Recolección de basura: mañana arranca el nuevo servicio con el 65% de la flota renovada

Este sábado debuta el nuevo esquema de recolección, con nuevas prestadoras, una flota de camiones renovada y grandes expectativas del Palacio 6 de Julio, que apuesta a revertir desde mañana la floja imagen del servicio que en muchos sectores de la ciudad tienen los vecinos.

Por Felipe Osman

basuraTras largo trajinar, Ramón Mestre logró licitar el servicio de recolección llegando al final de su segundo mandato. Y si bien el proceso fue -a sobremanera- prolongado, a su favor debe decirse que no es una empresa sencilla: pasaron más de 20 años desde la última vez que una licitación por la basura logró llevarse a buen puerto, en 1995, bajo la Intendencia de Rubén Martí.
El resultado de este extenso proceso licitatorio empezará a verse a partir de mañana, cuando Lusa remplace a Cotreco en el sur da la ciudad, UrbaCórdoba –empresa surgida de la conjunción entre la española Urbaser y Cotreco- suplante a Lusa en el norte, y LAM (Solvi) comience a prestar el servicio en el centro. Ahora bien, ¿qué podemos esperar de este “enroque” de prestadoras y el debut de Solvi?
El principal cambio es, sin dudas, la renovación de la flota. El 65 por ciento de los camiones afectados a la prestación del servicio serán “0 km”, y esto, desde luego, repercutirá para bien en la recolección. La gran mayoría de los inconvenientes originados en problemas técnicos de mantenimiento de la flota, a los que el sindicato echaba mano cada vez que resultaba necesario justificar una deficiencia en la prestación, quedarán fuera de juego.
Además Solvi anunció que incorporará camiones de carga lateral a la flota destinada a prestar el servicio en el centro de la ciudad. Estas unidades están equipadas con un brazo robotizado que permite descargar los contenedores directamente sobre la caja del camión agilizando la recolección, lo que además implica que ya no serán necesarios tres operarios por cada camión (un chofer y dos recolectores) sino que bastará con dos por unidad (un chofer y un recolector). Eso sí, por ahora sólo dos de los camiones de los doce afectados a la recolección en la zona central incorporarán esta tecnología.
Va de suyo que esto no significa el final del los problemas con el Surrbac, pero ahora al menos, cuando el gremio pretenda dirimir sus diferencias con las empresas afectando el servicio, le será más difícil enmascararlo tras falsos motivos.
Otro cambio importante será la re-contenerización del servicio. Todos los contenedores viejos serán reemplazados y, más aún, todos los faltantes repuestos. Esto redundará en mayor agilidad y eficiencia de la recolección.
Sin embargo debe recordarse que, a horas del arranque del nuevo esquema, aún hay asuntos importantes por definir.
Queda pendiente el pedido de re-determinación de precios que las adjudicatarias presentaron la semana pasada y que aún no ha encontrado respuesta de la Administración. La variación de la tarifa sería cercana al 40 por ciento, pero todavía no hay precisión absoluta respecto del costo del servicio. No obstante, como la primer factura por la prestación se pagará a principios de enero, aún hay tiempo para definir el aumento de la tarifa.
Más alarmante resulta que al cierre de esta edición aun no concluía una reunión entre las prestadoras, el gremio y las autoridades municipales para definir la redistribución del personal entre las adjudicatarias.
Allegados a las tratativas señalan que el ESyOP (ente de servicios y obras públicas) pasará a cobijar a todos los empleados de los que las empresas prefieren prescindir, ya sea por su baja productividad o sus diferencias con la patronal. Desde luego, este “reacomodamiento” del personal se hará sólo bajo la venia del Surrbac.
Esto nos lleva al carozo del asunto. Seguramente la renovación de la flota redundará en una mejora ostensible en el servicio, como también la reposición de los contenedores en aquellos sectores en los que la recolección debe ser contenerizada, pero ¿eran estas las causas de las deficiencias en la prestación del servicio?
Si suscribimos a la versión del Surrbac, entonces puede que el Palacio 6 de Julio se esté acercando a una solución del problema. Sin embargo hay otras versiones que, con buenos fundamentos, entienden que la principal causa de los problemas en la recolección es que no son las prestadoras ni el municipio, sino el gremio quien gobierna la prestación del servicio.
Y los intereses del sindicato no necesariamente coinciden con los del municipio y, a diferencia de lo que sucede respecto de las empresas, el Palacio 6 de Julio no tiene sobre el Surrbac ningún tipo de autoridad.