Alberto F y Schiaretti, una relación que crece

El candidato presidencial mencionó en la entrevista que le hizo Majul que el gobernador de Córdoba le compartió una nota sobre el precio del dólar. Se trata de un informe de Idesa, la consultora creada por el ministro Giordano. La charla previa que motivó el envío. Las visitas peronistas a Córdoba.

Por Bettina Marengo

Sotto voce, las relaciones entre Alberto Fernández y Juan Schiaretti salen del estado de hibernación. Fuentes seguras del Centro Cívico admiten que “hablan” con cierta regularidad y dan por sentado que se reunirán más temprano que tarde. De hecho, ya habían mantenido varias conversaciones telefónicas pos Paso cuando el candidato presidencial comentó a un medio porteño que el cordobés lo había llamado y que habían mantenido una “larga y buena charla”.
El domingo por la noche, Alberto Fernández dio otro dato que pone de manifiesto el acercamiento entre ambos, posible a la luz de los 15 puntos de distancia que el Frente de Todos le sacó a Mauricio Macri en las elecciones del 11 de agosto, y a que el peronista se convirtió en casi un presidente electo.
Fue en la entrevista que le hizo Luis Majul en el programa La Cornisa. Cuando el periodista le preguntó por el precio del dólar, Alberto Fernández comentó que había leído un artículo que le envió “el gringo Schiaretti” que dice que, teniendo en cuenta la lógica de la convertibilidad (precio del dólar igual a base monetaria sobre cantidad de dólares en reserva), la divisa tenía que estar en 51 pesos y opinó que con el actual valor “estamos bastante bien”. Según pudo confirmar el diario Alfil, la nota que le compartió Schiaretti a Alberto Fernández y que éste citó en la entrevista de canal América, fue el informe de Idesa del domingo 18, denominado “La crisis cambiaria era evitable”. Idesa (Instituto para el Desarrollo Social Argentino) es una consultora que creó el ministro de Finanzas de Córdoba, Osvaldo Giordano, funcionario de estrecha confianza del gobernador y cuya directora ejecutiva (en licencia) es Alejandra Torres, secretaria de Planeamiento y Modernización de la Provincia, y esposa de Giordano.
El estudio hablaba de un dólar-convertibilidad más bajo que los 60 pesos que Alberto Fernández consideró “razonable” tras la corrida posterior a las Paso, y según fuentes muy confiables que hablaron con el diario Alfil, Schiaretti se la envió luego de una conversación entre ambos sobre el tema. Para el gobernador, el precio del dólar-convertibilidad era menor y se lo hizo saber al candidato en una charla “y Alberto le mandó a pedir los estudios técnicos que Córdoba tiene, y Córdoba tiene buenos equipos”, según resumió la fuente. El gobernador provincial sigue al céntimo la cotización del dólar porque el 90% de la deuda cordobesa está en moneda extranjera.
“Conversan cuando hace falta, no está de novios”, remató el informante.
Desde la jefatura de Idesa indicaron a este medio que el mandatario provincial recibe los informes semanales, y aclararon que los 51 pesos para el dólar-convertibilidad era el valor para el lunes o martes siguiente a la derrota de Macri, no el actual, que hoy es “difícil de fijar”.
Como sea, los datos políticos son dos. Por un lado, Alberto no se privó de mencionar al gobernador que más desea “abrochar” a su armado de poder y dejó asentado que intercambian interpretaciones de la realidad. Por otro, que el gobernador de Córdoba le ofrece su parecer.

El peronismo lo espera

Esta semana, Alberto Fernández viajará a España, en su primera salida al exterior luego de convertirse en el candidato más votado en las Paso. Irá en su carácter de profesor universitario, a dar clases en la Universidad Camilo José Cela de Madrid, donde es docente de la cátedra de Marketing Político y Campañas Electorales. Sin embargo, la agenda no está cerrada y podrían sumarse actividades como candidato presidencial.
A su regreso, lo espera Córdoba. En el comando de campaña de barrio San Telmo no dan precisiones, pero la gira mediterránea no pasaría de la primera semana de septiembre. La próxima visita tendrá un escenario distinto al de las anteriores, cuando era un precandidato al que las encuestas ubicaban peleando palo a palo con Macri. Ahora, al presidenciable lo aguardan no sólo los dirigentes del PJ que abrazaron su candidatura desde un principio, como el senador Carlos Caserio, el intendente Martín Gill y otros, sin la gran mayoría del peronismo cordobés que milita su postulación. Y también los que no militan pero ya lo perciben presidente.
Se supone que icónicamente la reunión Schiaretti-Alberto será diferente al frío encuentro de inicios de julio. Hasta el primer candidato a diputado de Hacemos por Córdoba, Carlos Gutiérrez, hizo mención a una próxima visita del candidato, en una nota con Telediario de Río Cuarto.
En el escenario de las aproximaciones, el jueves y viernes pasado estuvo en Córdoba el dirigente peronista Fernando Chino Navarro, uno de los armadores del Frente de Todos en Córdoba. Navarro es el jefe del Movimiento Evita y tiene muy buen vínculo con Alejandra Vigo y Juan Carlos Massei, integrantes de la mesa chica del gobernador. Si bien sólo trascendieron las reuniones institucionales de Navarro con el rector de la UNC, Hugo Juri, el bonaerense se habría reunido con dirigentes del PJ cordobés.
Por otra parte, también viaja a Córdoba el sciolista Nicolás Milazzo, quien se ocupó de la campaña presidencial del 2015 en este distrito y que tiene excelente relación con el villamariense Gill.
Tanto peronismo intranquiliza un poco al kirchnerismo (aun al peronista) que integra la lista de diputados del Frente de Todos, que es la que va -pegada al tramo presidencial Fernández-Fernández. Es que si algo está claro en el PJ schiarettista es que la flexibilización con Alberto tiene que ir ligada a un aumento de votos para la lista corta que encabeza Carlos Gutiérrez. Así se lo hacen saber los mandamases del PJ a quienes están en territorio. Y aunque en el Frente de Todos confían en el efecto arrastre de Alberto Fernández para su lista de diputados (y creen que van a capitalizar el entusiasmo peronista por el candidato), no deja de inquietar tanto “pejotismo” rodeando al candidato que nació como referente del PJ K.