Schiaretti comienza etapa clave para el armado nacional

Con un millón de votos propios bajo el brazo, el reelecto mandatario entró en proceso de definiciones sobre su rol en el PJ Federal y la estrategia del peronismo cordobés en las presidenciales. La línea “antigrieta”. La prioridad ahora es el diálogo con gobernadores peronistas y aliados.

Por Bettina Marengo

Luego de revalidar los títulos con el 54% de los votos, logrado el objetivo de arrebatarle a la UCR la Capital y con todo el peronismo cordobés alineado, el reelecto gobernador Juan Schiaretti comenzó la etapa del armado nacional para las Paso de agosto y las nacionales de octubre. Que rol y donde jugará el mediterráneo que el domingo cosechó más de un millón de votos es la incógnita que comenzará a despuntarse.
Corea del Medio es el camino, afirmó un peronista que habla a diario con el mandatario, y remitió al discurso posvictoria en el Quorum, cuando el ganador expuso las veinte verdades del schiarettismo y ratificó la pertenencia de Hacemos por Córdoba al “peronismo federal, democrático y republicano”.
“Schiaretti dejó en claro que somos el peronismo alternativo que quiere superar la grieta entre Macri y Cristina”, sostuvo la fuente que habló con Alfil. Sin embargo, la palabra “grieta” remite a kirchnerismo en el glosario del cordobés medio y muchos advirtieron que, al llamar a cerrarla, el gobernador en realidad hizo un guiño al presidente de la Nación (aunque el antiperonismo explícito del macrismo tiene enojado y mucho al activo peronista, como se escuchó en los cánticos en el bunker del triunfo)
Schiaretti se prometió no mover nada hasta el 12M y priorizar la parada provincial. Así lo hizo, le salió bien la jugada, pero ahora el tiempo no sobra. Queda seis semanas hasta el 22 de junio, día en que vence el plazo para inscribir los candidatos que competirán en las Paso del 11 de agosto.
Hay temor en el PJ provincial, porque se pone en juego un capital político fabuloso, aun con cuatro años de poder por delante. A Schiaretti no le gustan los riesgos y está frente a uno, porque ronda la posibilidad de que los federales terminan siendo un blef político-electoral.
Todo indica que el cordobés no será candidato a la Presidencia, ni aún con operativo clamor. Tampoco habría acuerdo político con Cristina Kirchner, más allá de todos los gestos que el kirchnerismo hizo en los últimos meses para acercarse al schiarettismo. “Al menos, no en primera vuelta”, avisó otra fuente del partido justicialista. “Por nuestra propia historia, no podemos jugar con el kirchnerismo”, aclaró. Hay que aclarar que todo está en estado larvario y que Cristina tiene las manos abiertas para la unidad peronista.
Ayer comenzaron quince días clave en la marcha hacia las Paso. El objetivo más claro del PJ Córdoba parece ser intentar que el Peronismo federal sea una opción competitiva frente a Cambiemos y sobre todo frente a una Cristina en constante crecimiento. Schiaretti comenzará rondas telefónicas con los principales referentes, Sergio Massa, Roberto Lavagna, Juan Urtubey, Miguel Angel Pichetto, que se transformará en visitas de los precandidatos a Córdoba y de viajes de Schiaretti a sus búnkeres.
Pero la prioridad son los gobernadores, peronistas y aliados. El reelecto quiere saber en qué andan sus pares antes de avanzar, qué nivel de compromiso tienen los que detentan el poder territorial. “Eso le ayudará a ponderar la masa crítica con que cuenta el PJ federal”, destacó la fuente partidaria que habló con Alfil. Los gobernadores buscarán algún grado de garantía de conservación de poder parlamentario, admiten los armadores.
El PJ Federal todavía no tiene un candidato y es posible que Schiaretti termine no apoyando a uno en particular, sino en fomentar las Paso y que la fórmula presidencial la encabece el más votado. Es momento de hablar, reunirse y comenzar a sopesar qué tenemos, afirmó el exégeta del gobernador. “Además, dos o tres candidatos jugando generan expectativas”, declaró.
De Lavagna, el cordobés cree que sabe mucho de economía pero es corto políticamente, y le hace ruido su falta de definiciones y que no termine de aclarar si quiere o no competir por la presidencia. De Massa le entusiasma que tiene equipo y que es joven, pero cree que no termina de ganarse la confianza del resto del PJ federal y del establishment.
A diferencia de Cambiemos y de Unidad Ciudadana, donde se hace lo que dicen Mauricio Macri y Cristina, respectivamente, el problema de los “alternativos” es que carecen de liderazgo y quien puede liderar el espacio, Schiaretti, no quiere ser candidato.
La movida de Schiaretti contrasta con las aspiraciones del kirchnerismo nacional y local. Con gran parte de la dirigencia del viejo Frente para la Victoria incluida en Hacemos por Córdoba. Gran parte del 10% de los votos que tuvo la lista de Unidad Ciudadana en las legislativas nacionales de 2017 fueron a parar a la canasta de HPC. Pero en esta relación, el kirchnerismo es malquerido. En las últimas horas, referentes cercanos a la ex presidenta, como el diputado santafesino Agustin Rossi, convocaron al mediterráneo a “ponerse al frente de un gran frente opositor y a favor de la unidad de la oposición”. Tal vez lo haga, pero dudosamente con Cristina.