Mestre pidió paridad ya, pero esconde una carta

La reforma del Código Electoral podría bastar para que debute la boleta mixta en los próximos comicios municipales, aunque requeriría del blindaje de un acuerdo político superlativo.

Por Yanina Passero
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paridadLas concejalas de la paridad celebraron un triunfo al regreso de la gira madrileña del intendente Ramón Mestre. El radical pidió “paridad ya” dejando boquiabiertos a sus alfiles en el Concejo Deliberante que, invocando órdenes del Ejecutivo, dilataron el curso legislativo de la reforma de la Carta Orgánica y el Código Electoral que garantizaría el reparto equitativo de lugares en las listas legislativas municipales.
El radical les dijo que “los grandes líderes del mundo” están trabajando para garantizar la igualdad de género, también en la política. Instruyó a su bloque a dar despacho a los proyectos que suprimen el cupo femenino del 30% para instaurar la paridad con la urgencia que impone el próximo turno electoral, a la vuelta de la esquina.
Conviene recordar que el titular del Palacio 6 de Julio se ha aggiornado a la agenda de género con la designación de dos funcionarias en la estratégica Secretaría de Gobierno y en la cartera de Educación. Recientemente, designó a una referente de la comunidad trans de Córdoba en la subdirección de Políticas de Género. A medio camino, propuso la mini reforma política para garantizar la paridad en cargos electivos, pero había expresado que aplicaría recién para el turno de 2023. La dilación anuló el gesto de presunta buena voluntad.
Esta vez, Mestre mostró mayor contundencia, al punto que varios de los ediles que estaban en contra de ir un paso hacia delante en la política de cupo cambiaron de parecer “porque lo pide el jefe”. Quedarán algunos rebeldes solitarios, como el radical Lucas Cavallo, que desde que asumió en la Juventud de su partido hasta hoy, se manifiesta en contra de este tipo de leyes y no está dispuesto –hasta ahora- a mudar sus convicciones.
Como sea, Mestre esconde una carta importante. Si el paquete legislativo de la paridad sale antes del 15 de diciembre como la nueva orden oficial lo hace suponer, la simple reforma del Código Electoral Municipal podría bastar para que debute la boleta mixta en los siguientes comicios municipales, aunque requeriría del blindaje de un acuerdo político superlativo. El camino abreviado encierra el riesgo de impugnaciones por lo que el referéndum de enmienda de la Carta Orgánica asoma como la única salida para zanjar disputas de bibliotecas jurídicas.
Pero en las reuniones de Mestre con el presidente del bloque Juntos por Córdoba, Lucas Balian, y una de las impulsoras de la paridad, la radical Miriam Acosta, no se habló del referéndum. En el recinto ayer sonaba la versión que indicaba que en febrero podría someterse a votación popular la enmienda en caso que el gobernador Juan Schiaretti no adelantara las elecciones a abril o mayo y, siempre y cuando, el responsable de la ciudad no decidiera pegar los comicios. Si así sucediera, el Tesoro municipal debería correr con el gasto de comicios extra, con lo desalentadora que es la variable económica.
Como sea, las promotoras de la paridad aseguran que con la reforma del Código bastará para que las nóminas de candidatos (excluyendo la fórmula municipal) se confeccionen con la nueva regla de juego. No niegan las garantías de la reforma integral, pero apelan al indiscutido al creciente consenso político en materia de paridad de género y política.
De hecho, el viernes pasado, Schiaretti y autoridades del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) y ONU Mujeres firmaron un acuerdo de entendimiento para favorecer la participación política de las mujeres y la paridad política. Contempla la cooperación de ambos organismos en el desarrollo de un Índice de paridad política, la conformación de un observatorio de equivalencia o uniformidad política y cursos formación de mujeres políticas.
De todas formas, sin un referéndum sigue abierta la posibilidad de que los anti-cupo muevan sus hilos.

Poder sustantivo
El “grupo de las seis” celebró, pero ya pergeñan la siguiente batalla. Exigirán que la paridad se aplique, además, en la distribución de cargos del Poder Legislativo municipal, esto es, presidencias de bloques y comisiones. “Ese es el verdadero poder sustantivo”, definió una de las autoras intelectuales de la nueva batalla política.