Nueva táctica Luz y Fuerza: emboscada a la gestión

Por segunda vez en pocos días, el gremio que conduce Gabriel Suárez aprovechó un acto de Gobierno para escrachar a Juan Schiaretti. Ayer, en un confuso episodio, el auto del mandatario provincial fue agredido tras una inauguración en Villa Allende. Reacción de todo el arco político.

El gremio de Luz y Fuerza que conduce el kirchnerista Gabriel Suárez comienza a sentir el desgaste. La batalla iniciada contra el gobierno de Juan Schiaretti luego de que la Provincia cayera sobre su convenio colectivo de trabajo y EPEC estableciera una serie de resoluciones para limitar las horas extra, pago de viáticos y carpetas psiquiátricas prolongadas, abrió algunas fisuras internas.
Las bases ya acusan un golpe al bolsillo producto de los descuentos por días de paro y las reducciones mencionadas, desalentando los intentos de medida de fuerza por tiempo indeterminado y obligando a la conducción sindical a protestar bajo la modalidad de “trabajo a convenio” y “asambleas sorpresivas”.
Frente a la imposibilidad de sostener una medida extrema como la que Suárez anunció días atrás y luego debió desistir, el sindicato apeló a una nueva táctica: los escraches al gobernador Juan Schiaretti.
Por segunda vez en pocos días, un grupo se trasladó hacia donde el mandatario provincial tenía previsto concretar un acto de gestión, para manifestarse. Ya lo había hecho el 20 de junio pasado cuando el foco de protesta se concentró en la ciudad de Alta Gracia donde Schiaretti encabezó, junto a todo su gabinete, el acto oficial por el Día de la Bandera.
Ayer, fue el turno de Villa Allende. Ahí, el titular del Ejecutivo provincial dejó inauguradas las obras de rehabilitación de la Ruta Provincial E-54, sobre la Av. Goycoechea, junto al intendente local, Eduardo Romero. Esa visita estaba pautada en la agenda oficial del titular del Ejecutivo.
En ese contexto se inscribió la emboscada de Luz y Fuerza. Con cánticos e insultos, los manifestantes esperaron al mandatario que luego vivió momentos de tensión cuando el auto que lo trasladaba, recibió pedradas. Esto provocó la rotura de vidrios pero como el gobernador iba sentado adelante, no resultó herido.
Hubo detenidos. Si bien en un comienzo esas personas fueron vinculadas al gremio, luego esa versión quedó desestimada y se informó que los demorados eran comerciantes del sector. No obstante, en su página web el Gobierno de la Provincia sostuvo su versión: “gremialistas pertenecientes al sindicato de Luz y Fuerza agredieron esta mañana al vehículo que transportaba al gobernador Juan Schiaretti, durante una visita oficial a la ciudad de Villa Allende”. Y se informó que por los hechos, el Gobierno, a través de la Fiscalía de Estado, presentará una denuncia penal.
Tras lo sucedido y frente a las acusaciones, Suárez salió inmediatamente al cruce de la Provincia para despegar al gremio de lo acontecido. Sostuvo que la presencia de lucifuercistas fue “espontánea” y que “los hechos lo demuestran, que no solo los trabajadores estamos disconformes con este Gobierno sino también gran parte del pueblo y así quedó demostrado en esta ocasión, con la detención de tres comerciantes que se manifestaron en contra de la inauguración de una obra de asfaltado que no había sido terminada”.

Apoyos
Desde el Centro Cívico manifestaron su preocupación frente a lo sucedido pero anticiparon que el Gobernador no tiene previsto modificar su agenda de recorridos diarios pese a las advertencias recibidas.
Ayer, en diálogo con Cadena 3, el intendente de Villa Allende, aseguró que le había anticipado a Schiaretti que se vivía un clima de tensión en la localidad donde finalmente resultó agredido el auto oficial. “Cuando llegó el auto, me acerco al gobernador y le digo que estaba complicada la cosa. Y a seguridad le dije que lo dejemos para otro día pero dijeron que iba a venir lo mismo”, señaló.
La situación generó reacciones de apoyo al mandatario provincial de todo el arco opositor. El presidente Mauricio Macri manifestó su repudio y minutos después de conocida la noticia dijo por Twitter: “Quiero expresar mi más enérgico repudio a la agresión al gobernador Schiaretti por parte de grupos intolerantes. En la Argentina no hay lugar para estas expresiones violentas”.
El diputado radical Mario Negri se condujo en el mismo sentido al igual que el intendente capitalino Ramón Mestre.
En tanto, Schiaretti agradeció públicamente las muestras de solidaridad del Jefe de Estado nacional, de sus pares provinciales, legisladores nacionales y habló de que la “intolerancia fascista no frenará el progreso de las familias cordobesas”.