Gremios reintentan “método Baradell”: consulta nacional en 10 días

Los representantes docentes buscan comprometer a las bases para persistir en su reclamo al Gobierno.

La negociación salarial entre el Gobierno nacional y las seis centrales de docentes universitarios está próxima a cumplir cuatro meses, sin mayores avances en la discusión. Al contrario, la brecha entre lo reclamado por profesores y lo ofrecido por el Ejecutivo parece ampliarse con el paso de los días.
Es por ello que tras una módica adhesión de las bases a las protestas de la semana del Centenario de la Reforma Universitaria, las principales centrales han decidido repetir una medida enfocada en ganar legitimidad e intentar involucrar a sus afiliados de todas las universidades nacionales.
Para ello, llevarán a cabo una consulta nacional con urnas en cada casa de estudios, una metodología impulsada (sin éxito) el año pasado por el sindicalista Roberto Baradel, titular de uno de los gremios bonaerenses de maestros. Cuando sus representantes les consultaron si querían continuar con el paro, los docentes bonaerenses de primaria y secundaria les dijeron que no.
En este caso, la pregunta acordada entre Conadu y Conadu Histórica será si están de acuerdo con no comenzar las clases del segundo semestre. Según el sitio web de Conadu Histórica, la consulta abarcará también no tomar los exámenes finales de mediados de año.

Consulta nacional
A comienzos de marzo, los funcionarios de la Secretaría de Políticas Universitarias de la cartera educativa nacional se reunieron por primera vez con las seis centrales gremiales que representan a los profesores universitarios: Conadu, Conadu Histórica, Fedun, Fagdut, UDA y Ctera.
El primer obstáculo para llegar a un acuerdo fue la liquidación de la cláusula gatillo del acuerdo salarial 2017. Si bien ambas partes coincidían en que la inflación había sido más alta que los porcentajes de incremento salarial acordados, tenían distintas interpretaciones sobre la manera en que debía liquidarse la diferencia. A través de una comisión técnica mixta, las partes llegaron a un acuerdo, a partir del cual comenzaron a discutir los aumentos salariales que deben producirse este año.
Desde un comienzo, el Gobierno ha propuesto que la suba sea del 15 por ciento escalonado, con sucesivas cláusulas gatillo trimestrales que permitan a los docentes mantenerse cubiertos ante una evolución dispar de la inflación. Los gremios sin embargo reclamaron desde el inicio una suba del 25 por ciento, que ha sido elevada por Conadu Histórica en la última semana al 30 por ciento. Este crecimiento del reclamo es justificado por la central a través del “agravamiento del ajuste, la subida del dólar, el impacto en las tarifas y el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional”.
Durante la semana del Centenario de la Reforma Universitaria, las centrales intentaron visibilizar sus reclamos, aprovechando la centralidad mediática de las universidades nacionales en una de sus principales efemérides. Esto fue un error de cálculo, ya que el foco no pasó por sus reclamos. Tras ello, los gremios decidieron una nueva batería de acciones y medidas de fuerza, que les permitan recuperar la iniciativa y legitimar el extenso proceso de negociación con el Gobierno.
El próximo lunes 25, los docentes se plegarán al paro nacional anunciado por la CGT y las CTA, en rechazo al veto presidencial a la ley “anti tarifazos” que la oposición aprobó en el Congreso. Los restantes días de esa semana, la convocatoria a los afiliados es a una semana “de agitación y protesta” en cada universidad.
En la primera semana de junio, a partir del lunes 2 y hasta el jueves 5, se llevará el “plebiscito nacional universitario”. A través de urnas en cada casa de estudios, los afiliados podrán decirles directamente a sus representantes si están de acuerdo con no iniciar el dictado de clases del segundo semestre.
El año pasado los mismos gremios utilizaron esta metodología, pero los resultados sólo fueron expresados a través de porcentajes. No se publicó, por ejemplo, cuantos afiliados a Adiuc (filial cordobesa de Conadu) efectivamente emitieron su voto. Según operadores universitarios, esto se debió a una bajísima participación de los afiliados.