Qué negocian Llaryora–Riutort (por ahora, hay avances)

Ambos dirigentes están conversando para intentar sellar un acuerdo convencidos de que su fórmula resultaría imbatible en las urnas.

Por Yanina Soria
ysoria@diarioalfil.com.ar

llaryoraTiempo. Es el mejor obsequio que Cambiemos le pudo hacer al peronismo cordobés en la antesala electoral.
El embrollo interno en el que aún están metidos los aliados locales y que cada vez parece más difícil de superar, le sigue dando oxígeno al oficialismo provincial para meditar minuciosamente cada acción y cada paso en la pre-campaña.
Sin necesidad de mostrar todavía todas las cartas con las que jugará en la contienda del 12 de mayo, las negociaciones intramuros en Unión por Córdoba (UPC) también están a la orden del día.
Despejado quienes serán los dos máximos exponentes que defenderán el título del PJ en la puja provincial y municipal, como se sabe, la tensión política pasa ahora por definir a los compañeros de fórmula.
La decisión para llenar el segundo renglón en el caso de la vice gobernación, es potestad absoluta de Juan Schiaretti; mientras que Martín Llaryora quedó habilitado para hacer su propia selección.
Y el sanfrancisqueño sabe muy bien a quién quiere para completar el binomio rumbo al Palacio 6 de Julio. Lo sabe desde antes de darle el sí al gobernador cuando, un sondeo previo encargado por él mismo, le arrojó que una eventual fórmula Llaryora-Olga Riutort superaba ampliamente a los nombres de Cambiemos medidos, y en todos los escenarios.
Desde entonces comenzó la negociación que atravesó distintas fases e incluyó como opción B, una danza de nombres posibles, supuestamente, evaluados y considerados por UPC para acompañar al actual diputado nacional. Entre ellos, los de los periodistas Rebecca Bortoletto y Fernando Genesir, entre otros. Algunos admiten que en realidad fueron parte de una estrategia para ejercer cierta presión sobre la ex concejala.
Lo cierto es que primero hubo un acercamiento entre operadores de Llaryora y Riutort. Hasta entonces la titular de la Fuerza de la Gente se mostraba intransigente respecto a su voluntad de ser la candidata a intendente y ese mensaje hacía llegar al Centro Cívico. De allí, le respondían con la misma tenacidad que la decisión ya estaba tomada y que el vicegobernador en uso de licencia será la carta fuerte con la que UPC buscará volver al poder municipal después de varias décadas.
Luego, hubo una cena entre ambos protagonistas en la casa de la ex secretaria general de la Gobernación, donde mantuvieron una larga conversación respecto al estado de la ciudad y las posibles vías de solución a los principales problemas, entre otros. Si bien allí no hubo ninguna definición, el encuentro sirvió como una primera aproximación y fue el primer cara a cara que mantuvieron los dirigentes.
Las conversaciones siguieron y hoy la posibilidad de un acuerdo existe, está latente.
Aunque de ninguna de las dos partes lo admitan públicamente, por lo bajo, existe cierta expectativa de trabar un pacto en el corto plazo y marcan una coincidencia: desde ambos lados están convencidos que una boleta Llaryora-Riutort resultaría imbatible en las urnas.
Entonces, con total lógica, el lector se peguntará porqué no hay fumata blanca todavía. La respuesta es fácil: porque no han podido calzar las pretensiones que tiene uno y otro sector. Superada la fase de coincidencias programáticas respectos a ciertos ejes de trabajo para la ciudad (“dato no menor”, destacan desde ambos lados) hoy, la discusión pasa por el reparto de lugares en el Concejo Deliberante y el Tribuno de Cuentas.
El peronismo cordobés palpita por primera vez en mucho tiempo, la posibilidad real de convertirse en gobierno municipal con lo cual las exigencias estarán a la orden del día en una discusión que se anticipa muy ardua. Del lado de Llaryora se jactan de contar con la figura más taquillera en el escenario municipal según las encuestas de propios y ajenos y, por ende, de poner entonces las condiciones; mientras que el riutorismo presume con un caudal de votos que podría aportarle a la estructura oficial del PJ y que hoy, dicen, no cuenta seguro UPC.
Según trascendió, la oferta inicial para Riutort habría sido de tres o cuatro lugares en la lista de ediles a lo la mujer retrucó con un pedido de 9 o 10. “Imposible”, le respondieron desde el llaryorismo.
Los tires y aflojes incluyeron nuevas ofertas y contraofertas que por estas horas son analizadas. La expectativa está puesta en poder cerrar un acuerdo en no más de 15 días, más allá de que se podría oficializar un tiempo después.
El rol de Riutort en el gobierno municipal será, sin dudas, otro ítem que tensará la discusión integral con el sanfrancisqueño. La ex esposa de José Manuel de la Sota ya anticipó que su función legislativa y en el Ejecutivo, no será decorativa.
Así están las cosas hoy, según reconocen de ambos lados, las negociaciones tienen un grado de avance importante. No obstante, como se trata de política, nadie descarta que, de momento a otro, la discusión explote por los aires y el 12 de mayo, otra vez, el peronismo cordobés se presente dividido.