Candidatos de Alberto temen pejotización de la campaña

La lista de diputados del Frente de Todos espera definiciones porteñas sobre el futuro de Franco Saillen. Y creen que El candidato presidencial se recostará en el peronismo cordobés.

Por Bettina Marengo
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¿Llegó el momento de la pejotización del candidato Alberto Fernández, ahora que es casi un presidente a futuro?  ¿Se acabó políticamente la lista larga de diputados tras el affaire Saillen, y el presidenciable se recostará sobre la lista de diputados de Hacemos por Córdoba y sobre un peronismo cordobés cada vez más dispuesto a trabajar por él? Esas son algunas de las preguntas, casi afirmaciones, que se hacen por estas horas varios de los dirigentes cordobeses del Frente de Todos, con las expectativas electorales chocadas de frente tras la imputación judicial a Franco Saillen, el quinto candidato de la lista.
Ayer al mediodía, Alberto Fernández se reunió en el Senado de la Nación con el presidente del bloque justicialista, Carlos Caserio, el peronista que primero le abrió las puertas en Córdoba y le ofreció una red de intendentes y referentes dispuestos a trabajar territorialmente su candidatura. El encuentro fue justamente con parte de esos intendentes y dirigentes peronistas, que luego del triunfo nacional 47,6 a 32% de Mauricio Macri se sienten mucho más legitimados para militar por el candidato presidencial del peronismo y que, además, vieron relajado el celo del Centro Cívico. La foto de prensa posterior al almuerzo servido en el despacho de Caserio mostró al anfitrión y a Alberto como cabeza de una mesa en la que están los intendentes Martin Gill y Rodrigo Rufeil y los legisladores provinciales Walter Saieg, Mariana Caserio, Tania Kyshakevych, Marcos Farina y Carlos Presas, además del peronista bonaerense y jefe del Movimiento Evita, Fernando “Chino” Navarro.
En cuanto a Navarro, no pasó desapercibido para la lista larga el encuentro que el pasado fin de semana mantuvo en Córdoba con la diputada y presidenta del PJ capitalino Alejandra Vigo, en el marco de unas acciones vinculadas a los movimientos sociales relacionados al papa Francisco. Visitas consideradas no aisladas por la lista K, sino enmarcadas en la priorización del peronismo y de su lista corta como enclave político del presidenciable.
El encuentro de ayer entre Alberto y los peronistas cordobeses se extendió dos horas, en las cuales se habló del escenario nacional y de la campaña para octubre. Con respecto a Córdoba, se dejó asentado que la agenda del presidenciable “acompañará la agenda de la provincia y de los cordobeses, y no de los dirigentes”, según adelantó un vocero que habló con el diario Alfil. Traducido, esto quiere decir que difícilmente se realicen actos de militancia con los candidatos de la lista propia o actividades focalizadas en la lista de diputados. Sectores productivos y del trabajo, movimientos sociales, universidades o referentes de la sociedad civil serán el foco en Córdoba, con expectativa de crecer en interior y en Capital.  Aunque no hay fecha para la próxima gira (este fin de semana Alberto Fernández viaja a España), se habla de la segunda semana de septiembre en una gira de más de un día por distintos departamentos.
La postal del distendido encuentro senatorial contrastó con la distancia que pone el búnker albertista de la calle México y sus principales referentes con los candidatos de Córdoba, al menos hasta el momento. Aunque varios de los que hablaron con Alfil sostienen que la imputación de los Saillen por asociación ilícita, lavado de dinero y evasión fiscal (con detención del padre del candidato, Mauricio Saillen, y de su mano derecha, Pascual Catrombone) es parte de una operación para afectar al kirchnerismo cordobés, igual creen que Franco S debería dar un paso al costado y bajarse de la lista, para evitar la expansión del daño político ya provocado. “La lista está debilitada”, admitió un vocero calificado.
El joven dirigente no piensa lo mismo: emitió un comunicado de prensa donde confirmó que no pedirá licencia en la Unicameral ni se bajará de su quinto puesto en la boleta del Frente de Todos. Ahora, el kirchnerismo cordobés cree que sólo una llamada de Alberto Fernández o de alguno de sus más cercanos colaboradores podría hacer cambiar de opinión al legislador.
El escenario de la lista que encabeza Eduardo Fernández es complejo, con o sin renuncia de Saillen hijo. Los voceros más serios del espacio admiten que los candidatos quedaron debilitados por el escándalo, más allá de cualquier lectura o versión sobre las motivaciones del fiscal federal Enrique Senestrari, al que el kirchnerismo cordobés hace tiempo que no considera afín. No sólo asumen que se cayeron las posibilidades de crecer electoralmente del 23% obtenido en las PASO (aspiraban a cinco puntos más) sino que además, creen que se puede perder el terreno ganado al mar del antikirchnerismo cordobés.
En medio de la incertidumbre y la sensación de abandono porteño (tercera versión del “que los cordobeses se cuezan solos”, lamentan), la primera reunión general pos Paso para comenzar a definir la campaña electoral que se viene será el próximo martes 3 de septiembre. Es decir, cuatro días antes del inicio formal de la actividad proselitista.

Caserio pide a Schiaretti que se defina
Tras la reunión en el Senado, Carlos Caserio sostuvo que al peronismo cordobés que apoya a Alberto Fernández “le encantaría” que el gobernador Juan Schiaretti se expresara oficialmente en apoyo al candidato presidencial del Frente de Todos y “que se pueda firmar el acuerdo que Alberto ha firmado con las demás provincias”. Sin embargo, aclaró que “eso lo va a decidir el Gobernador”. Hasta ahora, el mandatario cordobés dio señales de deshielo con el candidato del PJ nacional, pero mantiene su posición “prescindente” en resguardo de sus bases electores macristas.