La rebaja de cargas patronales favorece más a las empresas grandes

La reforma implica cambios importantes y heterogéneos de carga tributaria laboral hacia 2022, cuando termina el proceso de cambios. Las empresas situadas en provincias que eran más beneficiadas por el régimen del decreto 814/01 tendrán un “sustancial incremento en la carga tributaria laboral” al igual que las Pymes.
Un trabajo de Marcelo Capello del Ieral indica que las compañías radicadas en CABA y Gran Buenos Aires son las más beneficiadas, lo mismo que las empresas grandes del sector servicios, mientras que las Pymes serán “perjudicadas o menos beneficiadas (con diferencias según su localización)”.
Los cambios vigentes desde este año dan más incentivos al crecimiento del empleo en grandes empresas comerciales y de servicios, y en jurisdicciones que tienen peso en el empleo a nivel nacional (CABA, GBA) pero al relegar al interior, “no resulta tan buena desde el punto de vista de la competitividad”.
El beneficio que establecía el régimen 814/2001 no era simétrico; reducía niveles de carga laboral en función de los niveles de pobreza y la distancia a la CABA. Por ejemplo, la Capital Federal tenía asignado 1,30 puntos porcentuales como crédito fiscal a cuenta de IVA (benefició que perdió en 2003) mientras que regiones como el interior de Salta, Jujuy y Misiones contaban con la posibilidad de tomar 10,75 puntos porcentuales. A su vez, se aplicaban distintos créditos fiscales para diferentes regiones dentro de una misma provincia.
En el nuevo esquema –con un componente homogéneo para todo el territorio y toda actividad- el salario formal promedio inicial vigente es relevante para determinar la significatividad del beneficio y su impacto sobre la alícuota final efectiva tributada.
En los distritos con salarios formales más bajos o sectores de actividad con remuneraciones más modestas tendrán una alícuota efectiva menor en relación a las que tienen retribuciones más altas. La situación se da por cuanto el mínimo no imponible es homogéneo pero los salarios no.
Respecto de la convergencia de alícuotas, las empresas grandes de servicios o comercios registrarán una reducción de alícuota de 1,5 puntos porcentuales en 2022 y, en el otro extremo, las Pymes de servicios o empresas en general de otros sectores sufrirán un incremento de la alícuota legal base (17% en 2017 a 19,5% en 2022).
EL MAPA
Las Pymes de la mayoría de las provincias, independientemente del sector, verán incrementada su carga tributaria por contribuciones patronales hacia 2022. Las grandes de servicios o comercios, mejoran en el mismo período.
Los distritos más beneficiados son la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Buenos Aires (tanto en los partidos del GBA como en el resto de la provincia), donde la baja promedio es de 5,3 y 4,7 puntos porcentuales en la carga laboral respectivamente.
También baja la carga laboral en Entre Ríos y Mendoza (en promedio 3,2 puntos porcentuales); en cambio el distrito más perjudicado es Tierra del Fuego, donde se conjugan dos impactos negativos en 2017 sus empresas podían tomar 9 puntos porcentuales de contribuciones a cuenta del IVA, beneficio anulado hacia 2022 a la vez que la incorporación del mínimo no impacta por sus altas remuneraciones.
En el análisis por sector, las firmas del primario e industrial incrementan la alícuota legal base 2,5 puntos porcentuales a 2022, mientras que las de sector servicios caerán del 21% al 19,5% ese mismo año.
El Ieral estimó el potencial costo fiscal de la reforma de las contribuciones patronales: tendría un costo global estimado cercano al 25% de la recaudación potencial obtenida bajo el esquema vigente antes de su instrumentación. Sin embargo, este costo no estaría distribuido en forma homogénea entre provincias.
CABA representaría el 48% del costo fiscal total a nivel nacional, mientras que Buenos Aires sería 43%. En el otro extremo, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Neuquén y Chubut mejorarían la recaudación. Hay que recordar que Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y CABA concentran 72,7% de los empleos formales.