probablemente los apuntados sean los mismos que cuestionó el jesusmariense Picat.
“El 66 por ciento que sacó en Mendiolaza no fue gracias a Salibi, hay que ser realistas”, expresó. Asimismo, destacó que “cada intendente radical puso lo que había que poner” en la campaña por la frustrada reelección del presidente.
Por su parte, el intendente de Bell Ville, Carlos Briner, llamó “a todos los radicales sin distinción a debatir en un Giardino o en otro lugar, y hablar los problemas puertas adentro”. “Eso sí se impone, es perentorio, y cualquier fuerza grande y que quiera recuperar terreno lo debe hacer”, agregó. “Yo me ofrezco para sumar y ayudar a componer. Posponer debates aumenta opiniones por ahí desencontradas, y al radicalismo de hoy lo veo proclive a limar asperezas y despegar sus alas. Llevará un tiempo, claro”, se esperanzó.

De Punilla
Por su lado, el presidente de la UCR del departamente Punilla, Edgar Larrea, dijo a El Diario, de Carlos Paz, que “los dirigentes departamentales debimos pagar las consecuencias de la falta de acuerdo de los dirigentes provinciales: Negri y Mestre fueron separados. Esto nos obliga a repensar lo que queremos para adelante y encarar un nuevo proceso con nuevos dirigentes”.
“Las elecciones del domingo no hicieron más que ratificar que el Valle de Punilla es radical, y que si nos ponemos de acuerdo seguramente gobernaríamos en la mayoría de las comunas y municipios como lo hemos logrado de manera histórica. El electorado aún mantiene esperanza en los dirigentes radicales. En nuestro partido nos sobra materia prima, pero hay que dejar acuerdos bien firmes que no perjudiquen a las regiones como sucedió en las elecciones para gobernador, donde tuvimos dos candidatos”, reflexionó.