Tapia, ahora en FIFA

El posicionamiento del “Chiqui” en las esferas de influencias en los organismos internacionales del ambiente del fútbol es notable.

Por Federico Jelic

Y se dio nomás, lo que se venía anunciando por lo bajo, lo que no deja de ser una buena noticia en ámbitos de AFA y del fútbol argentino, recuperando un lugar perdido por la propia impericia dirigencial y el desmanejo general. Y de política también, porque evidentemente esa fue la mayor virtud del presidente de AFA, Claudio Tapia, para regresar a tener una silla en las reuniones de influencia en FIFA.
El “Chiqui” sigue subiendo peldaños, cuando en tiempos de desidia tras la muerte de Julio Grondona y la renuncia de Luis Segura, con la vergonzosa elección empatada en 38 votos más la intervención pasiva con el Comité Normalizador de AFA, se habían retrocedidos varios casilleros. Ahora Argentina recupera un lugar histórico y en eso el crédito queda todo para el ex presidente de Barracas Central, que paso a paso fue fortaleciendo su poder desde las bases.
Está claro que para eso aprovechó que el fútbol uruguayo también atraviesa una de las peores crisis institucionales, donde la salida casi obligada de Wilmar Valdéz por el escándalo en las elecciones fallidas en la Asociación uruguaya de Fútbol y su ominosa intervención. El “Chiqui” vio un hueco en el horizonte y se acomodó arriba, para seguir el legado de “Don Julio” en Sudamérica y en el ente rector del fútbol mundial.

Sin Valdéz, te queremos “Chiqui”
A saber: ya en el congreso de Conmebol de La Paz se había convocado a una Asamblea Extraordinaria para octubre, con la finalidad de revocar el mandato del Representante de Conmebol Valdéz ante FIFA, que no ve con buenos ojos la falta de institucionalidad en sus organismos adherentes. En la AUF no hubo comicios, no se llevaron a cabo por la propia incapacidad dirigencial y porque el tribunal de ética no los habilitó para esos cargos, razón de sobra para que deje su investidura en FIFA. El uruguayo está involucrado en una causa de corrupción en su país a partir de escuchas telefónicas por las que quedó sospechado de apropiarse de una partida de la FIFA para acondicionar estadio, por lo que ya declaró ante la Justicia de su país. Los clubes de la AUF (Asociación Uruguaya de Fútbol) fueron los que pidieron su destitución.
Lo mismo pasó en Argentina. Una vez ungido Armando Pérez como titular de la Comisión regularizadora en AFA siendo a la vez presidente de Belgrano, hubo un retroceso en presencia en los mandos de poder. Se perdieron espacios importantes sobre todo en el continente, y de paso, también en FIFA. El colombiano Jesurún le arrebató el lugar al titular de River Plate, Rodolfo D’Onofrio, cediendo un lugar vigente de más de 28 años. Increíble pero real: AFA tuvo al hombre más fuerte en la toma de decisiones por casi 20 años en el despacho principal del organismo madre y de repente, se quedó sin representación en los altos mandos de Conmebol.

Arriba Tapia
La Conmebol, en un comunicado, informó que la decisión se tomó de manera unánime, aunque aclaró que la designación de “Chiqui” es de forma interina. Un nuevo Congreso determinará quién queda con el cargo en forma permanente, aunque el argentino puede ser mantenido. La Asamblea se llevó a cabo en Santiago de Chile, y de esa forma Tapia puede levantar la copa en alto, ya que recién en marzo en el Congreso de Buenos Aires fue designado vicepresidente tercero de Conmebol y en menos de seis meses escaló hasta FIFA, en un ascenso meteórico pocas veces visto.
Y para justificar la remoción de Váldez, ya puso manos a la obra en su designación interina por 90 días, sin descanso, fiel a su carrera política: se tomó vuelo rumbo a África, más precisamente a Kigali, Capital de Ruanda, para participar en el 8º Consejo de la FIFA, debutando y estrenando su nuevo cargo como representante de Conmebol. Ah, hay que decirlo: lo acompaña como su asesor y adlátere principal en su excursión por el continente “negro” el vice de Nueva Chicago Daniel Ferreiro, un aliado incondicional en la puja por el poder en AFA, en tiempos de Intervención, cuando “ascenso unido” avanzaba con pasos agigantados en los pasillos de la vieja casona de la calle Viamonte.
La primera jornada será informal de encuentros accesorios al Consejo pero que tienen siempre importancia de cara al futuro del fútbol mundial y las competencias internacionales o intercontinentales, y donde es muy posible que se realice por la tarde un encuentro bilateral Conmebol-Concacaf para tratar de cerrar los últimos detalles de la futura Copa América 2020.
Pero quizás los dos temas más salientes de la reunión de Kigali estarán en el punto cuatro porque por primera vez se pondrá en debate el futuro formato del Mundial de Clubes a partir de 2021 y la Liga de las Naciones, una iniciativa que esta temporada comenzó en Europa y Concacaf pero que tomará un régimen mundial desde su segunda edición.
De todas maneras más allá de los temas estrictamente de agenda, lo de Tapia es encomiable y elogiable la vez. Del ascenso a dirigir AFA, tener influencias en Conmebol y llegar a poner los pies en FIFA en año y medio de gestión. Está claro que su talón de Aquiles sigue siendo la Selección Argentina, que sigue con DT interino como Lionel Scaloni y con el astro universal Lionel Messi distanciado del servicio del escudo. Mientras define un técnico formal (de los clase “B”, ya que Mauricio Pochettino y Diego Simeone son inaccesibles desde lo económico y Marcelo Gallardo no es opción por el terrible clásico River-Boca dirigencial en las esferas de AFA entre Daniel Angelici y D’Onofrio), se estima una respuesta formal para noviembre, donde otra vez Gerardo Martino toma fuerza en este escenario alicaído. Es la única cuenta pendiente del “Chiqui”. El resto, para sacarse el sombrero.