Aún con salvataje, Suárez marchó por una Epec insostenible

El sindicato de Luz y Fuerza paralizó ayer el centro de Córdoba, el mismo día en que la Provincia anunció un salvataje de $2.777 millones a Epec.

Por Felipe Osman

Gabriel Suárez, Secretario General de Luz y Fuerza

La Provincia anunció ayer que tomará un crédito por 2.777 millones de pesos para pagar la deuda que Epec tiene con Cammesa (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico). El dinero llegará desde la Nación, que descontará las cuotas del crédito concedido a Córdoba de los recursos que periódicamente le gira por la coparticipación de impuestos. Los fondos serán luego devueltos por Epec. La razón de que la Provincia actúe como intermediaria en esta operación es que Cammesa exigía a la estatal cordobesa una tasa de interés significativamente más alta (41 por ciento) que la que la Nación concedió a Córdoba (34,75 por ciento).
Este salvataje a Epec es anunciado el mismo día en el que el sindicato de Luz y Fuerza paralizó el centro de la ciudad, escoltado por el Surrbac (recolectores), el Suoem (municipales), el Soelsac (limpieza) y distintos referentes de izquierda, como el dirigente gremial Rubén “Pollo” Sobrero (ferroviarios), Nicolás del Caño (diputado nacional por el PTS), y Liliana Olivero (legisladora por la Izquierda Socialista). La consigna tras la cual el gremio convocó a marchar fue el rechazo al nuevo Marco Regulatorio para la Energía Eléctrica que impulsa el Ejecutivo provincial, y que deberá ser tratado ahora por la Legislatura. Luz y Fuerza entiende que el proyecto abre la puerta a la privatización –parcial o total- de Epec, admitiendo la participación de privados en la producción y comercialización de energía. A este rechazo a la modificación del marco regulatorio debe sumarse la resistencia a prestar conformidad para renegociar cualquier tipo de modificación al convenio colectivo lucifuercista. La contradicción es palmaria. Por un lado, una empresa estatal altamente deficitaria, que ha acumulado una deuda de más de 2.700 millones con la compañía (también estatal) encargada de proveerle su principal (y casi único) insumo: la energía. Por el otro, un gremio que organiza barricadas para que nada cambie. ¿Qué es, entonces, lo que quiere el sindicato de Luz y Fuerza? A entender por su accionar, lo que el gremio quiere es sostener un “statu quo” que le resulta provechoso. No importa que Epec siga siendo deficitaria, siempre y cuando garantice a sus empleados los amplios privilegios que les otorga el convenio colectivo lucifuercista, y que estos sigan siendo financiados por los usuarios. Sea mediante el pago de una tarifa muy superior a la que se paga en otras provincias, sea mediante subsidios o salvatajes de la Provincia. Es decir, con impuestos. El ministro de Energía de la Nación explicó, semanas atrás, que el Valor Agregado por Distribución de la energía en Córdoba supera –ampliamente- el costo que el mismo ítem representa en las facturas de la luz en otras provincias, y este concepto es el responsable de que las boletas de Epec lleguen a costar casi el doble de lo que por iguales consumos pagan usuarios de otras provincias, como Mendoza o San Juan. Cammesa vende la energía eléctrica al mismo precio a todas las jurisdicciones locales, el resto responde a los costos propios de cada distribuidora. Epec compra la mayor parte de la energía que distribuye, con lo cual, es en mayor medida una empresa dedicada la distribución de un insumo que se produce en otras jurisdicciones. Es, entonces, una empresa dedicada a prestar un servicio, y como tal, su principal costo es la mano de obra. Si se busca una reestructuración de los costos, es primordial que se logre una renegociación del convenio colectivo lucifuercista y que se adopte un marco regulatorio que torne más eficiente la prestación, lo que redundará en un menor costo de la energía para los usuarios, sea mediante una reducción de la tarifa o, al menos, en una menor (o nula) dedicación de fondos provenientes de los impuestos a “subsidiar” el convenio colectivo lucifuercista. Según fuentes oficiales, la deuda acumulada con Cammesa no proviene de los últimos meses, en los que, a partir de una serie de medidas adoptadas por el directorio, se habría logrado estabilizar las cuentas de Epec y llevar al día los pagos a la compañía que administra el mercado mayorista de energía. Pero para consolidar estos cambios, es necesario que se permita introducir modificaciones, tanto en el marco regulatorio, como en el convenio colectivo de Luz y Fuerza.