Tapia fuera de FIFA: el castigo político

El presidente de AFA pagó los platos rotos en esa batalla legal con Conmebol, por sus denuncias contra el colegio de árbitros durante la Copa América en Brasil. Sigue como vice del organismo continental, pero retrocede casilleros en convivencia diplomática. ¿Qué pasará ahora con Messi?

Por Federico Jelic

conmebolTremendo golpe. Revés político de proporciones sufrió la Asociación del Fútbol Argentino como saldo de su encono judicial con Conmebol después de la Copa América en Brasil 2019, donde su presidente Claudio Tapia recibió una fuerte dosis de realidad, en saber dónde está parado tanto él como el ente rector argentino. Las declaraciones no le costaron tan caro como sus escritos  y denuncias públicas contra las autoridades del organismo madre sudamericano y sobre todo con su colegio de árbitros, con el polémico uso del VAR dependiendo la situación. Se llevó la peor parte de la película y AFA lo sufre.

Más allá de las injusticias y las explosivas declaraciones de Lionel Messi tras el partido con Chile, al “chiqui” le faltó el tacto diplomático que lo supo caracterizar y por ende, perdió una silla que Argentina había necesitado de mucho tiempo en recuperar. Le “retiraron la confianza”, como indica el fallo de CONMEBOL y por ende dejó de pertenecer a la representación en el Concejo de FIFA. Continúa en su cargo de vicepresidente segundo del ente continental, pero en FIFA, Argentina ya es historia otra vez.

¿Cómo seguirá su novela? ¿Le estarán facturando algunos episodios no del todo claros con respecto a su cuestionamiento a algunos integrantes de Conmebol? ¿Será por respaldar a Messi  a capa y espada en vez de negociar prudentemente otra estrategia?

Y eso que en San Pablo fue mesurado, después de lograr el tercer puesto de la Copa ante los chilenos. “No hablo más porque te pueden dar dos años”, comentó y finalmente fue él quien terminó pagando los platos rotos  a pesar de quién habló de corrupción fue el ídolo de Barcelona. ¿Qué hizo mal Tapia para que prescindieran casi de manera volátil de sus servicios en FIFA?

 

Retirar la “Confianza”

“Confianza” es la palabra letal. Tapia supo tejer amigos en el ente pero según cuentan sus cercanos, sintió que cedió demasiado cuando se resolvió que la final de la próxima Copa América 2020 organizada en conjunto entre Argentina y Colombia, se dispute en Barranquilla y no en Buenos Aires como él preveía. De todas maneras, dentro de una organización no del todo transparente, sus acusaciones cruzaron alguna línea de sus derechos extralimitados según entendieron y terminaron de pasarle el peor de los castigos.

A través de un comunicado, Conmebol manifestó: “Las reflexiones del Sr. Tapia cuestionan, a la Confederación Sudamericana de Fútbol, a la Confederación Brasileña de Fútbol, a la Copa América y a las diversas competiciones organizadas por la CONMEBOL por un conjunto de reclamos de diferente naturaleza”.

En esa misma línea, la entidad presidida por Alejandro Domínguez agregó: “El señor Tapia, ejerce el cargo interino ante el Consejo de la FIFA habiendo sido nombrado por el Consejo de la Conmebol, y cuya función es representar los intereses de la Conmebol y de las asociaciones miembro que la conforman.

 

De esta forma, se resuelve:

1“RETIRAR” con efecto inmediato la confianza al Sr. Claudio Tapia para ejercer la representación interina de la CONMEBOL ante el Consejo de la FIFA.

2- Convocar a elección del Representante de la CONMEBOL ante el Consejo de la FIFA conforme a los reglamentos aplicables.

3- Remitir todos los antecedentes, inclusive el acta de la presente reunión, a la Comisión de Ética, para que el Sr. Claudio Tapia presente los antecedentes en que basa la carta de fecha 3 de julio de 2019.

Golpazo. Y al punto casi extremo con la certificación de que la Conmebol organizará en las sedes el torneo y no un COL (Comité Local Organizador) como ocurrió en todas las anteriores ediciones. Inesperada respuesta que va en consonancia con la gravedad de las acusaciones del “Chiqui”, que en su momento cuestionó la honorabilidad del cuerpo de árbitros, con el presidente brasileño Wilson Seneme a la cabeza, cuyas esquirlas lo motivaron a pedir hasta la renuncia de su colegiado, con el ex árbitro argentino Héctor Baldassi (¿pase de facturas por su cargo político como representante del PRO?).

El dilema fundamental es que AFA había recuperado un lugar en el Concejo de FIFA después de que en 2017 el presidente de la Comisión Normalizadora con Armando Pérez a la cabeza fuera desplazada a raíz de la intervención. El colombiano Ramón Jesurún le había ganado la pulseada a AFA, lo mismo que ahora, que tendrá en su territorio la final del máximo torneo continental el año próximo. Se subió un escalón y se retrocedieron dos en casi  dos años.

 

Esperando por Messi

La penitencia a Messi por la tarjeta roja ante Chile después de ser increpado por Gary Medel y llevarse la sanción de arriba (represalia por cuestionar al arbitraje en el duelo de semifinales ante Brasil), fue bastante barata: apenas una fecha y una irrisoria multa de 1500 dólares. Un chiste. AFA hizo valer los antecedentes del capitán de la Selección Argentina, donde solo cuenta con dos expulsiones,  y eso colaboró con una casi absolución, que deberá pagar en la primera fecha de las Eliminatorias Sudamericanas.

El tema aún no está cerrado: resta confirmar la sentencia de CONMEBOL después de las polémicas declaraciones cuando escupió: ”No quiero ser parte de esta corrupción”. El expediente continúa abierto y las sanciones van desde dos años de suspensión a una advertencia. AFA ya se movió en ese sentido, sentando en actas que dijo lo que dijo a raíz del “estrés emocional” que le generó la injusta expulsión.

Pero en ese sentido, CONMEBOL sabe de política: se habla de una suspensión de seis meses para cumplir ahora en el segundo semestre y poder llegar limpio a la fecha FIFA de marzo. Es decir, el peso de la ley propia cayó sobre Tapia por su ausencia de diplomacia en sus escritos y acusaciones  que le costaron la cabeza en FIFA pero continúa como vice segundo en el órgano sudamericano.

Una mano lava a la otra, pierdo por un lado, gano por otro. De todas maneras, mientras la expectativa al fallo sobre Messi es la máxima atención, el “Chiqui” pagó caro el partido político después de haber recuperado terreno, que no supo cuidar con caballerosidad, a pesar de que en muchos casos, tenía  razón en los actos. Equivocó la forma, sin duda, y de esta manera, la que más salió perdiendo es la Asociación del Fútbol Argentino.