Schiaretti surfeó sobre la crisis e hizo foco en “cuidar Córdoba”

En el Coloquio de la UIC, el gobernador evitó la coyuntura y habló de la provincia y su sector industrial, al que dedicó elogios. Sin hablar de elecciones, pidió a empresarios “apostar y cuidar a Córdoba”.

Por Bettina Marengo
bmarengo@diarioalfil.com.ar

Cordobesismo industrial sin abordar la crisis que golpea el sector, más allá de las cuestiones estructurales. La provincia como motor del desarrollo nacional. Fuertes guiños de respaldo al empresariado local y un pedido de “apostar y cuidar a la provincia”, en una tan elíptica como elegante sugerencia de acompañamiento a la propuesta política del Centro Cívico para las próximas elecciones: la lista de diputados nacionales de Hacemos por Córdoba. Lo anterior es una reseña de los ejes y el subtexto del discurso del gobernador Juan Schiaretti ayer en el Coloquio de la Unión Industrial de Córdoba (UIC) que se realizó en el hotel Sheraton de esta ciudad. El mandatario habló durante veinte minutos, en los cuales evitó navegar sobre la coyuntura de la economía nacional y de la industrial en particular.
No abrió juicio sobre la crisis económica (solo un reproche al nivel de las tasas bancarias), no se permitió críticas al actual gobierno nacional ni expresiones que delatasen su posición política a futuro. Vienen dos candidatos a presidente para eso, se excusó Schiaretti, aunque en rigor de verdad, uno de ellos es, además, el actual presidente de la Nación, Mauricio Macri. El otro era Roberto Lavagna. El segundo habló durante la tarde; el primero cerró el encuentro. El gobernador de Córdoba mostró otra versión de la prescindencia en que se plantó para este proceso electoral.
Con esta premisa, inició su mensaje con saludos a una mesa ecléctiva políticamente. Agradeció al anfitrión, el titular de la UIC, Marcelo Urribarren, y a los empresarios más emblemáticos que asistieron al Coloquio: los titulares de Fiat Argentina, Cristiano Rattazzi; de Aceitera General Deheza, Roberto Urquía y de Manfrey, Ercole Felippa, y a los dirigentes de la Cámara de Industriales Metalúrgicos, Isabel Martínez y de la Unión Industrial Argentina (UIA), Miguel Asevedo. Allí convivieron acérrimos opositores a la fórmula de Alberto Fernández- Cristina Fernández, como es Ratazzi, ex funcionarios de Cambiemos, como Felippa, con empresarios que hoy están muy cercanos al ganador de las Paso, como Urquía y el propio titular de la UIA, que se retiró del Sheraton sin escuchar al jefe de Estado.
En la parte más política de su exposición, y luego de hacer un paneo por las obras y programas implementados por el oficialismo provincial en relación al sector productivo, Schiaretti pasó a “modo arenga” y solicitó a los empresarios presentes que sigan “apostando y cuidando nuestra provincia”. “Sigamos juntos porque nuestra patria va a superar las dificultades pese a la crisis y nuestra Córdoba va a seguir progresando y va a ser el motor del desarrollo argentino”, señaló.
Otro dato distintivo del discurso fue una referencia la Justicia provincial. “No hay sensación de falta de justicia”, señaló el mandatario, en lo que puede ser leído como un tiro por elevación al fuero federal y puntualmente a Comodoro Py, y también una respuesta a las críticas por la designación de Luis Angulo, ex ministro provincial, como vocal del Tribunal Superior de Justicia. “No la vemos (a la Justicia) pero todos sabemos que termina fallando a derecho”, remarcó.

Baila con todos, y nunca pasa nada
Como en la canción de Sebastián, Schiaretti baila con todos, y sólo vuelve a casa. El gobernador transita la campaña presidencial a la que le quedan cuatro semanas en equilibrio público de fotos y declaraciones, aunque con algunas señales políticas para los que sepan leer. Ayer al mediodía recibió protocolarmente a Macri en el Aeropuerto Córdoba, donde se abrazaron y se tomaron las fotos de rigor. Hoy a las 10 de la mañana, será el anfitrión en el Centro Cívico de los miembros de fórmula de Consenso Federal, Roberto Lavagna y Juan Manuel Urtubey.
En cuanto al candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, aunque no ha habido fotos oficiales juntos desde julio, el diálogo está abierto con Schiaretti. Quien juega el rol de nexo entre ambos es el histórico dirigente peronista Jorge “Zurdo” Montoya, quien integra la mesa pequeña del gobernador y ostenta un paso por el PJ K que lo hace conocedor del albertismo. Montoya fue uno de los jefes de campaña del Frente para la Victoria en Córdoba, en las elecciones presidenciales del 2011, actuación que lo alejó del PJ provincial, de José Manuel de la Sota y de Schiaretti. Esa campaña terminó con Cristina Kirchner reelecta con el 54% de los votos a nivel nacional y el 37% en esta provincia, el récord electoral de la hoy candidata a vicepresidente en tierras mediterráneas.