Lifschitz insiste en visado de Schiaretti para plan Lavagna

Quienes alientan una candidatura de Roberto Lavagna se entusiasman. Dicen contar con encuestas que sitúan el ex ministro de Economía k por encima de los candidatos que exhibe el peronismo federal, a saber, Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey; y se convencen de que el sistema de medios ya percibe al economista como la fi gura que mejor representa la “tercera vía” que puede superar la grita entre macrismo y kirchnerismo.
Este optimismo -real o impostado- hace que Lavagna tome distancia de Massa. El economista aseguró ayer que no comparte el proyecto político del tigrense, al que considera “partidista”, por contraposición al propio, que busca el “conceso”. Lo que separa a Lavagna de Massa es la insistencia de este último de ir a una interna dentro de Alternativa Federal “si o si”. El economista entiende que pasar por una interna peronista terminaría encasillándolo, en el imaginario popular, como un candidato peronista. Y esto sería muy nocivo para sus chances en las elecciones generales. Lavagna pretende lograr, como andamiaje que lo lleve al sillón de Rivadavia, un espacio mucho más amplio, que se alimente de votos peronistas, pero también de votos radicales, progresistas, y desencantados de la gestión macrista en general, con el único límite de Cristina Fernández. Pasar antes por una interna peronista dificultaría al ex ministro seducir al resto de los votantes. En este contexto el economista anunció ayer que impulsará un nuevo espacio, “Conceso 19”, que se nutriría del socialismo de Miguel Lifschitz, sectores progresistas como el GEN de Margarita Stolbizer, y radicales disconformes con el rol al que el PRO ha relegado a la UCR. Estas declaraciones del economista dejan poco espacio a la imaginación de quien quiera adivinar el motivo de la visita del gobernador de Santa Fe al mandatario cordobés. Lifschitz parece ser el interlocutor predilecto de Lavagna para hablar con Juan Schiaretti. A diferencia de Sergio Uñac y Miguel Ángel Pichetto, el santafecino no es peronista y, además, integra el nuevo refresh que el PJ cordobés ha impreso sobre su exitosa marca electoral, Hacemos por Córdoba. No parece haber un mejor emisario para intentar convencer a Schiaretti de respaldar la estrategia del economista. Aunque al cierre de esta edición no hubo declaraciones de los mandatarios en relación al armado nacional y el concilio estuvo rodeado de gran hermetismo, parece difícil que Schiaretti acepte tomar definiciones en su estrategia nacional antes del test electoral del 12-M. Pero aún así cabe al menos plantear un interrogante. Si las encuestas que ilusionan a los armadores de Lavagna son fidedignas y el economista empieza a ganar lugares en la consideración del electorado a desmedro de las chances de Sergio Massa, ¿no podría operar la elección del 12-M como una “interna anticipada” de Alternativa Federal? Y más aún, si Schiaretti lograra un triunfo categórico sobre sus contendientes –hipótesis factible dada la reciente implosión de Cambiemos en la provincia- ¿no quedaría investido de la potestad necesaria para torcer la hoja de ruta de Alternativa Federal haciéndola confluir con el apoyo a la candidatura de Lavagna sin una interna previa entre Massa y Urtubey?