Imagen en alza de Schiaretti alimenta fantasía nacional

Los números que ubican al cordobés como el gobernador peronista con mejor imagen del país, potencian su perfil presidenciable y la teoría sostenida por sus pares justicialistas, de que pueda jugar en el escenario nacional el año que viene.

Por Yanina Soria
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El gobernador Juan Schiaretti es, según un reciente sondeo nacional realizado por Taquion/Trespuntozero, el mandatario peronista con mejor imagen en todo el país, secundando a la ultra macrista María Eugenia Vidal.
El dato conocido la semana pasada que dio vueltas por todos los portales de noticias y los programas de la televisión porteña, ubica al cordobés entre los mejores rankeados y lo desmarca del resto de sus pares PJ ya que en el tercer lugar figura otro oficialista, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.
Esta encuesta revitalizó una tesis fogoneada desde algunos ámbitos del peronismo nacional y blanqueada públicamente por dirigentes como el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey o el senador Miguel Ángel Pichetto: la idea de que el cordobés tiene un perfil presidenciable potable y la fantasía de que pueda jugar en el escenario nacional el año que viene.
Una teoría cargada de pragmatismo peronista ya que la foto de hoy no muestra a ningún dirigente justicialista –con excepción de la ex presidenta- con posibilidades de escalar en el tablero nacional.
Y en un contexto donde el Gobierno central parece desplomarse producto de la crisis financiera y donde la principal adversaria política está bajo la lupa de la Justicia, el hecho de que Schiaretti conserve un 44% de imagen nacional positiva (y una negativa del 34%), frente a Urtubey, por ejemplo, con un 39% de aceptación pero con un rechazo del 43 por ciento, sin dudas le sube el precio al mediterráneo. Además, sus propios pares le reconocen atributos políticos como el de liderar la Liga de jefes provinciales PJ, su llegada a la Casa Rosada y la relación directa que mantiene con Mauricio Macri.
El cordobés fue el primer justicialista en hablar de “gobernabilidad”, un término que al principio sonó soberbio a oídos del macrismo y sus aliados, o “típico de cuando el peronismo no está en el poder”, pero que luego fue acuñado por propios y ajenos.
Lo cierto es que, por ahora, desde el PJ cordobés repiten como única certeza que el jefe provincial buscará llevar a Unión por Córdoba (UPC) al cuarto de siglo en el poder provincial el año que viene. Aseguran que el plan reeleccionista ya está en marcha y confían en que Schiaretti logrará finalmente su tercer mandato no consecutivo. Por el momento, sostienen, el foco está puesto en la gestión.
Eso no quita que, según admiten hacia adentro, más de uno se haya ilusionado al ver cómo quedó Schiaretti en la tabla final ´de los 24 gobernadores argentinos medidos. De hecho, en la política doméstica, uno de los primeros en pedir su nombre en la nómina nacional, incluso antes de la encuesta aludida, fue Carlos Alessandri quien públicamente dijo que “el país merece un gobierno como el cordobés”.
No obstante, desde el Centro Cívico hoy echan por tierra la posibilidad de que el cordobés pueda presentarse primero en las provinciales y luego jugar en la escena nacional. Hace poco, en su discurso en la Fundación Mediterránea, Schiaretti dijo que no era tiempo de hablar de candidaturas y que, por el bien de los argentinos, esperaba que Macri pudiera acertar el rumbo económico del país.

Alternativa
En el PJ Federal que lo tiene a Schiaretti como uno de los referentes, esperan construir una alternativa de gobierno para el año que viene. El peronismo de los gobernadores cuenta en su grilla con hombres interesados y que ya manifestaron su intención de subirse al ring nacional y darle pelea a los amarillos. El propio salteño (uno de los pocos que no puede ser reelegido en su provincia) ya se mueve con traje de precandidato; el sanjuanino Sergio Uñac sorprendió también en ese sentido; y hasta el propio Pichetto se lanzó.
Fuera de esa estructura, pero también bajo el amplio paraguas del peronismo nacional, se ubica el socio político de Schiaretti, el ex gobernador José Manuel de la Sota, dispuesto a jugar en las presidenciales del `19. Lejos de la partida más “dialoguista” que representan los gobernadores federales, el ex mandatario provincial cree que para la única alternativa para que el PJ vuelva al poder el año que viene, es armando un gran frente electoral con el cristinismo incluido, aunque eso no significa con Cristina Fernández de Kirchner como candidata.
Ese es otro dato que en UPC recuerdan a la hora de desinflar la teoría de Schiaretti candidato a presidente. En junio, en el despacho principal del Centro Cívico, los dos caciques del PJ local se reunieron y acordaron ciertos pasos políticos a seguir. Allí, el gobernador le planteó a su antecesor su intención de buscar un periodo más al frente de la Provincia mientras que De la Sota transparentó su sueño presidenciable. Aunque por carriles distintos y con roles diferentes en la reconstrucción del PJ nacional, ambos dirigentes parecen ajustarse a esa regla tacita, por ahora.