El piso del Kempes, la Selección y otro reto

Argentina recibe a México en el máximo coliseo cordobés y el titular de la Agencia Córdoba Deportes, Medardo Ligorria, sabe que es un examen especial, con el terreno de juego como debilidad principal. ¿Llegarán para acondicionarlo como corresponde?

Por Federico Jelic

kempesCuando decimos reto nos referimos a desafío, no al sustantivo del verbo “retar”, que bien también puede aplicarse en este contexto. El panal fue testigo del lanzamiento o presentación del duelo que este viernes sostendrá la Selección Argentina renovada contra México, en el Mario Kempes, nuevamente Córdoba siendo protagonista. Desde AFA siempre miran con buenos ojos la organización de encuentros oficiales y amistosos en el máximo coliseo cordobés por su capacidad de público, comodidades y otras bondades, sin embargo, el partido más importante de todos está dentro de la cancha, en el césped.
Y no es una metáfora para plantear una final o algo parecido, sino es en el sentido literal. Es que el suelo del ex Chateau Carreras no presentó la mejor forma en el partido pasado entre Talleres y Aldosivi por la Superliga y la incógnita es saber en qué condiciones llegará para el pleito con los mexicanos. Ya se sabe que cada vez que se presenta Argentina en el Kempes es un suceso, y en esta época del año con la salida de la primavera y las lluvias persistentes, siempre deja una novela que contar.
En esta oportunidad, es el primer partido del combinado de Lionel Scaloni en suelo argentino en las fechas FIFA y pesar de no estar Lionel Messi, los ojos del mundo y del país se van a posar en el coloso local, que supo entregar recepciones exitosas y otros menesteres no muy felices, con el perímetro principal como protagonista. La cuestión es que el presidente de la Agencia Córdoba Deportes Medardo Ligorria será observado con sigilo por el estado del campo de juego, arista que fue debilidad de otros procesos del ente gubernamental, donde las críticas suelen ser impiadosas y sin tolerancia en ese sentido.

Presentación y contexto
La presencia del titular de AFA Claudio Tapia movilizó la Casa de Gobierno de Córdoba, jerarquizando el lanzamiento del partido, como para poner en contexto a la sociedad sobre este duelo doble que involucra México, Córdoba y Mendoza, en el marco de una copa de una marca de indumentaria deportiva. Estuvo presente Ligorria, el primer mandatario de la Liga Cordobesa de Fútbol, Emeterio Rufino Farías, Guillermo Toffoni de la productora Santa Mónica, a cargo de los derechos de transmisión de los partidos. Gran parte del gabinete provincial acompañó a la movida, como para darle mayor importancia e interés general a la circunstancia.
El “Chiqui” elogió a Córdoba y al Mario Kempes por la fidelidad de los concurrentes que siempre llenan sus tribunas con 57 mil espectadores cada vez que recibe a la Selección, además de tirarle flores al crédito local, Paulo Dybala, de Juventus, pero con génesis en Instituto. Es más, anunció la logística, con concentración en Salsipuedes, entrenamiento en el predio de Belgrano de Villa Esquiú y una jornada de color con prácticas a puertas abiertas en Alta Córdoba para que la gente pueda disfrutar de sus ídolos. Todo el cotillón.
Pero claro, faltaba la otra pata del negocio: la convocatoria. No había sido masiva la compra de localidades para este encuentro por lo tanto desde la organización anunciaron una especie de “súper lunes” o “cyber Monday” al estilo las ofertas en pasajes o paquetes turísticos, pero con descuentos en las entradas. Un día entero para comprar los tickets a mitad de precio de lo pautado, es decir, de 1400 las plateas a 650 cada uno y en las populares, un descuento de 700 pesos 350 pesos. Y esto no se trata solo de filantropía, sino que la necesidad de presentar un marco acorde, y que el espectáculo sea siempre eficaz como las veces anteriores.
La última vez que el Mario Kempes fue refugio del combinado nacional fue en 2016, por eliminatorias sudamericanas camino a Rusia 2018, con la derrota 1 a 0 sobre Paraguay, con lleno total. La intención es repetir ese éxito, aunque las características son disímiles.

¿Y el campo?
Claro está que fue inevitable la consulta sobre el césped del coliseo cordobés, que no luce con el mejor aspecto, de acuerdo a lo que se pudo apreciar en Talleres-Aldosivi. Desparejo, con algunos claros cerca de los bancos de suplentes y mucha arena, provocando algunos malestares en los protagonistas. No es nuevo. Pero de todas formas, llama la atención aunque claro está que el Kempes es un escenario muy utilizado, aunque ya desde el año pasado Belgrano juega en Alberdi y no se reciben partidos por Copa Argentina con la asiduidad de ediciones anteriores (Rosario Central y Temperley jugarán las semifinales el domingo). En julio se llevó a cabo el Súper 8, con más partidos simultáneos de los equipos afistas de Córdoba desde la B Nacional al Federal B, aunque tampoco puede confirmarse que haya incidido a este panorama actual, a pesar de que se realizó en tiempos de siembra. En su momento Talleres presentó quejas al respecto, acción que fue negada por ambas partes, pero seguro que después del partido contra Aldosivi recordaron aquel episodio.
En ese sentido, siempre la superficie de juego fue mirada de reojo. Fue el talón de Aquiles del antecesor de Ligorria en la Agencia Córdoba Deportes, Oscar Dertycia, por la imagen que dejó la final de la Copa Argentina entre River Plate y Rosario Central en 2016. Anteriormente, se dio luz al “patatal” donde Argentina recibió a Bolivia también en la clasificación mundialista, por el terreno arenoso que sorprendió al mundo en ese famoso Belgrano-Vélez Sársfield que parecía directamente una cancha de fútbol-playa. Claro, los recitales eran frecuentes en el Kempes como también la congregación de movimientos religiosos y festejos del “Día del niño” y demás eventos.
De todas maneras, por el momento Ligorria viene esquivando eficientemente esas balas. Porque apenas asumió se realizó la gran inversión, la primera en sus 40 años de creación del ex Estadio Córdoba, levantando el piso, colocando regadores y también desagotes para un mejor drenaje, erogación que superó los cuatro millones de pesos. Y la prueba de fuego fue en una lluvia torrencial que estuvo a punto de suspender Talleres-Estudiantes de La Plata en 2017, pero en una hora se pudo drenar el agua casi en su totalidad, y no hubo mayores inconvenientes. El “Lomo” lucía orgulloso al superar la primera gran esquirla que pudo recibir su gestión con respecto al campo de juego, pero ahora no puede confiarse y debe ocuparse, ya que no son las mejores señales que hay en el ambiente para el viernes.
“Fue una temporada de numerosas lluvias, hemos realizado la etapa de sembrado como corresponde, por eso la arena salió a flote, pero se trata de un proceso biológico habitual en la recuperación del césped. Vamos a poder apreciar un mejor campo de juego este viernes”, fue la defensa que ensayó Ligorria.
De todas maneras, sabe perfectamente que será observado y seguido de cerca cada pique de la pelota, cada movimiento, cada desplazamiento, con los detractores con colmillos afilados y toda la impunidad. Esto es política, también. El “Lomo” se juega otro partido a la par, un examen, no en el perímetro de juego pero sí en otro ámbito dirigencial.