Mestre, más limitado que Negri frente a Schiaretti (por ahora)

La gestión obliga al intendente a medirse en sus críticas a Schiaretti, al menos en la coyuntura.

Por Alejandro Moreno
amoreno@diarioalfil.com.ar

El encarrilamiento de la relación entre el intendente Ramón Mestre y el gobernador Juan Schiaretti debería tener consecuencias positivas para la administración municipal, en especial frente a la coyuntura de crisis en el transporte, pero de extenderse demasiado en el tiempo podría perjudicar el desarrollo de los objetivos electorales del radical.
El problema que planteó el gobierno nacional con la quita de los subsidios sacude los números del Panal y del Palacio 6 de Julio, y a los dos administradores les conviene encontrar soluciones pacíficas.
La simbiosis estrenada el lunes conviene, en términos estrictamente electorales, mucho más a Schiaretti que a Mestre, porque las aguas calmas suelen favorecer al oficialismo cuando lleva alguna ventaja.
El radical necesita golpear al gobernador, y lo venía haciendo insistentemente con el Pacto Fiscal, porque así lo manda el manual del candidato opositor, hasta que la mayoría de los intendentes de la UCR aceptaron suscribir el acuerdo con la Provincia.
Ahora, la urgencia obliga a un protocolo de mayor diálogo, al menos hasta enero del año que viene, cuando el tema de los subsidios deberá estar solucionado para que no explote el sistema de transporte, ya sea por la asfixia de las empresas o por el enojo de los usuarios por una eventual fuerte suba de la tarifa.
El lunes, en el acto de inauguración del primer tramo del nuevo corredor Costanera, que facilitará la entrada y salida de colectivos a la Terminal, Mestre contó que el fin de semana pasado mantuvo un diálogo telefónico con el gobernador Schiaretti. El radical venía reclamando hace tiempo por una conversación con el mandatario provincial; no por celular, sino personalmente, pero en esta emergencia sí bastó el contacto.
Mestre dijo que coincidieron en la necesidad de encarrilar el diálogo entre la Provincia y la Municipalidad de Córdoba y que es muy bueno para todos el “trabajo en conjunto”.
Al cortar la cinta con Schiaretti, el intendente aseguró que “la obra resulta importante, no sólo por el trabajo en conjunto, sino porque va a mejorar la conectividad de nuestra ciudad”.

Negri
Mario Negri tiene las manos (o la boca) algo más libres que Mestre. En ese sentido, el diputado ha ido levantando el perfil de sus críticas a Schiaretti a medida que fue confirmando que peleará por la candidatura a gobernador en Cambiemos.
El fin de semana pasado, Negri estuvo en Alta Gracia y allí cuestionó al gobernador por su posición oscilante frente a la Casa Rosada, y al peronismo por su larguísima permanencia en el poder provincial.
En esa ciudad, Negri subrayó que “la política se hace entre caballeros, no con el picoterismo de Schiaretti, que cuando las cosas van bien se saca fotos y cuando vienen las dificultades se esconde”. El radical protestó porque Schiaretti use el problema de la inflación para erosionar la imagen del gobierno nacional.
En Cambiemos molesta que Schiaretti se exhiba como aliado de Mauricio Macri en los buenos tiempos y como la opción para su reemplazo en 2019, de la mano de un peronismo renovado, cuando las cosas se complican para la Casa Rosada.
Negri, además, remarcó la importancia de que haya alternancia en la administración de Córdoba: “llevan más de veinte años en el gobierno y eso no es bueno para la democracia”.