Riutort se lanza y avisa: alianzas, sólo si encabeza

La ex concejala presentó los lineamientos generales de su proyecto para la ciudad y confirmó su candidatura para el `19. En pleno coqueteo con otros sectores, entre ellos UPC, advierte que su nombre en el primer lugar de la boleta no será prenda de negociación.

Por Yanina Soria
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Cuando aún no está levantada oficialmente la bandera de largada en la carrera por la sucesión de Ramón Mestre al frente de la Municipalidad de Córdoba, el termómetro preelectoral marca un pulso acelerado.
Hoy, sin fecha establecida para los comicios, el universo político capitalino aparece sobreproblado de aspirantes aunque –a rigor de verdad- no todos se anotan con el mismo propósito. En ese lote se ubican quienes manifiestan vocación política para conducir el destino de los vecinos pero también quienes se suben a la contienda electoral para negociar desde allí algún otro cargo.
Y si bien seguramente, entrado ya el 2019, el padrón se irá depurando, todo indica que -tal como viene sucediendo en las últimas elecciones- habrá un escenario de dispersión por lo que el próximo jefe comunal podría consagrarse con apenas un piso superior al 30 por ciento (en el 2015 Mestre se impuso con el 32%).
Por lo pronto, la política doméstica no tiene respiro y cada jugador está dedicado, con mayor o menor intensidad según el caso, a mover las primeras fichas rumbo al año electoral.
La primera que decidió romper el hielo y autoproclamarse como candidata a intendente de la ciudad de Córdoba es la ex concejala Olga Riutort. La dirigente peronista confirmó que buscará, por cuarta vez, desembarcar en el Palacio 6 de Julio en el que será, seguramente, su último intento.
La ex funcionaria provincial encabezó ayer un plenario de la Fuerza de la Gente en la sede de Luz y Fuerza frente a dirigentes y militantes, donde presentó los principales lineamientos del proyecto que tiene de ciudad. Fue, en realidad, su virtual lanzamiento.
Hacia afuera y en clave electoral, se leyó como la oficialización de su postulación, pero hacia adentro del peronismo cordobés, Riutort envió una clara señal sobre lo que –asegura- es una decisión ya tomada: la de encabezar una fórmula en cualquier circunstancia.
Tras la mala praxis cometida cuando en el 2015 sorprendió a propios y ajenos trabando a último momento una sociedad política con quien había sido su archi enemigo político, Luis Juez, Riutort busca ahora despejar dudas.
En momentos de coqueteo con otros sectores políticos, la ex secretaria General de la Gobernación avisa que sólo será posible sellar alianzas a futuro si ella es quien encabeza la boleta. De allí para abajo aceptará discutir y negociar, pero advierte que no volverá a ceder su pretensión tal como lo hizo en las últimas municipales obteniendo una magra cosecha electoral.
La aclaración llega justo cuando existen conversaciones con Unión por Córdoba (UPC) desde donde un sector de la dirigencia confía en poder contar con ella dentro de la estructura oficial para `19. Riutort mantiene diálogo con el ministro de Gobierno, Carlos Massei, y también con el legislador delasotista Daniel Passerini, entre otros.
Dentro del peronismo y el PJ Capital, hay quienes imaginan que la ex concejala podría sumarse a UPC, por ejemplo, encabezando la boleta de diputados el año que viene o acompañando a la fórmula que finalmente el peronismo designe, pero desde otro lugar.
En el Panal sostienen que es prematuro hablar de candidaturas por lo que ni imaginan cerrar hoy un acuerdo conla dirigente. Pero también saben que si logran la unidad de todos los sectores del peronismo, el camino rumbo a la Municipalidad quedaría más allanado.
La estrategia política puesta en marcha por el PJ Capital que conduce la diputada Alejandra Vigo, por ahora se centra en mostrar que hay un proyecto de ciudad y que el foco no está puesto en la promoción de nombres propios.
Por eso, no hay posibilidad alguna que el PJ le ofrezca ahora a la ex concejala lo que ella pide; del mismo modo que Riutort dice que su nombre en primer lugar de la boleta no será moneda de negocación.
Por ahora, la ex concejala juega con la ventaja de que su nombre no necesita ser instalado. Desde su entorno aseguran que con el plenario de ayer, ahora pisarán el acelerador a fondo y el espacio saldrá con una actividad social y política mucho más agresiva.