Fin de la paz: interna Negri – R. Machado por control de campaña

A tono con los gobernadores radicales, el primer candidato a diputado de Juntos por el Cambio pide liderar la estrategia local. Desde el PRO, defienden el trabajo de la senadora nacional.

Por Yanina Passero
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Los aliados de Juntos por el Cambio ocultaron celosamente sus diferencias detrás de un objetivo mayor: lograr la reelección del presidente Mauricio Macri. De un momento para otro, se decretó como etapa superada el estallido de la entente que antecedió la elección provincial y municipal de mayo.
Sus protagonistas no lo hicieron por altruismo o porque se sintieran motivados por la convicción de que debía ser el fundador del PRO el continuador del cambio iniciado en 2015. Basta con recordar los pedidos de mayor protagonismo de algunos radicales o las sugerencias de hombres amarillos sobre las conveniencias de elevar al máximo nivel la carrera política de la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal.
La experiencia local les había enseñado que con el peronismo unido, mejor responder de la misma manera. El kirchnerista Alberto Fernández lograba determinante respaldo a su candidatura, con la excepción de los gobernadores Juan Schiaretti y Juan Manuel Urtubey. Macri eligió al ex opositor Miguel Ángel Pichetto y la alianza Juntos por el Cambio se inscribía sin protestas descollantes de los socios.
Radicales y macristas cordobeses reconocían que debían esperar hasta el 10 de diciembre las internas y los objetivos de rearmado de las estructuras partidarias apaleadas por los triunfos municipales de Hacemos por Córdoba. Pero la derrota nacional de Macri en las dimensiones que se presentó –Alberto F. se diferenció con 15 puntos de ventaja de cuando las encuestas auguraban seis- reactivaron la desconfianza característica de los cambiemitas.
Primero, comenzaron los reproches al campañista Marcos Peña. La mano derecha del Presidente reconoció que faltó territorio y que el gran error fue no apuntalar la fiscalización. Claro que no se asumió como único responsable en la última entrevista que brindó al diario La Nación. Después, los armadores locales comenzaron a contarse las costillas: radicales, macristas y juecistas entrecruzaron críticas por la desidia en el cuidado de los votos el domingo 11 de agosto.
Ahora, el nuevo capítulo que se abre en el historial de Juntos por el Cambio es por el control de la campaña cordobesa. La senadora Laura Rodríguez Machado fue la elegida por Peña para bajar línea a los candidatos a diputados. La vicepresidenta del PRO nacional cosechó méritos para el puesto: no pataleó cuando Humberto Schiavoni logró posición de privilegio en el Senado; se replegó en la interna local de Cambiemos y es reconocida como una aguerrida defensora de la gestión de Macri.
En ese momento, los aliados no la objetaron porque su nombre surgió después que bajaran al pura sangre peñista, Valentín Díaz Gilligan, quien le reportaría a la Nación los avances y pendientes de los aliados de la cuna del proyecto nacional amarillo. Mario Negri y Luis Juez habían pedido la renuncia del entonces subsecretario de Presidencia apenas se conoció que tenía fondos no declarados en el exterior. Era natural que la voluntad inicial de Peña fuera revisada.
Fuentes macristas aseguraron a Alfil que, ahora, Negri impugna a Rodríguez Machado. En la reunión del pasado viernes pasado, el PRO Córdoba pidió a la senadora que se compagine la estrategia electoral. Es decir, que los candidatos a diputados compartan un esquema de trabajo consensuado por los socios. Hasta las PASO, cada aspirante legislativo tenía su propia ruta de campaña.
Negri brilló por su ausencia en el encuentro protagonizado por las autoridades de los cuatro partidos aliados -Ramón Mestre (UCR), Darío Capitani (PRO), Luis Juez (Frente Cívico) y Gregorio Hernández Maqueda (Coalición Cívica-ARI)- y convocado por Rodríguez Machado. Las lecturas de sus conmilitones no admiten medias tintas: afirman que la relación entre Machado y Negri está cortada porque el radical quiere liderar la estrategia proselitista y manejar los recursos.
“Seguramente Mario (Negri) pedirá cambios en Buenos Aires, si es que no lo hizo ya. Pero Laura (Rodríguez Machado) se sostendrá porque la campaña es nacional y su rol es el de coordinadora”, apuntó una informada fuente de Juntos por el Cambio.
Cabe recordar que la semana pasada los gobernadores radicales plantearon a Peña y al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, la necesidad de desarrollar campañas con impronta propia para mejorar el resultado en territorios clave como Mendoza y también Jujuy. En ese marco, Negri habría solicitado el mismo margen para los candidatos a diputados.