Hacemos por Córdoba buscará blindarse frente al PJ nacional

El oficialismo provincial tiene mucho por ganar (y algo por perder) el próximo domingo. Tiene la oportunidad de empezar a cavar las trincheras que lo separen de injerencias indeseadas del PJ nacional, avanzando en la fortificación de un partido provincial.

Por Felipe Osman

Hacemos por Córdoba gobernará la provincia, al menos, por 4 años más. Y lo hará sobre un resultado electoral record, el 57 por ciento cosechado en las provinciales de mayo, en las que también logró conquistar el Palacio 6 de Julio tras medio siglo de desencuentros.
El presente y el futuro inmediato del oficialismo provincial están asegurados. Y quien vea en el minucioso trabajo ordenado por sus referentes un intento denodado por conseguir una nueva banca en la Cámara de Diputados, yerra.
El objetivo primordial de Hacemos por Córdoba este domingo será dar una muestra de fuerza tanto en el escenario nacional como en el local, y siempre puertas adentro del justicialismo.
Desde el Centro Cívico apuntan a un objetivo de máxima: superar la boleta legislativa del Frente de Todos. De no conseguirlo, empardar también sería leído como un buen resultado. Y en efecto parece lógico que así lo sea.
El oficialismo provincial afronta las elecciones del domingo con la enorme desventaja de asistir con una boleta trunca (sólo presenta candidatos legislativos) a comicios nacionales altamente polarizados, en los que la gran mayoría del electorado sólo atenderá a la disputa presidencial entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio.
En ese marco, Hacemos por Córdoba debió motorizar a toda su militancia para asegurarse en las primarias un resultado que superó las propias expectativas y lo animó a ir ahora, en las generales, por poco menos que una hazaña, con un atenuante: fue (casi) una jugada obligada.
La identidad del espacio que hoy se construye sobre la estructura de Unión por Córdoba es largamente más heterogénea que el peronismo. Pedirle un respaldo expreso hacia el candidato presidencial del Frente de Todos era pedirle que renunciara a buena parte de su electorado.
Aún así, ya sea por temeridad, por arrojo, por obligación, o por todas esas razones, Hacemos por Córdoba se aventura hacia un 27 de octubre del que buscará sacar partido plantando cara al justicialismo nacional. Demostrándole que es el oficialismo provincial el que tiene el control de las estructuras del PJ cordobés, y blindándose frente a la constante amenaza de que un partido justicialista controlado a nivel nacional por el kirchnerismo intente cooptarlas. Para hacerlo, necesita superar o igualar el performance de la boleta que lidera Eduardo Fernández.