Otra vez Norteamérica presente

Estados Unidos, sin clasificar a Rusia 2018, se garantizó en el Congreso FIFA la organización del Mundial 2026 junto a México y Canadá en conjunto, aunque sonó más a un favor que otra cosa, después del FIFAGATE. Venció a Marruecos en la postulación. Infantino aplaude.

Por Federico Jelic
Desde Moscú

Se veía venir, pero se necesitaba del gesto formal y aprobatorio de todas las personalidades para legitimar lo que todo el mundo sabía y pretendía. Pero de todas formas, a los efectos legales solo faltaba un paso y FIFA se mostró muy predispuesta. Finalmente sin ningún suspenso y ningún entretelón que lo pusiera en riesgo, Estados Unidos, que avanzó e investigó el FIFAGATE de principio a fin hasta las últimas consecuencias, se acreditó formalmente la organización del Mundial 2026. Claro que para ello necesitaba de algunos aliados o cómplices y para seducir a los llamados populistas inclusivos que dirigen el ente mundial del fútbol, necesitaban algo más cautivante. Y entonces apareció México con todo su apoyo a pesar del muro oprobioso que Donald Trump quiere construir para humillarlos, más la remota y aislada Canadá, que pone su casa a disposición para que la fiesta sea en Norteamérica.
La compulsa fue fácilmente ganada a Marruecos, que con apenas ilusiones y muchas desventajas osaba a arrebatarles la copa del mundo a los poderosos. En este contexto, imposible.
El congreso se llevó a cabo en Moscú, donde el presidente Gianni Infantino anunció al ganador (más mexicanos y canadienses) sonriendo más que nunca. Como un triunfo en casa de los rusos, quizás la punta del orillo del escandaloso caso de coimas y corrupción, que hoy cuentan como anfitriones de una copa sembrada de dudas.

Amplia diferencia
Y sí, claro está, Marruecos es un país importante en el norte africano pero a pasar a organizar un mundial para 48 equipos es como mucho. Más allá de que supo acobijar en su territorio la Copa Africana de Naciones hace poco, estaba más que claro que ante la opulencia de Estados Unidos quedaba fuera de competencia.
De hecho las inspecciones de FIFA dejaron a los marroquíes con 200 puntos y a los “gringos” con 500. No había milagros para ellos. De hecho es curioso desde lo deportivo: Marruecos volvió a disputar un Mundial después de 20 años de ausencia, y Estados Unidos no clasificó a la cita en Rusia. Solo México es embajador de este desafío de los presentes en Moscú, ya que Canadá solo participó una vez y fue en México ’86.
Un tema que dejaron entrever como condicionante para Marruecos fue el trato con la comunidad gay, donde por temas religiosos y otras cuestiones morales, son perseguidos y discriminados. Vaya ironía, precisamente Rusia tampoco se muestra tolerante con los homosexuales y no fue hace mucho cuando el presidente Vladimir Putin manifestó su visión contraria a la propaganda gay. Es decir, FIFA mira a un lado cuando le conviene y no utiliza jurisprudencia en otros casos. Todo sea por el tema económico.
La votación fue exagerada: Marruecos obtuvo 65 votos mientras que la unidad logró 134 sufragios. Ninguna de las dos pudo emitir posición y no votaron tres federaciones. En total fueron siete los ausentes, porque fueron excluidas del derecho de elección Guam, Islas Vírgenes Américanas y Puerto Rico, más otras que directamente o indirectamente quedaron implicadas en el FIFAGATE, la mayoría de Antillas y la liga del Caribe.

Designación y sedes
Marruecos quería soñar despierto pero quedó en ridículo como el príncipe jordano Alí Bin Nasser, que solo contó con el apoyo infructuoso de Diego Maradona en su batalla por destronar a Joseph Blatter. Vaya paradoja, hoy Maradona es hombre de consulta y publicidad de Infantino, quien rápidamente lo designó como embajador y se acabaron las controversias. Insólito: sin haber clasificado al mundial de Rusia 2018, después de quedar detrás de Panamá y Honduras, Estados Unidos ganó su copa del mundo.
Infantino a su vez aspira a una reelección, contando con apoyo de varias federaciones y también de los Estados Unidos, que armó un plan sin tantas proyecciones pero con la base de los estadios de la Copa América Centenario en Estados Unidos como para tener un antecedente inmediato.
¿La distribución de las sedes? Serían 50 partidos en el país norteamericano por excelencia, 10 en Canadá y 10 en México. Un chiste, con chances de que sean 15 partidos como máximo en los países asociados. Es decir, les dan un par de partiditos a modo de consuelo para que se queden tranquilos. Todo pasa por Estados Unidos.
A todo esto: ¿Está determinación perjudica la determinación conjunta del mundial del Centenario, en 2030, entre Argentina y Uruguay? Vale aclarar que FIFA considera continentes diferentes a Sudamérica con América del Centro y Norte, no obstante, dos mundiales seguidos en el “nuevo mundo” para irreal para esta FIFA que es más política que deportiva. A todo esto: por quien votó Argentina, es decir, AFA? Claudio Tapia es bueno para caminar por donde sopla el viento, por lo que su apoyo se descuenta que fue para el Norte.
Hoy inicia el mundial, se conocen las dos próximas citas ecuménicas, Infantino realzó su apoyo al poderoso, Tapia se suma con Alejandro Domínguez, titular de CONMEBOL, a este proceso, mientras el suizo apunta su segundo mandato consecutivo en FIFA. Y fue con señales claves fuertes: desde Rusia le otorgó la concesión de la Copa del Mundo a su acérrimo enemigo de todo el siglo 20.