En Instituto, ¿dos listas o tres?

¿O hay unidad? De cara a las elecciones del 30 de junio en Alta Córdoba, todavía hay mucha intriga en el ambiente. El oficialismo, con sus internas, sigue sin dar pistas ni certezas; otros grupos ya salieron a darse a conocer y todo indica que los socios deberán elegir autoridades otra vez.

Por Federico Jelic

Resta apenas un mes para que en Instituto se lleve a cabo la renovación de las autoridades. Sin embargo, mientras algunos sectores solicitaban unidad de todos los colores políticos por el bien de la entidad, aparecen más señales que indican una contienda electoral inminente. A la vez, el oficialismo de a poco va delineando su equipo para competir en las urnas, aunque en los últimos días aparecieron otros socios con vocación de participar en las elecciones, a pesar de no tener un líder definido. En ese sentido, hay rumores de rupturas internas en la comisión directiva, con algunas heridas que ni la venta de Mateo Klimowicz a Alemania pudo cicatrizar.
El primer intento de unidad fue la creación de la Subcomisión de Fútbol, conformada con integrantes de diversos arcos políticos, incluso de la oposición, no obstante aquellos que quedaron fuera de la consideración aparentemente armaron otros bloques, como contrapartida de aquella ilusión del oficialismo de no ir a elecciones en función de evitar una nueva división global.
En ese orden, desde la comisión actual planean actuar rápido, en sentido contrario de la faceta deportiva, donde todavía no han podido avanzar ni en la contratación del nuevo entrenador ni en refuerzos. Ni mucho menos en aquella decisión política de adquirir a cualquier costo al delantero goleador Pablo Vegetti, pretendido también por Belgrano. Arranca una semana clave, donde las alternativas de gobierno deben exhibir propuestas y postularse en Inspección de Personas Jurídicas, si tienen apetencias reales proselitistas. Mientras tanto, todo es incertidumbre.

Cavagliatto a la cabeza
A pesar de la ausencia de anuncios oficiales, con la confirmación de que Gastón Defagot dejará su cargo de presidente cumplido su mandato, la comisión residual apunta a fortalecer un nombre que sirva como continuidad del proyecto actual, con el Concurso Preventivo a cuestas y con la obligación de saldar la primera cuota a los acreedores (3 millones de pesos). El elegido, claro está, como viene siendo desde hace varios meses, es Juan Manuel Cavagliatto, actual vicepresidente y hombre fuerte del departamento básquetbol, protagonista absoluto en la Liga Nacional.
Cavagliatto, hijo de Mario, empresario del rubro de los camiones, mantuvo la incertidumbre en esta designación, ya que prefiere mantenerse cerca de la disciplina donde es más competente, y a partir de allí colaborar con la gestión general del club. El tema es que la ausencia de apellidos de renombre motivó a sus pares a proponerlo como aspirante al poder, acción que habría llegado a buen puerto, a pesar de que no se mostraba muy convencido de aceptar esa función. Tiene buena imagen y un simple sondeo de opinión lo legitima como favorito de una masa societaria decepcionada.
En tanto, el actual mandatario, Defagot, figuraría como tesorero en la nueva lista, Roberto Castoldi sería Secretario General, mientras que Claudio Petrovic apunta a ser vice segundo. ¿Quién será, entonces, vicepresidente primero?
El bendecido podría salir de la Subcomisión de Fútbol, que tiene como miembros, por ejemplo, a Tomás Roqué, de la oposición (ahora no tan oposición), o Juan De Dios Castro, del controvertido ciclo de Diego Bobatto (no por lo deportivo, sino por algunos manejos personalistas que terminaron dividiendo a sus socios). Pero entrar en ese terreno es buscar acierto o error en el terreno de las especulaciones. No construye.
Lo cierto es que esa Subcomisión trabaja arduamente para comprar una parte del pase a Vegetti y un suculento ajuste de su salario, porque, como ya dijimos anteriormente, su renovación sería un fuerte paraguas a las críticas, después de una temporada para el olvido dentro del campo de juego, en los últimos escalones de la B Nacional.

Asoma gente nueva
La Agrupación “Corazón y vida Albirroja” se dio a conocer en sociedad el 23 de mayo pasado mediante un comunicado oficial, después de intensas reuniones de pares. A decir verdad, se trata de socios que han participado en menor medida en la vida política del club, cuya cara visible es Sergio Olocco. Igualmente, aparecen Néstor “Gitana” Mazzei, actual integrante de la Comisión Revisora de cuentas por la lista que perdió la compulsa electoral en los escrutinios pasados; Fernando Capellino, pariente del ex presidente de la institución Antonio Capellino, y también Gustavo “Gon” Núñez, enemigo público de la comisión actual. El ex encargado del Futsal mantuvo una discusión elevada de tono con Castoldi y Defagot después de una derrota con Agropecuario en la zona de los palcos, para luego trasladar algunas agresiones a la calle, con una denuncia policial por agresiones y mucho fuego cruzado, solucionado con un derecho de admisión de Cosedepro para Núñez.
Este núcleo, claro está, no parece comulgar con la ideología del oficialismo, aunque tampoco salió abiertamente a la cancha como postulante a ser gobierno. ¿Estarán esperando algunas respuestas de algún otro flanco político de Instituto?

¿Y Pedraglio?
Daniel Pedraglio, actual vice, quedó al margen de la Subcomisión de Fútbol y, por diferencias dialécticas, no luce muy cerca del oficialismo en el planeamiento futuro inmediato. Dicho sea de paso, el hijo del histórico Atilio Pedraglio también traería algo entre manos. Junto con Aníbal Rossi Grosso, su hombre de confianza, podría armar un frente (el ya bautizado “Ángel Sandrín”) o buscar abrigo en otro grupo.
De todas maneras, llama la atención la disparidad de criterios de conducción y las divisiones en un club que hoy tiene poco más de 2500 socios con habilitación para sufragar en las elecciones. El intento de unidad quedó solo en un prototipo, una idea utópica, a pesar de la concordia con la Subcomisión de Fútbol y del alineamiento de varios actores de la política histórica del club. Sin embargo, a esta hora, no hay conciliaciones y todo indica que a las urnas irán dos listas y quizás tres, en un clima ajeno al consenso por Alta Córdoba.