Lo que UPC se juega con la elección del vice de Schiaretti

Expectativa por el nombre que completará la fórmula provincial. Ese cargo, podría proyectar y catapultar a uno de los protagonistas del proceso de renovación que se abrirá en el ´23.



Por Yanina Soria

Develada la fecha de los dos procesos electorales más importantes de Córdoba, en el peronismo cordobés se activa ahora otra fase: la de posicionamientos internos y búsqueda de avales para ratificar los lugares que ya se ocupan o aspirar a cargos electivos expectables en las próximas listas.
Pero concretamente la elección de quien completará la fórmula provincial con el gobernador Juan Schiaretti genera especial expectativa.
Es que en esta oportunidad, para Unión por Córdoba (UPC) la candidatura a la vicegobernación encerrará mucho más que elegir a quien será el próximo presidente de la Legislatura y segunda autoridad de la Provincia según la línea sucesoria de mandos.
En realidad, el PJ se jugará ahí una carta mucho más importante.
Ese cargo, sin dudas, podría proyectar y catapultar al hombre o a la mujer que será protagonista en el recambio generacional que se abrirá en el ´23. Un proceso ineludible que se aceleró tras la muerte del ex gobernador José Manuel de la Sota. Con su partida, también se fue cualquier posibilidad de sostener en el tiempo el juego de alternancia en el poder que desde 1998 ambos caciques supieron mantener de manera inalterable.
Ahora, la arquitectura interna del PJ es otra. Hay un sólo conductor, que de triunfar en las urnas el próximo 12 de mayo, dentro de cuatro años quedará impedido para volver a presentarse. Pero sobre todo por una cuestión de edad, Schiaretti como jefe máximo del PJ se ve obligado a tallar nuevos cabecillas capaces de dar sobrevida a UPC más allá de su figura.
Por ahora, el diputado Martín LLaryora es uno de los que asoma como sucesor natural en ese complejo proceso. Sin embargo, el sanfrancisqueño es la gran apuesta del PJ para arrebatarle la Capital cordobesa a Cambiemos, por lo que el peronismo necesitará sí o sí dar lugar a otros dirigentes también. El interior aporta un interesante semillero con intendentes jóvenes y de experiencia de gestión comprobada, dos requisitos fundamentales a los ojos del mandamás del justicialismo cordobés.
Es por todo ello que la elección del candidato a vice, esta vez, demanda algunas particularidades.
El primer y gran requisito, excluyente según describen desde la mesa chica del gobernador, es que el hombre o mujer que ocupe ese cargo debe ser un leal a Schiaretti.
Justamente, por ser el único que ahora toma las decisiones, la vicegobernación no tendrá que ser negociada con nadie y el gobernador apostará a poner alguien de su extrema confianza como segunda autoridad provincial.
Frente a cualquier contingencia y sobre todo después de lo acontecido con el ex gobernador De la Sota, en el Panal tienen en claro que dejar la gobernación en manos de un hombre o mujer que no sea de la misma línea podría resultar desastroso para UPC.
Esa condición que analizan desde el PJ, minimiza entonces la posibilidad de que un aliado de otra fuerza política o un peronista no schiarettista sea nombrado en el segundo renglón de la boleta. Así perderían fuerza nombres barajados como el del vecinalista Esteban Avilés, el intendente de Carlos Paz que en algún momento integró el lote de los posibles compañeros de binomio de Schiaretti, o el de la propia concejala Natalia de la Sota. La dirigente capitalina que cobró mayor vigencia tras la muerte de su padre, alimenta su propio juego político mientras aclara que tributa para el lema “Schiaretti 2019”.
Ya comenzó a moverse por fuera de la Capital cordobesa y cerró el año con un acto encabezado por ella misma que, hacia el interior del peronismo, fue un calro de mensaje de demostración de fuerza.
La edila sube sus acciones dentro del PJ y aspira a ocupar un lugar electoral importante en mayo próximo. Sin embargo, desde el schiarettismo no ven con buenos ojos la posibilidad de que quien está forjando para convertirse en la líder del delasotismo huérfano para mantener viva esa línea interna, sea quien complete la fórmula provincial. Es más, la movida organizada a fin de año no cayó muy bien en el círculo rojo del gobernador aunque el mandatario, en cambio, considera que todo lo que sea en nombre del proyecto provincial del ´19 es ganancia para el peronismo.
La diputada Alejandra Vigo y esposa de Schiaretti ya opinó respecto a que una mujer debería acompañar a su marido y, semanas atrás, dijo: “A mí me gustaría que a mi marido lo acompañe una mujer, puede ser ella u otra (en relación a Natalia de la Sota). Sería bueno que lo acompañe una mujer que pueda entender el Estado y resolver, porque en esta vida nadie es imprescindible”.
Lo cierto es que Schiaretti ya tiene en mira una danza de nombres que también incluye a mujeres. Y se descuenta que en breve el misterio será develado.



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