Etchevehere ató el futuro de retenciones al control del gasto

“No estamos cómodos con ese impuesto”, dijo y afirmó que a futuro tendrán que ver con “lo que la clase política manifieste de acá a las elecciones”. En la misma bolsa puso los aportes patronales porque “con el 33% estamos afuera de la cancha; Chile tiene 2,5%”.

Por Gabriela Origlia

Luis Miguel Etchevehere, secretario de Agroindustria, insistió en su presentación ante empresarios de la Fundación Mediterránea en que el futuro de las retenciones se relacionan con el gasto y lo vinculó con el documento de los diez puntos que el Ejecutivo impulsa para que firme la oposición. “Lamentablemente las retenciones volvieron por la sequía del año pasado; se valoró al campo por una desgracia que nos hizo perder US$9000 millones y por el corte del financiamiento internacional. Como un atenuante fueron en pesos y para todos. No estamos cómodos con ese impuesto” y vinculó su futuro “a lo que la clase política manifieste de acá a las elecciones”. En la misma bolsa puso los aportes patronales porque “con el 33% estamos afuera de la cancha; Chile tiene 2,5%”.
“No queremos volver atrás; sin atrasar el tipo de cambio, sin mentirnos con las tarifas. Es duro, durísimo, pero no hay otra salida. Hay que perseverar sobre esto”. En esa línea aseguró que “hay que producir más y mejor, de una manera amigable con el medio ambiente”.
Sostuvo: “No queremos volver a las patatoteadas, Roes, amenazas, a que nos fijen precios” y añadió que las “soluciones mágicas” duran “muy poco”. Como sus colegas de gabinete en los últimos tiempos, señaló que hay que seguir el rumbo que ya está en marcha.
Puntualizó que los tres objetivos claves de su área son desburocratizar, armar mesas de competitividad (hay unas 30 en el área) y abrir mercados. “Desde que asumió (Mauricio) Macri se abrieron 180; el Gobierno anterior hizo todo lo posible para pelerarse con la mayor cantidad de destinos posibles. No teníamos buena fama, no nos esperaban con los brazos abiertos”, enfatizó.
Entre los sectores que más avanzaron mencionó la carne, la pesca, la lechería y la industria agroforestal. Sobre la producción de leche dijo que “no es casualidad que haya recuperado la rentabilidad; hoy los precios que las 300 usinas lácteas pagan a 8.300 tambos son transparentes y, además, hay una estimación de futuro”.
Etchevehere sostuvo que si no se hubiera exportado la cantidad de lácteos que se vendió en 2018 “estaríamos nadando en leche; tendríamos una sobreoferta”, dijo y aclaró, ante una consulta, que en el verano se restó entre 27% y 30% la producción; por otro lado en el mismo momento se termina la lactancia y las pariciones empezaron ahora. “Se hizo un bache que hizo que ya se está normalizando, de la mano del buen año de los granos; hay una reserva forrajera importantísima. Habrá una gran oferta de leche. Habrá oferta a precios convenientes y además podremos exportar”
Destacó el rol de China en las exportaciones argentinas: “Es cierto que está bajando la demanda de soja; irá convertida en cerdo y en carne. La mitad de las exportaciones de carne son a ese destino” y agregó que hay 53 plantas autorizadas de carne de vaca, cerdo y de pollo.
Como lo más positivo apuntó haber logrado el prelisting, que implica que será el Senasa el que autorice las instalaciones. “Somos el único país en esta condición; es una revolución. A fin de año seguramente habrá unas 80 plantas habilitadas”, describió.
El precio internacional de la soja es el más bajo de los últimos 12 años; se acabó el boom de los altos precios de los comodities, por lo que “hay que producir a costos más bajos, con menos impuestos; ese es el desafío”, dijo el economista Juan Manuel Garzón quien agregó que la demanda China –gran motor del mercado mundial- está bajando.
“El conflicto con Estados Unidos seguramente está influyendo, además de la epidemia en la producción de cerdos –agregó-. El tema es hasta cuándo seguirá ajustando sus compras porque es un factor clave para los precios”. Respecto de las carnes, en cambio, suben unos 10 kilos per cápita por década. “El Gobierno se está moviendo bien para aceitar el ingreso de carne a China”, definió.
Sobre el impacto de la cosecha récord en la economía, planteó que es “récord con una mejor asignación de tierras”. La estimación del Ieral es de US$5800 millones más a nivel país (1,1 puntos del PBI). “La confianza y las expectativas son claves para potenciar el impacto y determinar cuánto puede traccionar el campo”, definió Garzón y sostuvo que mientras que las condiciones agroclimáticas juegan a favor, “otros factores lo hacen en contra”.
La carga tributaria sobre un establecimiento agrícola estándar cayó del 72% sobre los márgenes en el segundo mandato de Cristina Fernández al 54% ahora. Este año el campo, según estimaciones de Garzón, transferirá unos U$S5400 millones.
El economista planteó que en el mundo la agenda del sector está más concentrada en la tecnología y en la innvovación y que espera que en algún momento en la Argentina esos sean los temas que concentren la mayor atención.