Cuestionada por Abuelas y el CELS, Weinberg va al Senado

En un mes, la presidenta del Tribunal Superior porteño y candidata a la Procuración General de la Nación deberá superar el filtro del peronismo para conseguir los votos que necesita para acceder al cargo.

Todavía no hay fecha para la votación del pliego de la candidata a reemplazar a Alejadra Gils Carbó en la Procuración General de la Nación, Inés Weinberg de Roca, pero la jurista confirmó que se presentará ante la Comisión de Acuerdos de la Cámara Alta el 31 de julio para poner sus antecedentes a consideración de los senadores y responder preguntas.
La jurista fue recibida el martes por los legisladores interbloque Cambiemos; entre ellos, la cordobesa Laura Rodríguez Machado.
En un mes, la presidenta del Tribunal Superior de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires deberá superar el filtro del peronismo para conseguir los votos que necesita para acceder al cargo el día que su pliego se trate en el recinto. La magistrada necesita dos tercios de los votos en el Senado y el PJ ya dio señales de que la luz verde no está garantizada.
En marzo, luego de que el presidente Mauricio Macri confirmara su elección, el jefe del bloque Justicialista, Miguel Angel Pichetto, sostuvo que la jueza deberá demostrar “solidez y envergadura” para conducir el área.
Cabe recordar que en el 2012, cuando la jefatura del Ministerio Público Fiscal estaba vacante por la renuncia bajo presión de Esteban Righi a raíz de las denuncias por supuesto tráfico de influencias que presentó Amado Boudou como parte de su descargo por su vinculación con el caso Ciccone, el rionegrino defendió ferozmente a la primera opción de Cristina Fernández de Kirchner, Daniel Reposo.
Mientras el elegido de su ex jefa era cuestionado por incluir datos falsos en su CV, por su pobre nivel académico y por su amistad con el ex vice presidente, Pichetto argumentó que era idóneo porque no había delinquido.
Lejos de los altos estándares que afortunadamente anunció que pedirá, sostuvo que el currículum de Reposo tenía inexactitudes por “errores de tipeo” y minimizó la importancia de su bajo promedio en la carrera de derecho. “El requisito es haberse recibido de abogado”, alegó.
El intento de rescate falló y cuatro meses después el pliego de Gils Carbó, que venía del fuero Comercial, fue aprobado con 63 votos positivos sobre 66 presentes. Los únicos que rechazaron su nombramiento fueron Mario Cimadevilla, Laura Montero y Arturo Vera, de la UCR.
Weinberg de Roca llegará al Senado cuestionada por Abuelas de Plaza de Mayo y por el CELS.
A principios de mayo, la asociación liderada por Estela de Carlotto impugnó su postulación ante el Ministerio de Justicia porque, según entiende, la mujer “no posee un claro compromiso con los derechos humanos”.
La crítica se basa en declaraciones de la magistrada, quien como miembro del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, al ser consultada sobre los debates por delitos de lesa, valoró que se estaba generando prueba “de un solo lado”.
Según entiende el grupo que fue indolente con la designación de César Milani como cabeza del Ejército y nunca cuestionó el pasado de Eugenio Zafarono como juez de la dictadura, “sus posiciones públicas no resultan coherentes con los estándares alcanzados en materia de juzgamiento de crímenes de lesa humanidad en la Argentina” y, por eso, le reclamó a la cartera encabezada por Germán Garavano y a la Cámara Alta que “desistan de designar a magistrados que no actúan conforme a la consolidación de la Memoria, la Verdad y la Justicia”.
El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) también edificó su objeción en las valoraciones de Weinberg de Roca durante su paso por Ruanda. También le reprocha su supuesto “perfil conservador respecto de los derechos humanos y el acceso a la Justicia”.
Además, analizó las intervenciones judiciales de la candidata del Poder Ejecutivo. Entre otros planteos, sostuvo que “limitó el acceso a la Justicia en clave colectiva” y que “manifestó divergencias sobre las herramientas que tienen los jueces para asegurar el cumplimiento de medidas cautelares o autosatisfactivas en el marco de procesos vinculados a la protección de derechos sociales”.
En tanto, Margarita Stolbizer impugnó a Weinberg de Roca porque se desempeñó ad honorem como miembro del consejo asesor del Centro de Desarrollo Económico de la Mujer, perteneciente a la cartera de Producción Nacional.
Para la diputada, ese antecedente afecta su independencia porque “profundizó sus vínculos con diversos ministros”.
Por su parte, el diputado kirchnerista Rodolfo Tailhade alega que hay una una supuesta incompatibilidad porque mientras la jurista ejercía como magistrada de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad (entre 2009 y 2013) también integró el Tribunal de Apelaciones de las Naciones Unidas.
El flanco débil de Weinberg de Roca es que el presidente la impulsó para integrar la Máxima Instancia porteña, pero podría salir airosa, ya que es reconocida tanto por su independencia como por su indiferencia hacia las corporaciones política y judicial.
Sobre la supuesta amistad entre ambos, el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara Baja, Pablo Tonelli, aclaró que “tienen algún trato” por sus respectivas funciones, pero precisó que cuando la propuso para el Tribunal Superior porteño el por entonces jefe de Gobierno no la conocía.