Lavagna y Urtubey buscaron sumar adhesiones en Córdoba

La dupla de Consenso Federal se reunió con empresarios y disertó en la Universidad Nacional. También conversaron con Schiaretti. El eje del discurso del exministro es que no se puede continuar con el ajuste si antes la economía no empieza a crecer; entiende que lo fiscal no debe ser una obsesión.

Por Gabriela Origlia

Roberto Lavagna y Juan Manuel Urtubey, candidatos a presidente y vice de Consenso Federal, hicieron campaña en Córdoba. Ante los empresarios de la Bolsa de Comercio, el exministro enfatizó que el presidente Mauricio Macri está tomando medidas que “hacía tiempo” se le reclamaban “a desgano y mal”.
“Cuando se trata de la gente, no hay fondos. Cuando se trata de pagarle a especuladores financieros, los fondos aparecen. Ponen primero las finanzas antes de la gente, y lo lógico es que en un país con pobreza y hambre primero esté la gente”, afirmó.
Los candidatos estuvieron con el gobernador Juan Schiaretti, quien calificó a través de sus redes sociales como “cordial” la reunión en la que “se intercambiaron ideas para la Argentina que viene”. Lavagna señaló que el cordobés es “un viejo amigo de ambos, siempre hemos hablado con mucha claridad”.
Agregó que respetan su postura de manejarse el sistema de boleta corta: “Hoy la discusión tuvo que ver con cómo percibimos la situación del país que es muy compleja. Fue una reunión con muchas coincidencias”.
El salteño -con quien Schiaretti tiene una relación más cercana- planteó que comparten una mirada “común con respecto a construir un país federal en serio. Se necesita poner a disposición de las fuerzas productivas una Argentina que pueda ir para adelante y salir de este modelo especulativo”.
Frente a los empresarios, el exministro se refirió al reperfilamiento de la deuda y dudó de que se pueda hacer sin quita, sólo extendiendo plazos. “Si la economía arranca rápido puede ser; sino habrá quita. Es lo más probable”. La mirada es compartida por Urtubey: “¿Quién de los acreedores va a confiar en la Argentina, un país de estafadores seriales. No hay que pensar en una persona providencial, sino en recuperar la confianza con institucionalidad”.
Lavagna marcó diferencias con el diagnóstico que, antes de su presentación, realizó el presidente de la Bolsa Manuel Tagle, quien hizo eje en la necesidad de alcanzar superávit fiscal como una cuestión prioritaria. El candidato dijo que no hay que “obsesionarse” con el tema fiscal; que hay que ordenar pero “antes que seguir ajustando hay que empezar a crecer. Hay que usar la capacidad ociosa que existe”.
“Un Estado que da servicios debe tener empleados; en el caso de mi provincia, la mayoría están en las áreas de salud, educación y seguridad. No estamos defendiendo la designación porque sí, pero tampoco se puede pretender atender a la comunidad sin tener con quienes hacerlo”, agregó Urtubey.
Igual que el martes en el XII Coloquio de la Unión Industrial de Córdoba, Lavagna apuntó a la “deformación de los precios relativos” como uno de los principales factores del retraso de estos ocho años en Argentina y remarcó que de dos gobiernos, de características bien diferentes, ninguno logró que el país volviera a crecer.
Calificó a las retenciones como un “pésimo impuesto” y sostuvo que hay que transformarlas en Impuesto a las Ganancias. “Yo sé que no es el lugar la Bolsa para hacer una crítica a la actividad financiera, pero la actividad financiera de un país puede funcionar y el país estar en bancarrota”, añadió.
Sobre el cepo cambiario, dijo que hoy es “una necesidad. Si no lo hubieran aplicado, nos hubiéramos quedado casi sin reservas. Ojalá se pueda sacar cuanto antes, pero hay que reconocer realidades, la política económica no se hace con ideología, se hace con realidades”.
Para Lavagna el fallo de la Corte Suprema que devolvió a las provincias la retención de coparticipación por la baja del IVA a los alimentos es “razonable”. “La Corte tomó una medida razonable. Son medidas que sugerimos hace muchos meses. Ahora el Gobierno las anuncia a regañadientes, y en realidad, son medidas que tienden a palear la crisis que generó el gobierno nacional. No es responsabilidad de las provincias. Me parece lógico que no pase a las provincias. Quien ha creado el problema es quien tiene que resolverlo. El Gobierno debe financiarlo”.