Cambios en la CGT nacional “incomodan” al gremialismo cordobés

La renuncia de Juan Carlos Schmid al triunvirato de la CGT busca apurar el recambio de autoridades en la central nacional y pone en una situación incómoda a los líderes de las dos CGT de Córdoba, capitaneadas por José “Pepe” Pihen y Mauricio Saillen.

Por Felipe Osman

cgtComo se oficializó ayer -aun conociéndose desde el domingo- Juan Carlos Schmid renunció a su cargo en el triunvirato conduce la Central General de los Trabajadores a nivel nacional. Esta dimisión del secretario general del gremio de Dragado y Balizamiento a la cúpula de la CGT era algo esperado desde hace ya algún tiempo, y una salida que, en cierta forma, había sido preludiada por los dichos de Pablo Moyano (Camioneros), acusando a la central nacional de no representar debidamente a los trabajadores, asumiendo un rol de excesiva pasividad frente al oficialismo. Schmid era el hombre de Hugo Moyano en el triunvirato.

El líder de Dragado y Balizamiento viajó el 7 de septiembre a Córdoba para apoyar la movilización impulsada por José “Pepe” Pihen, titular de la CGT Regional, a la que luego se plegó la totalidad del arco gremial provincial. Y ya por ese entonces se había escuchado hablar a Schmid de la dificultad que representaba para la central nacional tomar cualquier tipo de decisión por estar dirigida por un órgano tricéfalo.
Aunque la principal causa de la renuncia de Schmid es, sin duda, la presión ejercida por el clan Moyano, que busca inducir un recambio anticipado en la conducción de la CGT nacional, aunque ahora bajo la dirección de un único secretario general. Seguramente, Hugo Moyano.
A esto se debe el alejamiento de Pablo Moyano de la CGT y su participación en el lanzamiento, junto a su padre, de la Multisectorial 21-F, grupo de gremios y organizaciones sociales abiertamente opositoras al Gobierno nacional.
La renuncia de Schmid representa un avance de los Moyano en sus planes por reconquistar la CGT, dotándola de un rol decididamente opositor a Mauricio Macri y apadrinando la candidatura de Cristina Fernández en las próximas elecciones. Y esto pone en una posición incómoda tanto a José Pihen como a Mauricio Saillen, aunque por diferentes motivos.
En el primero de los casos, Pihen comanda la CGT Regional Córdoba manteniendo un sano equilibrio entre la defensa de los intereses de sus representados y una posición racional con el oficialismo provincial. Tanto en las paritarias de su sindicato de origen, el Sindicato de Empleados Públicos, como en su rol de secretario general de la central gremial cordobesa, siempre mantiene una postura moderada, sin agresiones innecesarias hacia El Panal. Eso sí, jamás ahorra cuestionamientos hacia la administración central, a cargo de Mauricio Macri y “el mejor equipo de los últimos 50 años”, en los que ve, con razón, a los principales responsables de la crisis económica que afecta gravemente a los trabajadores.
Pihen es peronista. Pero peronismo no es igual a kirchnerismo. Y Hugo Moyano ve en la ex presidenta a la principal competidora de Mauricio Macri en las próximas elecciones. Y aunque no descarte dialogar con algunos sectores del peronismo federal (no todos), no es difícil descubrir su predilección por Cristina Fernández frente al resto de los posibles competidores.
Por otro lado, esta renovada “kirchnerización” que el líder camionero pretende imprimir a la CGT nacional no sería, en absoluto, un obstáculo para la adhesión de la otra central cordobesa, la CGT “Nacional y Popular”, liderada por Mauricio Saillen.
El problema, en este caso, vendría dado por el propio Moyano, que mantiene una furibunda enemistad con el líder de los recolectores desde que este le “arrebatara” el gremio, con el visto bueno del kirchnerismo, cuando éste estaba en el poder y su relación con el clan Moyano se encontraba en crisis. Sin embargo, y aunque las tratativas para lograr un acercamiento entre las familias Moyano y Saillen aún no han sido fructíferas, allegados al sindicato de los recolectores indican que tampoco debe dárselas por concluidas.
Por lo tanto, la salida de Schmid de la CGT nacional parece preludiar un avance de Moyano, y del kirchnerismo, sobre la central. Y esto, de una u otra forma, incomoda –al menos por ahora- a los dos principales líderes del sindicalismo cordobés.
Desde las 62 Organizaciones Peronistas de Córdoba, en tanto, sostienen su filiación al Frente Sindical para el Modelo Nacional, liderado por los Moyano.

SEP, en alerta

El Sindicato de Empleados Públicos, liderado por José “Pepe” Pihen, manifestó el pasado viernes su gran preocupación por la falta de pago de la retroactividad correspondiente a la inflación del mes de agosto en los recibos de haberes de septiembre de los jubilados provinciales.
Ante esta situación se ha dirigido un reclamo hacia la Administración provincial exigiendo el pago de la retroactividad tanto a los jubilados y pensionados de la provincia como a los empleados activos, que deben cobrar en el curso de esta semana, y se ha declarado el estado de sesión permanente de los cuerpos orgánicos.