UEPC rechaza oferta de la Provincia en Capital e interior

El gremio docente rechazaba ayer, en asambleas departamentales, la propuesta que El Panal construyó junto a la conducción del sindicato.

Por Felipe Osman

Si bien la asamblea provincial que dará una respuesta definitiva tendrá lugar hoy, el panorama no es prometedor para quienes impulsan el “sí” a la oferta de El Panal, que Walter Grahovac (ministro de Educación) y Silvina Rivero (secretaria de la Gobernación) construyeron junto a Juan Monserrat y el resto de la conducción de la UEPC.
Tal propuesta fue rechazada ayer en 13 de los 26 departamentos en que se divide la provincia, y aunque este número podría sugerir cierta paridad, el rechazo a la oferta se dio en Capital y en los departamentos más populosos del interior provincial. Es decir, en los departamentos que más delegados enviarán a la asamblea de hoy.
Baste un ejemplo para tomar dimensión de esto: el departamento Capital, siendo el que más, aporta 20 delegados a la asamblea provincial. En él la votación se zanjó con 350 votos en rechazo a la oferta del Centro Cívico contra 168 votos que se dividieron entre las otras dos mociones: una de aceptación lisa y llana y otra de una aceptación condicionada a algunos cambios cosméticos en la propuesta.
Detrás de Capital; Río Cuarto, Colón, San Justo, Punilla y General San Martín son los cinco departamentos más grandes de la provincia. En todos ellos también prevaleció en rechazo.
La oposición al oficialismo gremial, encarnado en UEPC por la lista Celeste y Blanca, se encolumna (principalmente) detrás de la Pluricolor. Desde este espacio recibían ayer con gran entusiasmo las noticias que llegaban desde el interior provincial, y apuntaban que era un resultado “histórico”, dada la hegemonía de la que ha disfrutado desde antaño la lista que hoy lidera Monserrat.
Sin embargo, y aún destacando que los números parecen irreversibles, prefieren ser cautos a la espera del resultado que depare la asamblea de esta tarde. Además, esperan reunir las voluntades necesarias para decretar un paro provincial para el 6 y 7 de marzo, más allá de que Ctera seguramente anuncie mañana un paro nacional.

Propuesta
La oferta que el sindicato docente recibió de la provincia la semana pasada se compone de un aumento del 5 por ciento en febrero junto a la aplicación de una cláusula gatillo que, hasta junio, no estaría “atada” a la evolución de la recaudación provincial, quedando condicionada a ésta a partir del comienzo del segundo semestre.
Adicionalmente, la provincia ofrece a los docentes pagar, durante todo el año, un adicional de hasta 1.000 pesos por mes (no remunerativos) para contrarrestar –parcialmente- el poder adquisitivo perdido por los educadores durante 2018.
Recuérdese que la paritaria docente, como la del resto de los sindicatos públicos, terminó el año con un aumento total del 36 por ciento (más un bono de 5.000 pesos), mientras la inflación acumulada rozó los 47 puntos porcentuales, lo que significó una disminución del salario real de casi el 11 por ciento.
Las críticas a este ofrecimiento son diversas, aunque las principales apuntan que no recompone la pérdida salarial sufrida por el sector durante 2018, y que no garantiza que los educadores no vuelvan a perder frente a la inflación en 2019, ya que el reajuste automático implementado mediante la cláusula gatillo seguirá atado a la evolución de la recaudación provincial y, si esta crece por debajo de la inflación, lo acordado caducará.
Desde el Centro Cívico, por su parte, señalan que el primer deber de los funcionarios es cuidar de los recursos y la solvencia financiera de la Provincia, en un año en la que sus cuentas seguramente se verán menguadas por la crisis económica y la caída de los ingresos que Córdoba recibe por vía de coparticipación nacional.