Todo por un Oscar

Estamos a las puertas de que recrudezca el conflicto desatado el año pasado por “Roma” en la industria del cine, porque Netflix ya dio a conocer el tráiler de su largometraje “The Irishman”, la nueva realización de Martin Scorsese, mientras continúan las negociaciones sobre cómo y dónde será su estreno.

Por J.C. Maraddón
[email protected]

En estos tiempos de grietas, la industria cinematográfica lleva muchos meses en pie de guerra, ante el avance de las plataformas de streaming y el temor a que ese formato pueda poner en crisis un negocio que cuenta con más de un siglo de vigencia. Mientras las compañías productoras, que todavía tienen bajo su control esta factoría, se esfuerzan en ponerle palos en la rueda a la irrupción de Netflix como un jugador importante en el mercado, desde esta empresa no cejan en su empeño de ser considerados como el futuro (y, por qué no, el presente) de eso que alguna vez se denominó con pompa “el séptimo arte”.
Mientras en las plataformas on line se ofrecieron películas que ya habían pasado por las salas cinematográficas, desde Hollywood se consideró a este soporte como una mera extensión de su imperio, al igual que en su momento había ocurrido con la distribución de títulos en VHS o DVD. No se podía considerar que existiera una competencia leal, porque los filmes seguían siendo estrenados en la gran pantalla y porque las condiciones en que se veían las películas en el contexto hogareño, distaban mucho de las que ofrecían los grandes complejos de exhibición.
Con la aceleración de los avances tecnológicos, que pusieron al alcance de los consumidores las enormes pantallas provistas de dispositivos de audio de altísima calidad, se equilibró bastante la balanza, aunque se seguía exigiendo que cualquier película que estuviera disponible para ver en casa, hubiese sido proyectada antes en las salas comerciales. Sólo podían quedar exceptuadas de esa norma aquellas producciones clase B que, por algún motivo, hubiesen sido descartadas en el circuito de distribución de los cines y que, por ese motivo, no llegaban a inferir ningún daño económico si programaban su estreno en la TV por cable o en DVD.
El problema comenzó cuando los gigantes del streaming se atrevieron a elaborar sus propios contenidos y, de esa manera, hirieron el órgano más sensible del antiguo sistema productivo cinematográfico: el bolsillo. La controversia repercutió en la última ceremonia de los Oscar, donde el eje de la polémica se centró en la película “Roma”, de Alfonso Cuarón, a la que se intentó frenar de cualquier manera en su carrera hacia la estatuilla por la simple razón de que había sido comprada por Netflix y lanzada desde el streaming, tras un brevísimo periplo por las salas, que fue más por compromiso que por cualquier otra cosa.
Pues bien, estamos a las puertas de que el conflicto recrudezca, porque Netflix ya dio a conocer el tráiler de su largometraje “The Irishman”, la nueva realización de Martin Scorsese, mientras continúan las negociaciones sobre cómo y dónde será su estreno, para que pueda luego competir por los premios de la Academia. Se trata, sin duda, de la mayor apuesta que se pueda haber hecho hasta la fecha desde el streaming, porque no sólo está dirigida por uno de los cineastas fundamentales de las últimas cinco décadas, sino que además cuenta con un elenco a cuyo frente sobresalen Robert De Niro, Joe Pesci y Al Pacino.
Lo que termina de ubicar a “The Irishman” en el ojo de la tormenta es que el proyecto había sido desechado hace varios años por la compañía Paramount, debido al abultado presupuesto que requería. Que luego haya venido Netflix a poner los billetes necesarios para llevarla a cabo, es una afrenta que ahora no pocos querrán vengar, haciéndole más difícil su camino hacia el Oscar. Con que se la exhiba durante tres semanas a la vieja usanza, aunque más no sea en cadenas independientes de proyección, podrá reclamar su lugar en esa gala de la que, todavía, nadie quiere quedar afuera.