Los K enfrentarán a Schiaretti pero esperan unidad para octubre

Mañana se terminaría de configurar la lista de candidatos. Carmen Nebreda, suena para acompañar a Pablo Carro. Para blindar a la ex presidenta frente a una posible derrota, la boleta no llevará su sello sino que será Córdoba Ciudadana, como se presentó en 2017.

Por Yanina Soria
ysoria@diarioalfil.com.ar

Tal como lo había anticipado Diario Alfil hace algunos días, el kirchnerismo cordobés decidió jugar en mayo próximo y lo hará de manera contundente, con uno de sus máximos exponentes locales encabezando la boleta.
Finalmente, el diputado Pablo Carro quedó ungido como candidato a gobernador por el espacio que en Córdoba tributa a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quedando aún vacante la resolución de la vice gobernación y la lista de legisladores. Por una cuestión estratégica de blindaje a la ex presidenta frente una derrota, no será la boleta de Unidad Ciudadana sino de Córdoba Ciudadana, la misma que se usó en la última elección.
Lo anunciado el fin de semana es resultado de un larguísimo proceso interno que incluyó cortocircuitos entre los distintos sectores que compone el universo de las tribus K, fundamentalmente entre los más proclives a sellar la unidad con el peronismo cordobés y los que, desde la vereda opuesta, alentaban el camino de presentación de una oferta electoral autónoma de Unión por Córdoba (UPC).
También, a rigor de verdad, respecto a cómo quedó el tablero de posicionamientos internos, la resolución es un triunfo del Consejo de Organizaciones de Unidad Ciudadana que fue ganando terreno en la toma de decisiones y que fue el primer segmento K en pronunciarse a favor de tener juego propio en las provinciales. Luego, se sumaron los partidos dueños de los sellos que conforman la alianza hasta que, finalmente, hubo fumata blanca el viernes por la tarde.
Carro es el último referente del espacio que se midió en las urnas cuando, en las legislativas del 2017, sorprendió cosechando por la boleta de Córdoba Ciudadana un 10 por ciento de los votos, ubicando a ese espacio en el podio de los tres primeros. Si bien muy lejos del peronismo, y mucho más de Cambiemos, el kirchnerismo cordobés logró en aquel momento volver a la escena política con un candidato proveniente del mundo del gremialismo universitario, desconocido para el común de los cordobeses. Incluso para la propia ex mandataria nacional que recién lo vio por primera vez, en la segunda fase de la campaña, ya transcurridas las PASO y rumbo a las generales, cuando lo recibió en el Instituto Patria para fotografiarse con él. De eso, salieron luego algunos afiches para la vía pública.
Colocar como primer candidato a legislador nacional a un dirigente que fue ungido por las bases K locales y no por el dedo de algún delegado de Buenos Aires, fue una especie de ensayo que terminó saliendo bien. Considerando que Carro se alzó con una de las nueves bancas que Córdoba puso en juego en aquel momento.
Desde entonces, el ex secretario general de Adiuc por dos periodos, adquirió un alto perfil dentro del mapa cristinista local y frente a la militancia, generando el rechazo de algunos sectores que le achacaron moverse con un juego individual y autopercibirse como el conductor natural del espacio.
Aún así, el fin de semana pasado, el colectivo de Unidad Ciudadana Córdoba le levantó el brazo y lo ubicó como la principal espada con la que buscarán por la gobernación el próximo 12 de mayo.
Ahora, las negociaciones que restan –y no serán menores- son para completar el segundo renglón de la boleta y el resto de la lista de aspirantes a la Legislatura cordobesa.
Quien pica en punta para completar la fórmula que encabeza Carro, es la actual legisladora y referente del Partido de la Victoria en Córdoba, Carmen Nebreda. La idea es ubicar en la candidatura a la vicegobernación a una mujer, preferentemente de extracción peronista para que el binomio no se limite a ir con una oferta universitaria progre. Los partidos entienden que para mejorar la última marca electoral necesariamente el espacio requiere de una pata pejotista en la fórmula.
En esa línea, la diputada Gabriela Estévez también era un opción potable, pero por ahora todo indica que la referente de La Cámpora jugará en las boletas de octubre próximo. Por eso la alternativa de quien fuera titular de la UEPEC en otrora, toma más fuerza.
Tampoco se descarta que desde Buenos Aires envíen algún emisario que peche por Malvina Tosco, hija del histórico dirigente cordobés, aunque es una alternativa que no convence del todo a todos.
Lo cierto es que el martes posiblemente haya una reunión donde no sólo participarán los partidos, los legisladores y el Consejo de Organizaciones, sino que además llegarán dirigentes del interior de la provincia con el propósito de completar la fórmula y la lista, y diagramar la campaña.
Por ahora, esta pareciera ser la hoja de ruta que seguirá el cristinismo cordobés que, según advierten, sólo podría cambiar con una orden de la jefa nacional o algún dirigente de su núcleo chico.

Paradoja
Sin embargo, esta situación encierra una paradoja: si bien el cristinismo enfrentará a Juan Schiaretti en las urnas provinciales, posiblemente rascando poco o mucho de de la canasta peronista, no se descarta que para octubre haya algún acuerdo nuevo. Es que a nivel nacional distintos sectores del PJ están cerrando con el espacio que comanda la senadora para forjar un frente electoral que desbanque a Mauricio Macri del poder central este año.
En ese marco, las puertas que hoy parecen estar cerradas dentro de Alternativa Federal que tiene a Schiaretti como uno de sus principales tutores, podrían abrirse luego. Por ahora, pareciera que no existe ninguna chance de unidad de los K con UPC, no obstante, por lo bajo, nadie se anima a firma que esa vaya a ser la situación política entre el oficialismo provioncial y el kirchnerismo cordobés después de mayo.
De hecho, dentro de Unidad Ciudadana, por ejemplo, ya prácticamente no cuentan para la campaña provincial al legislador Martín Fresneda a quien ubican más cerca del Centro Cívico.