Affaire Saillen: temor al impacto en los números de Alberto Fernández

En medio de la mudez generalizada, kirchneristas y peronistas evalúan el daño electoral que podría significar en Córdoba la imputación de Franco Saillen.

Por Bettina Marengo
bmarengo@diarioalfil.com.ar

Cuando ayer a la mañana el fiscal federal Enrique Senestrari confirmó que Franco Saillen, el legislador y quinto candidato a diputado nacional del Frente de Todos, es uno de los 19 imputados de la causa por lavado de dinero, asociación ilícita y evasión fiscal en la mutual del Surrbac, que investiga junto al juez Ricardo Bustos Fierro, las alarmas que estaban en rojo en la sede nacional y en las oficinas locales del Frente comenzaron a titilar.
Hasta el martes, con la detención de Mauricio Saillen, el padre de Franco y secretario general Surrbac y de Pascual Catrambone, segundo del gremio y mano derecha de Mauricio, la situación era preocupante. Pero en las últimas horas se difundieron imágenes de las joyas y vehículos de alta gama secuestrados en los allanamientos de las viviendas de los mencionados, y fotos de Franco Saillen a los abrazos con el candidato presidencial Alberto Fernández, y estalló el alertómetro.
La principal duda del Frente de Todos es cuánto impactará el escándalo judicial en los números del candidato presidencial en Córdoba, que recién comienza un proceso de deconstrucción del furioso antikirchnerismo provincial. En ese sentido, reprochan que los propios Saillen vinculen la aceleración de la causa a su militancia kirchnerista.
Lo mismo opinan los peronistas que están trabajando con Alberto F: si no toman medidas rápidas, el tema puede perjudicar electoralmente al presidenciable. Lo que no dicen (porque casi no hablan) es qué medidas consideran.
El tema puede pegar por dos lados: votos cordobeses propios de Alberto Fernández que ahora se podrían alejar, o efecto esquive de la lista de diputados. Esto último sería no votar a Alberto para no votar a sus candidatos, sin la “solución intermedia” del corte de boleta.
Lo que nadie duda es que, aún si a Alberto Fernández se lo logra blindar del escándalo cordobés, la lista que encabeza Eduardo Fernández quedó muy mal parada. La lista “larga” obtuvo el 23% en las elecciones (con lo que ganaría dos bancas en el Congreso) y siete puntos menos que el 30,3% que sacó la fórmula Fernández-Fernández.
El corte favoreció a la boleta corta de diputados de Hacemos por Córdoba, que claramente quiere subir en octubre desde su 16,7% de las Paso, a costa del corte de Juntos para el Cambio, de la lista de Roberto Lavagna y también de la lista del Frente de Todos. La pregunta que evitaron responder los peronistas cordobeses consultados ayer por el diario Alfil es si lo disfuncional para la lista de Eduardo Fernández es funcional para la boleta de Carlos Gutiérrez. Es decir, si prevén un impacto electoral positivo para la boleta de Juan Schiaretti. O si el eventual impacto en Alberto Fernández también perjudica al PJ cordobés.
La decisión de Buenos Aires de pedirle al legislador que dé un paso al costado todavía está en proceso de evaluación. En realidad, nadie cree que Franco Saillen renuncie a su quinto puesto o pida licencia en la Legislatura provincial, donde tiene mandato hasta el 10 de diciembre. En relación a su rol de candidato, el tema quedaría para resolverse si el gremialista del Surrbac llega a la banca en el Congreso en reemplazo de Fernández (que supuestamente se iría a un cargo en el Poder Ejecutivo). Para esto, el Frente de Todos tiene que sacar al menos tres puntos más en el tramo legislativo, lo que haría ingresar a Pablo Chacón a la cámara baja.
Por lo demás, Franco Saillen tiene un capital importante, que no perderá por la situación judicial: capacidad de fiscalización con militancia del Surrbac y de gremios aliados. En esto estaba abocado cuando Senestrari-Bustos Fierro lanzaron la orden que puso patas para arriba al Frente de Todos local. La fiscalización, en una elección nacional, es clave, como bien lo sabe el PJ que pone muchísimo ahínco en ello. Y el kirchnerismo cordobés no tiene otra gran cantera de fiscales, por lo cual necesita del candidato.
Está claro que ese tema no se definirá en Córdoba, donde el Frente carece de una conducción capaz de encausar la crisis. Un dirigente importante que interviene en el armado provincial pateó para adelante las definiciones y sostuvo que el albertismo está ocupado en las grandes cuestiones de la transición nacional (relación con el FMI, desembolsos, dólar, etc) y en la multitudinaria marcha de los movimientos sociales en contra de las políticas económicas de Macri y que los responsables de Córdoba aún no se habían dedicado al tema Saillen.
Ayer a la mañana, el grupo de whatsapp de los candidatos a diputados cordobeses se movió. Uno habló de un encuentro de todos, para evaluar situación y daños. Otro subió un pulgar para arriba, ambiguo en este contexto. Franco agradeció y dio el ok también. Pero al cierre de esta nota, los miembros de la lista no se habían visto las caras y los alter ego de Alberto Fernández permanecían en estado de mudez.