Fassi, clásico con hinchas de Belgrano y arcas contentas

El presidente de Talleres dejó en claro su intención de que el duelo contra los “Piratas” se disputen con ambas hinchadas, situación que no fue bien tomada por los pares albiazules. ¿Mensaje de paz y fair play o necesidad económica ante la floja respuesta en la campaña de socios? He ahí la cuestión.

Por Federico Jelic

fassi¿Razones económicas o necesidad de cambio cultural en el fútbol Argentino? Talleres desde el arribo de Andrés Fassi a la presidencia siempre se mostró con un carácter vanguardista, de trasformación, con acciones que alimentaron su imagen y lo posicionaron en la opinión pública y en ámbitos nacionales también. Y en el paladar del hincha también, con dos ascensos, retorno a Primera y Copa Libertadores, gestiones que lo tienen con aprobación general en todos los sectores o en su mayoría. Por eso cada acción suya nunca tuvo objeciones.
No obstante, hubo algunas voces descontentas por algunos de sus actos sociales o, mejor dicho, fraternales, para con el acérrimo rival, Belgrano. Es que desde hace un tiempo rondaba en el ambiente la posibilidad de que el clásico contra los “Piratas”, previsto para el domingo 7 de octubre a las 17.45 por la 8° fecha de la Superliga, se pueda habilitar un espacio para los hinchas visitantes. Claro, esa noticia enardeció a los más fanáticos en las redes sociales que nada quieren saber con eso de darles lugar y actuar con ese fair play que siempre pregonó Fassi, por la paz en las canchas del país y del fútbol argentino.
De todas maneras, fue el propio Fassi quien aclaró y ratificó esas versiones, incluso hablando por varios programas contando la iniciativa que despertó posturas a favor y en contra, pero ya con carácter oficial: Talleres quiere jugar con dos hinchadas el derby cordobés. ¿A qué factores responde esta decisión? ¿Para alentar a una gran recaudación o para fomentar un espíritu sin violencia en espectáculos públicos?
Las cosas como son: un estadio Kempes repleto deja contentas las arcas en tiempos aciagos económicos, ideal para paliar la crisis y buscar en parte contrarrestar el faltante de la convocatoria de socios en la campaña, que no tuvo los alcances esperados.
A saber: talleres podía ufanarse de ser el club del interior del país con mayor cantidad de adherentes en su secretaría alcanzando la inusitada cifra de 53 mil inscriptos. Y no fue hace años, sino en el semestre pasado. Dicho sea de paso, las proyecciones indicaban un mayor crecimiento, para llegar al objetivo de 75 mil.
Sin embargo, la respuesta del socio no estuvo. Al contrario, pareció darle la espalda, después de un gran momento deportivo, con la clasificación a la Copa Libertadores. “Apenas” 23 mil socios cuenta hoy el club albiazul en sus cuadernos contables, cifra para nada despreciable, pero lejos de las estimaciones creadas. El hincha sigue reclamando refuerzos de jerarquía, lamenta la salida de las figuras que se fueron a Boca con acuerdos un tanto confusos en su interpretación. ¿Será esa la causa?
Ahora, teniendo en cuenta que si el COSEDEPRO autoriza la presencia de hinchas de Belgrano, en la tribuna Willington, con capacidad para más de 10 mil espectadores, a un valor de 400 como base la popular, podría reportar más de 4 millones de pesos, cifra que sería bien recibida en la cartera albiazul.
Entonces el análisis también cierra desde esa óptica, más allá de que Fassi siempre se mostró afable con Belgrano y afín a la idea de trabajar en conjunto. Pero más allá de eso, imposible no pensar que de fondo o a la par, figure el interés económico en esta edición del clásico mediterráneo.

Enojos del hincha
Y en materia de color, el hincha es el más expresivo y menos tolerante. En este caso, se muestra muy reticente a “compartir” el clásico con Belgrano. Al contrario, a modo de antecedentes, enumeran situaciones en donde desde el club de Alberdi no aportaron a la causa que tanto defiende Fassi. Que cuando fueron locales en su cancha y en el Kempes se negaron a que los dos equipos salieran juntos desde el túnel, actitud que sí llevó a cabo Talleres cuando le tocó organizarlo, por ejemplo.
Es decir, el simpatizante de barrio Jardín prefiere jugar con menos gente con tal de que no haya lugar para los de Belgrano, argumentando también que Talleres puede llenar el Kempes por sí solo. Pero evidentemente si desde Fassi están planificando esta posibilidad es porque no se logró traccionar la misma cantidad de socios de un semestre a otro y eso preocupa, dentro de un presupuesto mensual que oscila los 30 millones de pesos.
Claro está, se suman también algunos disgustos de los socios con respecto a lo deportivo. La salida de Fran Kudelka, el DT más querido por la gente en tiempos contemporáneos, contra el inestable arranque de Juan Pablo Vojvoda. Cuando la pelota pega en el palo y no entra, aparecen los fantasmas de siempre, desmemoriados y con toda la impunidad.
“Ya se han vivido clásicos cordobeses con las dos hinchadas y no hubo ningún problema. Estamos trabajando para demostrarle al país que acá podemos jugar en paz con Belgrano como pasó en esos amistosos. Apostamos a un cambio cultural”, expresó Fassi cuando fue consultado sobre la posibilidad latente que sacudió a la opinión pública futbolera. “El poder jugar con público visitante lo mantengo desde que asumí como presidente y somos abiertos que vengan las dos parcialidades, y con respecto a Belgrano dependemos del COSEDEPRO. Y si ellos lo aprueban se venderán entradas para todos”.