Luz y Fuerza Córdoba acusó “traición” del sindicato Regional

El sindicato capitalino certificó la fractura de su frente gremial tras la aceptación, por parte del sindicato Regional Villa María, de la propuesta de Epec. Gabriel Suárez calificó de “ilegal” el acuerdo y destacó “desde Luz y Fuerza Córdoba nunca firmaríamos algo a espaldas de nuestros compañeros”.

Por Felipe Osman

luzyfuerzaGabriel Suárez, secretario general de Luz y Fuerza Córdoba, ofreció ayer por la mañana un encendido discurso en el que cargó contra Epec, contra el gobernador, y hasta contra el sindicato lucifuercista de Villa María, que representa a todos los empleados de empresa estatal en interior provincial –a excepción de Río Cuarto- y que aceptó la semana pasada una oferta paritaria de la compañía que incluía, como contrapartida, una serie de concesiones menores del sindicato hacia ésta.
Mientras Suárez se esforzaba por “entender” que el Sindicato lucifuercista de Villa María había aceptado una propuesta de reajuste salarial cercana al 27 por ciento “engañado”; después de declarar “nosotros (el Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba) nunca firmaríamos algo a espaldas de nuestros compañeros ni en contra de algún gremio hermano”, y de moderar con un “creo que todavía no se han dado ni cuenta de qué han firmado”, su audiencia -mucho menos conciliadora- vociferaba que los villamarienses eran traidores, dejándolo también por escrito, por si quedaran dudas, en las paredes del edificio central de Epec.
Todo esto precedió a la movilización que ayer encabezó Luz y Fuerza desde su sede gremial de calle Dean Funes hasta el Patio Olmos, escoltado por otros gremios integrantes de la CGT Rodríguez Peña y agrupaciones sociales, políticas y estudiantiles.
La consigna central de la marcha, lejos de reflejar el reclamo salarial, que es la principal demanda del sindicato hacia Epec-, era “por el derecho a la energía”. Este afán de camuflar un reclamo justo de recomposición salarial sería sorprendente si no fuera habitual.
Desde luego, es necesario hacer algunos esfuerzos, quizá hasta algunas contorsiones discursivas para ganar la solidaridad de movimientos sociales que, habitualmente, ponen su fuerza al servicio de sectores realmente carenciados que difícilmente podrían identificarse con las “penurias” a las que se ven condenados empleados de Epec.
En otro pasaje de su discurso Suárez se preguntó, “¿ustedes creen que se pueden cerrar todas las actuaciones de orden nacional teniendo todavía dos gremios que siguen peleándola? Y les digo más: si el gremio hermano de Río Cuarto llegara a firmar –espero que no- seguimos siendo Luz y Fuerza Córdoba el que tiene mayor cantidad de afiliados”.
Desde luego, el movimiento siguiente en la estrategia de Epec y, por extensión, de la Provincia, será llevar el mismo acuerdo que el pasado viernes firmó Villa María a Río Cuarto. De hecho, allegados al sindicato ya comentaban ayer que hoy se reuniría una delegación de representantes del directorio con miembros de la conducción lucifuercista de la segunda ciudad de la Provincia.
Ante esto, cabe preguntar: ¿firmará Luz y Fuerza Córdoba un acuerdo similar al aceptado por Villa María si Río Cuarto llegara a firmarlo? Seguramente no. Para la conducción que encabeza Gabriel Suarez es prácticamente imposible firmar ningún tipo de acuerdo que conlleve siquiera la modificación más cosmética al convenio colectivo lucifuercista.
Debe recordarse que la actual conducción no atraviesa un momento de fortaleza. Sus sectores más allegados le reclaman por todas las ventajas que han perdido durante este dilatado conflicto (horas extras, corrimientos, descuentos por días de paro, tercerización de mediciones domiciliarias, energía gratuita para los empleados, bolsa de trabajo manejada por el sindicato, y un largo etcétera) y no tolerarían que caiga el “último bastión” que para los empleados de Epec representa su convenio colectivo.
Por otro lado, los sectores más enemistados con el oficialismo gremial, identificados con la izquierda, jamás consentirían que se modificara el convenio y, más aún, si esto sucediera lo convertirían en su principal bandera de campaña para destronar a Suarez en las elecciones que el año que viene se disputan en el sindicato.