Nuestra canción

Ryan Murphy, responsable de éxitos como “Glee” y “American Horror Story”, entre otras, ha resignificado el tema “Running Up That Hill”, de Kate Bush, en una escena clave del primer episodio de “Pose”, la serie en la que recrea el ambiente gay y trans de Nueva York a mediados de los ochenta.

Por J.C. Maraddón
[email protected]

murphyEn 1985, la cantante inglesa Kate Bush era una solista que se contaba entre las más destacadas de su generación, como que un año después iba a ser convocada por el prestigioso Peter Gabriel para interpretar juntos “Don’tGive Up”, un clásico ochentoso. Para llegar hasta allí, la vocalista había arrancado con el hit “Wuthering Heights” (Cumbres borrascosas),que la depositó sobre la alfombra roja de la fama con apenas 19 años, en 1978. Su descubridor había sido el guitarrista de Pink Floyd, David Gilmour, quien instó a los ejecutivos del sello EMI para que la ficharan y le publicaran su álbum debut, “The Kick Inside”.
Con un número uno rotundo en el Reino Unido, todas las puertas se le abrieron, pero le resultó muy difícil volver a ubicar un nuevo single al tope de los charts, sobre todo porque su música, que fluctuaba entre el folk psicodélico y el pop barroco, no era precisamente la más afín con el gusto masivo. Tal vez por eso, empezó a experimentar con algunos nuevos recursos tecnológicos y a jugar con su propia imagen (con mucho de duende) para relanzarse en 1980 con el tema “Babooshka”, cuyo video supo verse mucho en la TV argentina a comienzos de los ochenta.
Al promediar esa década, más que las cifras, lo que contaba en la carrera de Kate Bush era el prestigio que se había ganado, desafiando las leyes del mercado y explotando los ricos matices de su voz para lograr un estilo personalísimo. En una tónica similar al de “Babooshka”, pero con bastante más ritmo, en 1985 publicó “Running Up That Hill”, que iba a ser, con el tiempo, otro de sus temas más recordados. Y, sobre todo, iba a inscribirse dentro de ese cuadro de honor de canciones que, por sí solas, son capaces de identificar a una época determinada.
En el tono habitual de sus composiciones, Kate Bush se refiere en “Running Up That Hill” a una pareja que, para completarse, requiere de un pacto con dios: la cantante quisiera que el hombre pudiese ser alguna vez mujer y que, a su vez, la mujer pudiese ser alguna vez hombre, para de esa manera entenderse mejor y construir un vínculo mucho más fuerte, sin inseguridades de ningún tipo. “And if I only could/I’d make a deal with God/And I’d gethim to swap our place” (Y si solo pudiera, haría un trato con dios/ para que intercambiara nuestros lugares), dice la letra en su parte más emotiva.
Amparado en esa idea, el director y guionista Ryan Murphy, responsable de series como “Glee” y “American Horror Story”, entre otras, ha resignificado a “Running Up That Hill” en una escena clave del primer episodio de “Pose”, la tira que realizó para cadena FX y que se estrenó a principios de junio. La serie, ambientada a mediados de los ochenta, busca evocar el ambiente gay y trans de Nueva York. Y Murphy le pone su sello a la historia de amor entre una trans puertorriqueña y un aspirante a yuppie, cuando están en un auto y suena el tema de Kate Bush. “Esta será nuestra canción”, le dice ella.
No siempre sacar de contexto genera un efecto negativo. En este caso, por el contrario, la lírica de “Running Up That Hill” se enriquece a partir de una lectura que la autora de la pieza no podía darle en el momento en que la grabó. Y así, gracias a la inspiración de un director que está en todos los detalles, la música de esta inglesa de vocecita exótica, encaja a la perfección como banda de sonido de un romance imposible.