Epec repite jugadas con Luz y Fuerza (decreta aumento de 5%)

El directorio de Epec decidió, unilateralmente, conceder a los empleados de la compañía estatal un reajuste salarial de (apenas) el 5 por ciento. El sindicato emitió un comunicado cuestionando la decisión, a la que calificó de injusta y arbitraria, pero no anunció medidas de fuerza.

Por Felipe Osman
[email protected]

En todos los deportes y disciplinas existen formas de provocar al rival. En el los más habilidosos lo hacen decorando su juego con jugadas vistosas, aunque innecesarias; en las carreras de caballos los jinetes levantan la fusta mostrándosela a sus perseguidores antes de cruzar la meta; y así… En el ajedrez, el jugador más diestro -cuando quiere darse aires ante su adversario- suele repetir una jugada innecesaria, “regalándole” turnos de ventaja. Por momentos, Epec pareciera hacer lo mismo con el Sindicato de Luz y Fuerza.

El directorio de la empresa estatal decidió ayer conceder a sus empleados un “aumento” (o más bien, un deficiente reajuste) del 5 por ciento a calcularse sobre la escala salarial vigente a enero, repitiendo una jugada que ya utilizó en octubre de 2018, cuando otorgó, motu proprio, un (también entonces) deficiente reajuste del 10 por ciento retroactivo a septiembre a los representados de Suárez. En ese entonces con el agravante de que, a diferencia de la situación actual, las negociaciones se encontraban activas, y los representantes de la empresa compartían casi a diario tratativas con los apoderados del sindicato.

Ahora, con las conversaciones detenidas desde hace más de un mes, la empresa vuelve a decretar un reajuste sin consultar al sindicato. Y vuelve a hacerlo con un afinado criterio de oportunidad, después de junio, para que éste no sea tenido en cuenta al momento de calcular la primera cuota de aguinaldo, que ya fue liquidada con los salarios de junio.

El gremio, por su lado, tomó esta decisión como una afrenta personal.

En un extenso comunicado, Luz y Fuerza Córdoba manifestó que la decisión de Epec implica una violación a la negociación colectiva, calificó a la empresa como un negociador “de mala fe” y la acusó de buscar coaccionar al sindicato para que “entregue” artículos de su convenio colectivo.

Además, aprovechó para denostar algunas medidas tomadas por el directorio detrás de las cuales el gremio lée -o quiere leer- una “persecución”. Por ejemplo, el comunicado critica presuntas demoras de Epec en aprobar los “planteles”, que son los organigramas de cada área. Esto molesta al sindicato porque al no aprobarse los planteles la empresa no toma nuevos empleados y los que estaban no son re categorizados cuando se produce una vacante temporal en dicha repartición.

Por otro lado el gremio cuestiona algunas modificaciones edilicias decididas por el directorio, pero juzgar sobre la conveniencia de tales modificaciones -huelga decirlo- no es una potestad del gremio. En realidad la molestia radica en que Epec ha decidido cambiar los habituales boxes y oficinas cerradas por espacios abiertos o con divisores de cristal, mucho menos convenientes si el objetivo es eludir el control de los superiores.

El comunicado también critica “gastos innecesarios” por la contratación de adicionales de policía. A su modo de ver, Epec despilfarra recursos pagando por seguridad en un edificio que ya ha sido tomado por el sindicato y en el que se han dado reiteradas situaciones de violencia durante protestas del gremio. Valga por ejemplo el ataque a un auto en el que viajaban representantes de la empresa cuando se dirigían a una audiencia de conciliación en el Ministerio de Trabajo de la Provincia sucedido el año pasado.

Luz y Fuerza cuestiona también la “pérdida de usuarios”, por la que responsabiliza al directorio. De ser cierta, esta crítica sería fulminante. Claro que primero habría que explicar de qué manera una empresa monopólica que brinda un servicio esencial puede perder clientes.

Estos son sólo algunos de los cuestionamientos que Luz y Fuerza hace a Epec. La lista de reclamos es larga y muy similar las que le precedieron.

Sorprende que el comunicado no incluya el anuncio de medidas de fuerza para repeler este aumento unilateralmente decidido por el directorio.