Lavagna, el salvavidas que esperan los candidatos de Consenso

El lavagnismo cordobés admite que su principal fortaleza sería la presencia del economista, cuya prioridad de campaña estaría en Buenos Aires y no en esta provincia. El impacto de la crisis del socialismo de Santa Fe.

Por Bettina Marengo

Consenso Federal, que a nivel estructura partidaria se sustenta en Córdoba en el Partido Socialista, el GEN de Margarita Stolbizer y Libres del Sur, entiende que su principal fortaleza es la figura de Roberto Lavagna, el candidato presidencial. En Córdoba, el economista fue el más votado en las elecciones presidenciales de octubre del 2007, cuando obtuvo el 35,3% de los votos (571 mil votos) acompañado por el radical Gerardo Morales. A ese plafón histórico apelarán ahora, con el objetivo de obtener al menos una banca en Diputados, para lo que el espacio necesitaría quedarse con el 9% de los votos, aproximadamente. Para eso, necesitarán planear sobre la fuerte polarización que vislumbran hoy las encuestas.
El primer candidato a diputado nacional del espacio, el socialista Roberto Birri, espera la presencia del economista “a más tardar la semana próxima”, con más ansiedad que certeza de que esto suceda. Es que según fuentes seguras, Lavagna no haría foco en Córdoba sino en Buenos Aires para hacer campaña, mientras que el candidato a vicepresidente, el peronista Juan Urtubey se enfocaría en esta provincia.
Sin embargo, Urtubey plantó el miércoles a los candidatos a diputados cordobeses. El gobernador de Salta había anunciado su primera visita a la provincia como integrante de la fórmula (y luego de la caída de Alternativa Federal) pero sorpresivamente cambió a Córdoba por Entre Ríos. No sólo a su lista dejó esperando: también tenía agendada una reunión con el gobernador Juan Schiaretti, su ex aliado en Alternativa Federal. “Había varias actividades preparadas con Urtubey y tuvimos que suspender todo”, relató un dirigente local.
En Entre Ríos, el salteño hizo un llamado el recientemente reelecto gobernador Gustavo Bordet para que se sume a Consenso Federal, un espacio que se propone como tercera posición entre los dos “extremos” de la grieta que separa a Juntos para el Cambio y el PJK con el Frente de Todos. En una especie de revival del Alternativa Federal, Urtubey admitió que le gustaría contar con el peronista que acaba de derrotar a Cambiemos en la provincia litoraleña con más de 25 puntos de diferencia. Sin embargo, Bordet, como la mayoría de los gobernadores PJ, ya confirmó su adhesión a la fórmula Alberto Fernández- Cristina Fernández. Urtubey también intentó acercar posiciones con Schiaretti, también sin éxito. El cordobés se mantuvo en su posición de no apoyar candidatos presidenciales y jugar en las PASO del 11 de agosto sólo con lista de diputados nacionales.
Como sea, el lavagnismo tiene otros problemas. La ruptura del Socialismo en Santa Fe, casa matriz del partido de la rosa y principal impulsor de la candidatura del economista, es un subproducto de la derrota de Miguel Lisfchitz frente al peronista Omar Perotti en las elecciones provinciales del domingo pasado.
En el socialismo de Santa Fe se produjo una situación que tiene ciertas similitudes con la del PJ de Córdoba, donde el presidente del partido gobernante, Carlos Caserio, tiene una posición diferente a la del gobernador, en lo que hace a las elecciones presidenciales. El titular del PS de Santa Fe es el ex gobernador Antonio Bonfati. Bonfati, quien maneja una parte del partido, rechaza la fórmula presidencial Lavagna-Urtubey que avala el gobernador (saliente, en este caso) Litschitz.
En Córdoba, donde el Partido Socialista es mucho menor, estas diferencias no se perciben, pero sí está claro que Urtubey hace ruido porque conforma junto a Lavagna una oferta “estrictamente peronista” y no de perfil progresista, como quería Bonfati. “Hubiéramos preferido como vice a Margarita Stolbizer o alguien del socialismo”, admitió un dirigente en Córdoba. Cabe destacar que en provincia de Buenos Aires, quien encabeza la lista de diputados es la también peronista Graciela Camaño, que hasta ayer nomás era una de las espadas más afiliadas del Frente Renovador de Sergio Massa en Diputados.
Si la crisis socialista en Santa Fe se expone aún más, las consecuencias electorales la sufrirán los candidatos de Consenso Federal, cuyos recursos en parte dependen de Santa Fe. Ahora bien, los votos socialistas que no acompañen en Lavagna-Urtubey tienen destino incierto: algunos afirman que son votos no peronistas y por lo tanto no irían al Frente de Todos. Otros observan que tampoco son votos de Cambiemos ni cercanos a Mauricio Macri.