De gran perdedor, a gran ganador

La historia electoral de De la Sota en Córdoba cubrió casi tres décadas.

Por Alejandro Moreno
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Durante una década y media, De la Sota fue el gran perdedor de la política cordobesa. Había intentado ser intendente de la ciudad de Córdoba y gobernador de la provincia, dos veces, y siempre había perdido; por no contar las elecciones legislativas de las que también salía por detrás de los candidatos radicales.
Su debut electoral fue en 1983. El 30 de octubre de ese año los cordobeses participaron, como todos los argentinos, de la recuperación democrática. De la Sota compitió por la Intendencia contra el candidato de la UCR, Ramón Mestre. La ola radical se sintió también en la ciudad de Córdoba, donde Mestre consiguió el 54,92 por ciento de los votos contra el 39,11 de De la Sota. Tercero fue Hugo Taboada, del MID, con el 3,66 y el resto de los anotados quedó por debajo del punto porcentual (entre otros, Horacio Viqueira, por el Partido Intransigente; Juan Carlos de la Peña, por la Democracia Cristiana; Prudencio Bustos Argañaraz, por el Partido Demócrata; y Luis Rébora, por el Partido Demócrata Socialista).
De la Sota salió derrotado de su primera experiencia, pero pudo exhibir un resultado en la ciudad de Córdoba que mejoró en unos cinco puntos la perfomance del candidato a gobernador del Partido Justicialista, Raúl Bercovich Rodríguez.
La diferencia generacional con Bercovich Rodríguez era inmensa, y pronto De la Sota quedó convertido en la esperanza del peronismo cordobés para la renovación. Por ello, en 1985 fue el segundo candidato en la lista de diputados nacionales del Frente Justicialista de Liberación, detrás, precisamente, de Bercovich Rodríguez. La nueva derrota a manos de la nómina radical encabezada por Roberto Llorens lo depositó, de todos modos, en el Congreso Nacional.
La renovación chocó definitivamente con la ortodoxia y en 1986 el peronismo llegó dividido a la elección de convencionales constituyentes provinciales. De la Sota jugó con la Democracia Cristiana y, aunque muy por detrás de la UCR, logró superar al PJ oficial, lo cual era su gran objetivo.
Así llegó a competir por primera vez como candidato a gobernador de Córdoba por el Frente Justicialista de Renovación (PJ y Democracia Cristiana). El 6 de septiembre de 1987 enfrentó con Enrique Gastaldi de compañero de fórmula al binomio radical, integrado por Eduardo Angeloz y Mario Negri. Angeloz ganó su reelección por una diferencia mucho menor a la de 1983: 49,09 a 44,45 por ciento.
La condición de líder del peronismo cordobés quedó ratificada pese a la derrota. De esa manera, a nadie sorprendió que el 8 de septiembre de 1991 (después de su nuevo fracaso en la interna peronista nacional de 1988, cuando secundó a Antonio Cafiero en la derrota contra Carlos Menem) fuera otra vez candidato a gobernador. El rival volvió a ser Angeloz, con Edgardo Grosso de vice. De la Sota armó una sumatoria entre la alianza Unión de Fuerzas Sociales (PJ, Acción para el Cambio y Movimiento Patriótico de Liberación) y la Confederación Federal Independiente. Con esos aliados, el peronista volvió a perder: 52, 03 a 42,33 por ciento.
En 1995 accedió a la Cámara de Senadores elegido por la Legislatura (como era por entonces). Ese año, con el menemismo tomando las decisiones, el candidato a gobernador para enfrentar al radical Ramón Bautista Mestre había sido el mediático juez Guillermo Johnson.
Su gran revancha llegaría el 20 de diciembre de 1998, cuando intentó por tercera vez acceder a la Gobernación. Para ese desafío acordó con el entonces presidente, Carlos Menem, y con la Ucedé. La nueva alianza Unión por Córdoba estrenó un nuevo estilo publicitario y con propuestas de alto impacto consiguió lo que parecía imposible: vencer a la UCR. El triunfo de De la Sota, con el ucedeísta Germán Kammerath como vice, sobre la fórmula Ramón Mestre-Miguel Abella fue por 49,58 a 40,47 por ciento.
A partir de entonces, De la Sota, y el peronismo, se volvieron invencibles en las elecciones para gobernador.
De la Sota volvió a ganar en 2003 y 2011, y Juan Schiaretti lo hizo en 2007. En 2003, con Schiaretti a su lado, superó al radical Oscar Aguad (51,84 a 37,23 por ciento), y en 2011 con Alicia Pregno en la fórmula a su archienemigo Luis Juez (42,61 a 29,49 por ciento), a quien ya Schiaretti había vencido en 2007.
Después de tres períodos como gobernador, De la Sota intentó volver por su sueño presidencial, por el que ya había fracasado en 2003. Lo hizo en 2015, pero cayó en las PASO contra su aliado, Sergio Massa. La muerte lo sorprendió en una nueva aventura nacional, para la que ya tenía muy pocas posibilidades.
Pero su historia electoral marcó un camino de persistencia y superación en la provincia de Córdoba.