La interna de la lista larga, solo amortiguada por Alberto

Sin expresiones públicas de tensión, aparecen dos sectores con sus respectivos liderazgos: Eduardo Fernández como cabeza de lista y Gabriela Estévez como la principal dirigente peronista. Esta semana y la que viene, invitados porteños lograrán reunir a varios candidatos en un mismo escenario.

Por Bettina Marengo
bmarengo@diarioalfil.com.ar

Aunque los votos y las expectativas favorables suelen ser un buen adhesivo, la lógica ganadora no siempre se cumple. Los candidatos a diputados de la lista del Frente de Todos logran encontrar un punto alto de unidad cuando el candidato presidencial Alberto Fernández viene a Córdoba, pero el efecto suele diluirse cuando tienen que funcionar como equipo provincial. Avanza el calendario electoral y la cohesión de la lista se demora, como tampoco termina de cuajar, ante el resto, la conducción de la campaña por parte de Eduardo Fernández. Esa es la sensación que deslizaron las fuentes del Frente de Todos consultadas para esta nota, que destacaron que la peronización de la campaña albertista es altamente funcional al presidenciable pero no tanto a la boleta larga.
Hoy podría decirse que hay dos sectores diferenciados en el espacio del Frente de Todos cordobés, que de alguna manera se acoplan con la tradicional división entre partidos y organizaciones del kirchnerismo.  No hay manifestaciones públicas de tensión o malestar; más bien es una falta de confianza mutua. En ese escenario, la mala hora de Franco Saillen, imputado por lavado de dinero y evasión fiscal, y a quien Alberto Fernández le sugirió que dé un paso al costado, es un mojón extra en el proceso de atomización de la lista.
Aunque hay subpoderes, el liderazgo de uno de los sectores lo ejerce Gabriela Estévez, segunda de la lista, quien (salvo que aparezca un cisne negro) tiene asegurada la reelección en la Cámara de Diputados. La dirigente de La Cámpora encolumna a algunas de las otras mujeres de la lista, como Mirta Iriondo, de origen universitario, Cecilia Merchán, de la agrupación La Colectiva y Constanza San Pedro, de Patria Grande y de la militancia feminista. Allí también se ubica Glenda Henze. La inestabilidad es frecuente; pero Estévez tiene la cucarda de ser la dirigente peronista que más alto pica en el Frente de Todos y, de hecho, la única mencionada en distintos escenarios por Carlos Caserio, el principal armador de campaña de Alberto en Córdoba.
En ese espacio, pero con peso propio, se ubica el tercer candidato a diputado, el titular del gremio de los trabajadores de Comercio, Pablo Chacón. El sindicalista que responde a Sergio Massa necesita el empuje de todos para sumar los tres o cuatro puntos que le faltan a la lista para que él ingrese al Congreso. Y acá empuje quiere decir militancia y fiscalización.  De los postulantes de distintas fuerzas que necesitan que sus listas crezcan para llegar a la banca, Chacón es el candidato que más cerca quedó.  Aunque tiene juego y estructura propio, se muestra más cerca de Estévez que de Eduardo Fernández, tal vez porque con la diputada comparten peronismo, al igual que con Saillen (con perfil bajo, pero está) e Iriondo. Además, Chacón y Saillen integran el “subfrente gremial” sobre el que están puestas parte de las esperanzas de la fiscalización del 27 de octubre.
Eduardo Fernández, primer candidato a diputado y también con una banca asegurada a partir del 10 de diciembre (aunque las versiones indican que pasaría a un cargo en el Ejecutivo) suele jugar con Ignacio Basélica, séptimo en el orden de la lista, y con Federico Iribarren, el noveno. Todos pertenecen a partidos con personería jurídica del kirchnersimo cordobés: el Partido Solidario en el caso de Fernández, el Partido de la Victoria en el caso de Basélica y Nuevo Encuentro en el caso del tercero. Son, junto al Frente Grande que conduce Horacio Viqueira (que no ingresó a la lista) las cuatro fuerzas “históricas” de la alianza K local, con firma ante la Justicia Electoral. Dos dirigentes consultados indicaron que el diputado nacional Pablo Carro (cuyo candidato es Saillen) está cerca del “eduardismo” y en cierta tensión con Estévez.

Campaña con dirigentes nacionales
La consecuencia de la interna es, a ojos vista, una campaña no centralizada. A cuatro semanas de las elecciones, el Frente de Todos no logró sostener las premisas organizativas planteadas pos Paso, donde el entusiasmo tapó las diferencias que ya venían observándose.
Un posible ministro de Alberto Fernández como es Nicolás Trotta, director d de la Universidad Metropolitana de los Trabajadores, reunirá hoy a las 18 a varios de los candidatos cordobeses en un encuentro titulado “Transparencia, Planificación Concertada, Estado y Federalismo”. Se realizará en las Baterías D (Aula D5) de la Ciudad Universitaria. Además de Trotta, expondrán Iriondo, Eduardo Fernández, Estévez, Carro y Juan Monserrat (Uepc), entre otros.
La semana que viene habría otros encuentros en esa misma línea de campaña sino enfocada en personalidades. El Frente de Todos enviaría a Daniel Arroyo, también posible ministro de Alberto Fernández y especialista en políticas sociales, y a Daniel Rosso, del equipo de comunicación del presidenciable. Otros que están en carpeta son Carlos Heller, presidente del Partido Solidario, e Ignacio de Mendiguren, diputado nacional y ex titular de la UIA.
Un dato que grafica la atomización de la lista es el fracaso de las reuniones de candidatos convocadas luego de las elecciones de agosto, situación que se profundizó tras la detención del padre de Franco Saillen, Mauricio, y de su mano derecha en el gremio del Surrbac, Pascual Catrombone, por distintos delitos económicos. Una de las últimas veces que Eduardo Fernández citó a todos para organizar las acciones de campaña, el resto de los diputados hizo vacío a la convocatoria. No asistió ninguno de los cuatro candidatos que le siguen al titular de Apyme y algunos no enviaron representantes.