Macri se aferra a Córdoba para aventajar a F-F

Sondeos de Casa Rosada colocan al Presidente tres puntos por detrás de Alberto Fernández. Si bien en la provincia el kirchnerismo promete mejorar su marca de 2015, el líder del oficialismo parece fortalecerse y doblaría la cosecha del hombre de Cristina.

Por Yanina Passero
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En las encuestas nacionales al presidente Mauricio Macri no le sobra nada. Así lo admiten algunos funcionarios de la Casa Rosada involucrados en la campaña y lo ratifican informados dirigentes locales de Juntos por el Cambio. Colocan entre tres y cuatro puntos la desventaja de la fórmula integrada por Mauricio Macri y Miguel Ángel Pichetto frente al tándem que lidera Alberto Fernández y su escolta Cristina Fernández.
Los cráneos de Balcarce 50 apuestan a repetir el escenario de hace cuatro años atrás. Se preparan para una ajustada derrota en las Paso del 11 de agosto o, si el objetivo es ampliamente superado, a un empate técnico con Fernández. En concreto, esperan que se repita la tabla de las últimas primarias que funcionaría como una primera vuelta.
Las encuestas circulantes que encargó el equipo que comanda el jefe de gabinete Marcos Peña colocan a Macri levemente por detrás del candidato del Frente de Todos, pero afirman que en Córdoba –precisamente la provincia que fue clave para obtener el poder central- el hombre que buscará su reelección dobla en puntos a la fórmula F-F. Sugieren un escenario de más de 48 puntos para el fundador del PRO y de 25 para el ungido de Cristina.
Bajo ningún concepto los cambiemitas opinan que Fernández sea mejor candidato que Daniel Scioli, aunque admiten que el primero mejorará la cosecha cordobesa. No buscan las explicaciones en los errores de la gestión amarilla, sino más bien en la ausencia de la división del voto PJ que sí ocurrió con Sergio Massa y José Manuel de la Sota jugando en la pulseada ejecutiva anterior.
También, entre los responsables incluyen la neutralidad del gobernador Juan Schiaretti y su campaña por la boleta corta compuesta por candidatos a diputados de Hacemos por Córdoba. Es sabido que el jefe del Panal cultivará su estrategia al menos hasta que el horizonte electoral se haya despejado porque le esperan cuatro años más de administración provincial y no puede darse el gusto de contaminar viejas o futuras relaciones por decisiones no premeditadas. Sin embargo, en canteras macrista afirman que el crecimiento que esperan de Fernández es imputable directamente a la militancia del PJ por la dupla Fernández-Fernández, con el senador Carlos Caserio como líder de esa apuesta.
Hasta aquí, la trama especulativa que guía las estrategias. Mientras Fernández elige a personas de a pie para mostrarse en las piezas publicitarias que ya se observan en la vía pública, Macri se esforzará en traer a la “tácita” Cristina al medio de la escena, como un souvenir de un viaje al pasado que los cordobeses no querrían repetir. Agitará el gen anti k con insistencia, mientras que el ex jefe de gabinete de Néstor Kirchner se esfuerza en conquistar a un electorado que él definió como “reacio” en audios viralizados y dirigidos a la militancia.
En resumidas cuentas, oficialistas y opositores jugarán con la polarización. Macri intentará reeditar el fenómeno de 2015, mientras que Fernández buscará cortar la mala racha kirchnerista en un bastión electoral clave. Para el cometido, el Presidente requiere mantener su performance electoral en la provincia para que viva el mito, mientras que su oponente requiere todo lo contrario: mostrar un crecimiento en la provincia que venderá como ejemplo patente de un desencanto generalizado con el gobierno de Cambiemos.
Macri responderá con una nueva gira de dos días para fidelizar al electorado mediterráneo. Este miércoles, llegará a San Francisco luego de su visita a la ciudad santafesina de Rafaela. La primera reunión será con referentes industriales y la segunda con dirigentes políticos y sus candidatos. Es probable que esa misma jornada, se entreviste con el gobernador Schiaretti quien recibirá, como dijo, a todos los candidatos que le soliciten la entrevista.
El jueves –a confirmar- será el turno de Río Cuarto con una dinámica similar a la de la localidad del este provincial. Es probable que, además, realice un mano a mano con vecinos en algún pueblo cercano al que llegará en auto.
“Será una campaña terrenal, Peña pidió bajarlo de helicóptero”, bromeó una sagaz fuente amarilla. Fuera de los chascarrillos, el duranbarbismo recomendó al Presidente y a su tropa retomar con una práctica vieja en la política pero que el PRO bautizó como “timbreos”. La consigna a respetar es la “cercanía”.