“Antigüedad de género” trabaría paridad en el Concejo

El Concejo Deliberante busca cerrar el año resolviendo algunos asuntos pendientes como la paridad de género, el nuevo marco regulatorio para taxis y remis y la aprobación definitiva del presupuesto.

El año, que arrancó en el Legislativo municipal con una lucha a brazo partido por la Presidencia Provisoria del recinto, terminará con un intento –probablemente fallido- de instituir la paridad de género, impulsada por mujeres de los distintos bloques políticos que se unieron para llevar a buen puerto esta iniciativa.
La simetría, para quien no lo recuerde, está en que el proyecto que busca un reparto igualitario de bancas entre hombres y mujeres en el Concejo cobró fuerza después de que la edil Miriam Acosta fuera desplazada de la Presidencia Provisoria, que pasó a manos de su compañero de bancada Gustavo Emilio Fonseca.
La presidenta de la Comisión de Género en el Concejo, molesta con este desaire, fue (y sigue siendo) la principal ideóloga de esta iniciativa, que luego fue –como la corrección política lo indica- abrazada por el Ejecutivo municipal.
Pero sobre el cierre del año la paridad de género aún no es un hecho, y en las últimas sesiones del cuerpo algunos ediles han retomado el debate poniendo sobre la mesa algunos ribetes ciertamente disparatados.
Uno de los ediles habría planteado sus dudas respecto de la siguiente situación: “si género y sexo son conceptos diferentes, entonces ¿qué pasaría si alguien dijera auto-percibirse mujer, para poder competir dentro de una lista ocupando un lugar reservado para las mujeres, y luego –ya electo- se “arrepintiera” volviendo a declararse hombre?
A esta duda, otro de los ediles habría abogado a favor de una “antigüedad de género”… concepto extraño, al parecer, una creación doctrinaria cuyo copyright le pertenecería a un concejal afín al oficialismo. Esta “antigüedad de género” implicaría exigir, a quien sin revestir el sexo femenino se auto-perciba como mujer, persistir en esa identidad durante algún tiempo –que prolijamente definiría el municipio en alguna ordenanza- como requisito para competir dentro de uno de los lugares que las listas guardarían a las mujeres. Una especie de “garantía” para impedir la vulneración de la paridad.
Otro de los temas que aún quedan en el tintero son el nuevo marco regulatorio para taxis y remis, un posible aumento de la tarifa para el estacionamiento medido, y la aprobación definitiva del Presupuesto para 2019.
El oficialismo pidió una preferencia de dos sesiones para tratar el proyecto que prevé una nueva regulación para el servicio de taxis y remis, con lo cual la iniciativa sería llevada a votación el jueves 6 de diciembre.
En su último intento por sacar la ordenanza, Lucas Balián, presidente del bloque oficialista, debió devolver el proyecto a comisión cuando Juan Negri y Héctor Carranza –compañeros de bancada- resolvieron no apoyar la iniciativa por prohibir ésta, en su artículo 5, el desembarco de Uber en la ciudad.
El jueves 6 Juntos por Córdoba insistirá con el mismo proyecto, pero sin el artículo 5. Con este cambio confían en lograr las conformidades necesarias para sancionar el nuevo ordenamiento.
En relación al estacionamiento medido, la Comisión de Servicios Públicos trataría hoy su aumento por estar vinculado al precio de los combustibles, que han subido (y mucho) desde que se fijó la tarifa por el estacionamiento medido en 15 pesos por hora. Se estudiaría llevarla a 20.
En relación al Presupuesto 2019, el Juntos por Córdoba ya logró su aprobación en primera lectura el pasado jueves y la Audiencia Pública fijada por la Carta Orgánica para su tratamiento está fijada para el próximo viernes. No se espera que surjan inconvenientes para su aprobación definitiva.