El Tenis nacional, con internas y sin capitán

Orsanic, líder del equipo de Copa Davis, campeón de la ensaladera en 2016, fue despedido por la nueva conducción de la AAT, a cargo del cordobés Calleri, por “diferencias en el proyecto”. Lo reemplaza el triunvirato Coria-Gaudio-Cañas. Orsanic apoyaba al oficialismo en los actos proselitistas. La política hizo su parte, a un mes del repechaje.

Por Federico Jelic

Cosas que pasan habitualmente en la política argentina, no hace falta que sea un municipio, un organismo, o una asociación deportiva federada o amateur. La política no distingue entre amateur, privada, pública o profesional. Ahora le tocó mostrar la hilacha o aquellas miserias políticas a la Asociación Argentina de Tenis, que ya desde antes de los escrutinios había mostrado algunos grises o mejor dicho, oscuros, con respecto a los postulantes y a los favoritismos de los protagonistas.
Al final, la historia era cantada aunque se albergaba un mínimo de madurez o de seriedad, sobre todo a tan poco tiempo de un partido que puede ser clave para empezar a definir el futuro del tenis nacional, con la chance de que el equipo de Copa Davis pueda volver a jugar en la categoría superior, cuando enfrente a la accesible Colombia en septiembre, en San Juan. Increíble.
El gran capitán de Copa Davis, Daniel Orsanic, fue cesanteado de su cargo, a pesar de haber sido artífice de la única conquista con la ensaladera de Plata, ante Croacia en 2016. Es que el entrenador de origen croata había manifestado abiertamente su apoyo a la lista oficialista en las elecciones pasadas en la AAT, con el histórico José Luis “Batata” Clerq a la cabeza, hasta incluso condicionando su continuidad si no conseguían la reelección. Tomó postura en tiempos proselitistas y le terminaron pasando la factura cuando menos se lo esperaba.
El cordobés Agustín Calleri, legítimo ganador en las urnas y hoy conductor del ente rector del tenis nacional, primero intentó convencerlo pero finalmente optó por no dejar huellas del proceso anterior, dando por cerrada la relación entre el DT y el equipo de Copa Davis, a un mes de una instancia crucial. No parece muy oportuno pero en política es moneda corriente limpiar del camino a aquellos colores que no son afines. De todas maneras su reemplazo no dista demasiado de la improvisación, algo que tampoco es del todo aconsejable.

La voz de Calleri
Mediante un comunicado oficial escrito en primera persona, el cordobés Calleri, ex titular de la Agencia Córdoba Deportes, explicó la decisión de interrumpir el contrato de Orsanic al comando del equipo de Copa Davis: “La salida del capitán se decidió en base a las diferencias de proyecto deportivo entre ambas partes y con la intención de garantizar un clima de armonía de cara a la trascendental serie de septiembre frente a Colombia, donde Argentina se jugará su regreso al Grupo Mundial. (…) Consideramos que esta es la mejor manera de ponerle fin a un ciclo exitoso y agradecemos a Orsanic por su trabajo. Como tenemos la serie contra Colombia a la vuelta de la esquina, nos movimos rápido para encontrar la solución. Confiamos en que este equipo, que trabajará ad honorem, va a devolver a la Argentina al lugar que se merece”.
No sonó muy convincente, pero al menos expuso su respuesta ante una situación que lucía “insostenible”, según comentaron desde el círculo íntimo de Calleri.
Es cierto que Orsanic poco pudo hacer para evitar el descenso a la zona regional, dejando el grupo de elite después de salir campeón, pero la renuncia de Juan Martín del Potro, máxima raqueta nacional, y el poco interés de los sucesores, incluido el autor de la hazaña en el set definitivo ante Iván Karlovic, Federico Delbonis, terminaron conspirando para caer a la región sudamericana apenas a un año de haber llegado a la gloria. Pero llama la atención que las internas no se pudieron resolver justo después de que el propio Orsanic estaba a un paso de devolver a Argentina a la categoría superior. Y en eso, el propio DT también es responsable.
En ese sentido, Calleri no designó a un sucesor sino a tres, algo así como a un cuerpo técnico de emergencia, para afrontar el partido clave en pos del regreso a los grupos de honor. Dicha responsabilidad cae sobre los ex tenistas Gastón Gaudio, Guillermo Coria y Guillermo Cañas, algo así como tripleta técnica o un triunvirato. La lista de Calleri estaba integrada por varios miembros de la legión de tenistas que a inicios de siglo levantaron la imagen del tenis nacional, sin tantos dirigentes pero con la experiencia de los que transpiraron en el suelo de polvo de ladrillo o hierba, y por eso es que decidió premiar a quienes lo acompañaron. Decisión arriesgada pero lo mismo le alcanzó para imponerse en los escrutinios, buscando una renovación profunda después de algunos desajustes económicos. Ahora les toca afrontar la primera tormenta política, será cuestión de dimensionar cuánto puede afectar en la imagen política.
“Estamos felices y orgullosos de que tres referentes como ellos, que fueron top ten, que jugaron la Davis y que son muy queridos por la gente hayan aceptado la propuesta”, dijo el vicepresidente, Mariano Zabaleta, sobre la nueva conducción del equipo.
“No merecían este final, nunca voy a olvidar todo lo que consiguieron, mucha suerte en el futuro, los quiero”, fue la frase de apoyo vía twitter, a modo de de despedida, del tenista Guido Pella
Delbonis tampoco titubeó en hacer público su grato saludo en las redes sociales: “Gracias por el camino que recorrimos juntos. Solo tengo palabras de agradecimiento y guardaré para siempre los momentos vividos, #graciascapitán”. “Unión + Respeto= Capitán”, rodeada de fotos, fue la publicación de Leonardo Mayer, otro de los abonados al equipo de Copa Davis en los últimos tiempos.