Dudoso optimismo PRO: augura 4% menos para F-F

El encargado de insuflar ánimos a la dirigencia amarilla local fue el secretario general del partido, Francisco Quintana. Con proyecciones, cuestionó los sondeos que sugieren una mayor ventaja K.

Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

Las misiones partidarias de las primeras líneas del PRO nacional persiguen un fin específico: mantener animada a la tropa que no se repone de la derrota electoral nacional en las PASO, pero tampoco de la ruptura de Cambiemos en Córdoba y la victoria histórica del peronista Juan Schiaretti en los comicios provinciales de mayo. La llave se completa con los magros resultados que experimentaron en municipios importantes, varios de ellos arrebatados por los alfiles de Hacemos por Córdoba.
Tomaron nota del enojo de la dirigencia que advirtió en reiteradas oportunidades sobre las desventajas de subestimar el trabajo territorial tradicional, aunque en Casa Rosada sospechan que el presunto encono local se explicaría más por la interna nacional entre Marcos Peña y Emilio Monzó, este último con fuerte injerencia en el PRO Córdoba a través de Nicolás Massot, el estudiante.
Primero fue el ministro del Interior Rogelio Frigerio que prometió ATN a los intendentes a cambio de trabajo electoral; el viernes, fue el turno de uno de los hombres de la mesa chica del jefe de Gabinete de Mauricio Macri, el legislador porteño y secretario general del PRO nacional, Francisco Quintana.
Como era de esperarse el mensaje que bajó a los amarillos estuvo en composée con el que difunde el presidente en campaña: la elección se puede “dar vuelta”. Quintana se mostró confiado y vendió a los suyos el balotaje. Lo cierto es que acompañó su mensaje optimista con números concretos, según confiaron los asistentes.
En resumidas cuentas, el peñismo descree que los esfuerzos de las marchas del “Sí, se puede” sean inocuos a los fines de captar al votante independiente, en especial aquel que no participó de las primarias. Todos los sondeos circulantes coinciden en que el candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, aumentará su cosecha el domingo 27 de octubre. El discurso del optimismo se ve refutado en números –a los que los macristas rindieron absoluta pleitesía en contiendas anteriores- ante la potencial victoria del kirchnerismo en primera vuelta.
Quintana les dijo a los suyos que esperan un decrecimiento de por lo menos cuatro puntos de la fórmula F-F y un crecimiento de Macri en iguales proporciones. ¿Cómo explican los movimientos, en especial la supuesta caída de Fernández? El dirigente nacional aseguró que la clave será lograr una alta participación electoral y ajustar al máximo el esfuerzo de fiscalización.
Por otra parte, no descartan un cambio en el origen del voto porque aún tienen la convicción de que hubo un componente alto de “voto castigo” por los desaciertos de la gestión. En el mismo tamiz pasarían otras fuerzas como al de Roberto Lavagna, aunque los encuestadores sostienen que repetirán la experiencia.
De todas maneras, y a juzgar por los desaciertos de las consultoras políticas, los pronósticos tienen una base irrefutable que es el resultado de la PASO. ¿Cuánto podrá variar? El propio Quintana reconoció al auditorio cordobés que Buenos Aires ya es caso cerrado, aunque trabajarán en algunas localidades que “son peleables”. Los alienta, además, el triunfo de Mendoza y de algunos intendentes de la coalición, también en Córdoba. Sería un indicio del cambio de humor y de la reactivación del gen anti k en algunos bastiones.
Quintana dejó Córdoba con el mensaje de rigor: se puede lograr el balotaje en octubre. La provincia seguirá siendo clave en ese trabajo. En concreto, el compañero de fórmula de Macri, Miguel Ángel Pichetto, tendrá agenda mañana en distintas localidades de Traslasierra, en compañía de los candidatos de Juntos por el Cambio.
Para las dos últimas semanas de campaña, Macri estará en dos oportunidades. El 16 de octubre fue confirmada su visita a Río Cuarto y al Valle de Punilla. El cierre será el 24 de octubre, con un acto abierto en la explana del Patio Olmos. Esperan una convocatoria multitudinaria y el comando de campaña ya trabaja con mira a la última acción proselitista.