El género de los jueces, punto de la agenda política

Mientras se aguarda que llegue al Congreso el pliego para cubrir a vacante en la CNE, nuevamente se le reclamó al Ejecutivo “mayor compromiso político con acciones tendientes a disminuir la brecha” entre hombres y mujeres.

Esta semana, mediante un documento titulado “Más mujeres, mejor Justicia”, diputadas de distintos bloques reclamaron mayor presencia femenina en el Judicial y le pidieron a Mauricio Macri que envíe al Congreso el pliego de Alejandra Lázaro para cubrir la vacante en la Cámara Nacional Electoral (CNE), al entender que su nombramiento se convertirá en un “caso testigo”.
Las firmantes solicitaron “mayor compromiso político con acciones tendientes a disminuir la brecha de género” y destacaron que Lázaro figura primera en el orden de mérito que surgió del Consejo de la Magistratura.
En plena campaña, el género de los jueces se metió en la agenda política y hay sectores que sugieren un escenario un tanto absurdo, a saber: que si Macri selecciona a otro candidato de la terna para desembarcar en la CNE, como es su potestad discrecional, estaría incurriendo en un supuesto de discriminación.
Las gestiones en pos en la instauración de un virtual cupo judicial” comenzaron a fines de enero, cuando un grupo de legisladores de la UCR integrado por Olga Rista y Brenda Austin exigió que Lázaro se siente con los vocales Alberto Dalla Vía y Santiago Corcuera en el cuerpo que dirime los conflictos vinculados con la contienda política.
Mientras eso sucedía, Elisa Carrió desempolvó un proyecto de su autoría para acabar con el denominado “techo de cristal” en el Poder Judicial.
Queda claro que para el cargo en disputa -vacante desde hace tres años, tras el fallecimiento de juez Rodolfo Munné- los socios de Cambiemos ya ungieron a Lázaro, y que además de resaltar sus credenciales académicas y su trayectoria apelarán a su condición de mujer.
La terna de ganadores del concurso la completan Daniel Bejas y Hernán Golçalves Figueiredo, juez federal de Tucumán y secretario de Actuación Judicial de la CNE, respectivamente.
Ahora, el Ejecutivo debe optar y enviar el pliego de rigor al Senado. Aunque según publicaron matutinos porteños el favorito sería el tercero, Gonçalves Figueiredo, un hombre cercano los asesores judiciales de Macri, es posible que la visión de género del radicalismo -a la que se sumaron juristas e intelectuales vinculados al partido centenario, como la propia Lázaro- influya en la decisión.
En la carta que le enviaron al presidente los constitucionalistas Daniel Sabsay y Alfredo Vitolo, entre otros, se valoró que sería “de gran salud institucional” que el presidente respetara la merituación y calificación de los concursantes. “Con nuestra petición tratamos de evitar toda duda sobre que al apartarse del orden de la terna -sin sustento técnico y/o profesional- la más alta autoridad nacional estuviera discriminando por cuestión de género a la primera nominada”, dispararon. En el texto original, como para no dejar margen de duda, la frase “discriminando por cuestión de género” figura en mayúsculas. Pese al apoyo que logró Lázaro, actual secretaria electoral de la CNE, hay un antecedente que podría debilitar sus chances: en junio del año pasado, una letrada acudió al Ministerio de Justicia y objetó su postulación. El cuestionamiento se basó en sus conexiones con el radicalismo, ya que la aspirante fue nuera de Héctor Orlandi, ex camarista electoral y reconocido militante de la UCR.
La carrera para llegar a la Cámara Electoral largó a fines de 2016, con más de 50 aspirantes. Solo nueve fueron mujeres y únicamente tres letradas formaron parte del elenco de 25 profesionales que rindió el examen.