Intendentes PJ refuerzan línea FF-Gutiérrez

Aseguran que tras el blanqueo de Caserio, un porcentaje alto de intendentes se siente “oficializado” para trabajar para la fórmula presidencial del PJ K. La lista no peronista ni territorial del Frente de Todos es funcional al PJ.

Por Bettina Marengo

Carlos Caserio esperó a ser elegido presidente del bloque del PJ en el Senado para blanquear lo que había dicho fuera de micrófono y lo que el propio Frente de Todos se encargó de hacer saber en las últimas semanas: que su fórmula presidencial es Alberto Fernández-Cristina Fernández y que allí pondrá sus energías electorales.
Para los intendentes peronistas cordobeses que hablaron con este diario, las palabras de Caserio representan casi una oficialización de que el PJ Córdoba se alineó a la fórmula de los Fernández.
Y destacan que es la conclusión natural del Congreso del PJ donde el gobernador Juan Schiaretti anunció la lista corta de diputados con el sello Hacemos por Córdoba y dejó en libertad de acción a la dirigencia y a la estructura territorial para que apuesten a la dupla presidencial que prefieran.
“Fernández presidente, Gutiérrez diputado”, sintetizaron ayer las varias fuentes consultadas. “En el Congreso (del jueves 20) se dio libertad de acción hacia arriba y Caserio es el presidente del partido y expresó lo que pensamos”, redondeó un jefe comunal, para quien “no habrá blanqueo público de los intendentes” al estilo del que hizo el reelecto Martín Gil el martes.
En cambio, es posible que de acá hasta el 11 de agosto aparezcan fotos de intendentes PJ junto a Alberto Fernández “o movidas de ese tipo”. Se habla de que son un 70% o más de intendentes que quieren trabajar por la dupla FF. Pero esas mismas fuentes aclaran que el impacto de la estructura partidaria en el total de votos no es superior al 10 o 12%. El 15% arriesgó alguno. “Es relativa la influencia que tenemos los intendentes. Sí hay un margen de orientación a los votantes propios”, admitió uno.
El armado de una lista de diputados del Frente de Todos de perfil no peronista facilitó las cosas. Si bien los intendentes declaran que nunca hubo dudas sobre que trabajarán la boleta de diputados de Hacemos por Córdoba, el hecho de que un dirigente opositor con perfil anti PJ como es Eduardo Fernández encabece la boleta K, despeja toda dissyuntiva y evita tentaciones. “Ningún peronista votaría a Eduardo Fernández y tampoco a una dirigente de La Cámpora”, sostienen, en relación a Gabriela Estévez, segunda candidata a diputada.
También es todo un dato que la lista K no lleve a ningún intendente ni referente territorial del interior. Al ser una lista de dirigentes capitalinos de diferentes extracciones y sin territorio, no hay competencia para los caciques territoriales del PJ. En algún momento se especuló con las candidaturas de Federico Alessandri, de Embalse, o con una dirigente del departamento Marcos Juárez, pero finalmente no sucedió.
En el kirchnerismo, como ya lo escribió este diario, aseguran que el Instituto Patria fomentó una lista que le fuera inocua a Schiaretti y que no le reste votos a la nómina que lleva a Gutiérrez como primer diputado.

Tensión en el Senado de la Nación
No le fue fácil a Caserio conseguir la designación como presidente del bloque del Partido Justicialista en el Senado, en reemplazo de Miguel Pichetto, el rionegrino que saltó a Cambiemos y es candidato a vicepresidente de Mauricio Macri. El presidente del PJ cordobés quería lo que sucedió el martes: una designación por unanimidad. Pero fueron tres horas de negociaciones duras, y hubo momentos en que el dirigente de Punilla no sabía si las tenía todas consigo.
En ese sentido, fue central la actuación del senador Omar Perotti, gobernador electo de Santa Fe, quien apoyó y promovió apoyo para Caserio, sobre todo en algunos momentos donde la discusión se complicaba. El ahora presidente del bloque PJ no quería una votación de postulantes sino una elección por unanimidad, y al final lo consiguió.
Las fuentes cercanas a la cámara alta que informaron a este medio indicaron que el kirchnerismo (que está en el bloque Frente para la Victoria) tenía al formoseño Rafael Mayans como candidato a reemplazar a Pichetto para, de su mano, unificar con la bancada donde está Cristina Kirchner. “El cristinismo no le tiene mucha confianza a Caserio todavía, hay que recordar que junto a Pichetto fueron la resistencia más fuerte a Cristina”, resaltó un informante. Sin embargo, Caserio mantiene una relación cercana con Alberto Fernández, el candidato presidencial, con quien conversa con regularidad.
Muchos creen que Caserio salió a alinearse públicamente con la fórmula FF, apenas designado, como señal hacia la bancada del Frente para la Victoria, con la que por ahora no habrían de unir administrativamente porque en el bloque del PJ conviven senadores que están con la formula Lavagna-Urtubey. “Si Caserio no decía lo que dijo creo que no era presidente del bloque”, indicó un informante. La jefatura asegurada hasta el 10 de diciembre no evitó el malestar de su jefe político, Juan Schiaretti. Cuentan cerca suyo que gobernador no lo había llamado (al cierre de esta nota) para felicitarlo.
Temprano el miércoles, Perotti imitó a Caserio y también se definió públicamente por la fórmula presidencial FF. Un calco de lo que hizo el cordobés. En el Instituto Patria Fernández suponían y contaban con el respaldo del gobernador electo de Santa Fe, pero su declaración pública no se producía. La demora de Perotti se explica por su enojo con el armado de listas en esa provincia: fieles a sí mismos, comentó un peronista del interior, los K le impusieron un dirigente de La Cámpora como cabeza de lista de Diputados (por Marcos Cleri, quien quiso ser candidato a gobernador), cuando el gobernador electo pretendía que fuera María Eugenia Bielsa.
Caserio se aseguró hasta el 10 de diciembre la jefatura del bloque. Pero no evitó el malestar de su jefe político, Juan Schiaretti. Cuentan cerca suyo que gobernador no lo había llamado (al cierre de esta nota) para felicitarlo.